Novo Nordisk vs. Eli Lilly: la compañía danesa recurre a la Justicia y acusa de «publicidad falsa» sobre obesidad

La danesa pidió una medida cautelar para bloquear anuncios de Zepbound y Mounjaro, en una disputa por un mercado de obesidad que podría superar los U$S 100 mil millones en Estados Unidos hacia fin de década.
Novo Nordisk endureció su ofensiva contra Eli Lilly y anunció que busca una orden judicial preliminar en Estados Unidos para bloquear de inmediato sus anuncios sobre obesidad y diabetes.
La compañía danesa ya había demandado a Lilly días atrás y ahora pretende que la Justicia obligue a retirar las campañas cuestionadas, en medio de una pelea cada vez más abierta por el liderazgo del negocio de obesidad.
La disputa gira en torno a la manera en que ambas farmacéuticas comparan sus tratamientos para bajar de peso y controlar la glucosa. Novo sostiene que los anuncios de Lilly se basan en “estudios desactualizados” y generan una impresión falsa de superioridad de los medicamentos de la empresa estadounidense. Lilly, por su parte, negó cualquier irregularidad y dijo que se mantiene firme detrás de su publicidad.
Qué pidió Novo y a quién afecta
Novo dijo que su objetivo es obtener una orden judicial “sobre una base acelerada” para asegurar que las personas puedan acceder a “la imagen completa, exacta y completa” de los tratamientos disponibles hoy.
La demanda acusa a Lilly de violar leyes de publicidad falsa y competencia desleal con campañas para Zepbound, su fármaco para obesidad, y Mounjaro, indicado para diabetes.
Según Novo, Lilly comparó las dosis más altas aprobadas de sus productos con dosis más bajas de Wegovy y Ozempic, omitiendo las versiones más nuevas y de mayor dosis de los medicamentos de la danesa, que —afirma— producen una mayor pérdida de peso. La empresa también busca una prohibición permanente que obligue a Lilly a retirar las campañas y a realizar publicidad correctiva.
Motivos de la medida y antecedentes
El nuevo pedido judicial llega después de que Novo anunciara el martes que había iniciado la demanda y advirtiera que pediría una medida cautelar si Lilly no retiraba voluntariamente los anuncios. Lilly respondió el viernes que no hizo nada indebido, que respalda su publicidad y que se defenderá “vigorosamente”.
La batalla legal se desarrolla sobre un mercado de enorme valor. Analistas esperan que el negocio de medicamentos para la obesidad supere los U$S 100 mil millones hacia el final de la década solo en Estados Unidos, lo que explica la intensidad de la competencia entre ambas compañías.
Consecuencias para la industria y los servicios de salud
El frente judicial refleja una disputa que ya no es solo clínica sino también de percepción pública y posicionamiento comercial. Para BMO, el litigio es un intento de Novo por cambiar la percepción sobre el desempeño relativo de sus fármacos, mientras que desde Orbimed señalan que la compañía danesa debería concentrarse en su pipeline, ya que “Lilly los ha estado superando también en el frente de I+D”.
Sven Borho, socio gerente de Orbimed, agregó que ir a la Justicia “no les va a ayudar en su batalla de marketing”. En ese contexto, la pugna entre Novo y Lilly muestra que el liderazgo en obesidad se está jugando tanto en el consultorio como en la comunicación al consumidor, en un mercado farmacéutico cada vez más disputado.