Merck licenciará su pastilla oral experimental contra el VIH en 129 países

La farmacéutica firmó siete acuerdos libres de regalías con fabricantes genéricos de África subsahariana e India para producir y vender una versión de menor costo de alimatravir en 129 países de bajos y medianos ingresos.
Merck anunció un giro estratégico en el desarrollo de su comprimido oral mensual contra el VIH al cerrar siete acuerdos de licencia voluntaria con fabricantes genéricos para abastecer a 129 países de bajos y medianos ingresos.
La molécula, alimatravir, sigue en etapa avanzada de desarrollo, pero la compañía ya comenzó a invertir en capacidad de fabricación propia mientras continúan los ensayos clínicos.
El pacto incluye a tres fabricantes de África subsahariana —Aspen Pharmacare, Quality Chemical Industries y UCL— y a cuatro compañías indias: Aurobindo, Cipla, Emcure y Viatris.

Según Merck, los acuerdos no contemplan regalías y abarcan tanto al sector público como al privado, con el objetivo de ampliar el acceso a versiones genéricas de la futura terapia en países que concentran una parte sustancial de los nuevos diagnósticos de VIH a nivel mundial.
Qué firmó Merck y a quién alcanza
Los convenios permitirán que los licenciatarios fabriquen y comercialicen alimatravir genérico en 129 países de bajos y medianos ingresos. Merck explicó que el alcance cubre tanto a las redes públicas como a las privadas, lo que busca acelerar la disponibilidad del medicamento cuando llegue al mercado.
Gregg Szabo, responsable global de vacunas y enfermedades infecciosas de la compañía, destacó que “esta es la primera vez que fabricantes del África subsahariana han sido incluidos en las licencias desde el principio”. Para la empresa, esa decisión marca una diferencia en la estructura de acceso desde el arranque del desarrollo comercial.
Motivos de la medida y antecedentes
La estrategia de licencias responde a la presión global por ampliar el acceso a medicamentos asequibles contra el VIH. La Organización Mundial de la Salud ha pedido a gobiernos y farmacéuticas mejorar ese acceso mediante licencias voluntarias y mayor competencia de genéricos.
Merck sigue incorporando pacientes en los estudios de alimatravir, que busca ofrecer un mes de protección contra VIH-1 a partir de una hora después de la dosis.

Paul Schaper, jefe de política pública farmacéutica global de la compañía, dijo que “probablemente no tendremos resultados de los ensayos hasta la segunda mitad del próximo año”, pero que ese plazo dará tiempo a los licenciatarios para comenzar a escalar su producción.
Consecuencias para la industria y los servicios de salud
El movimiento coloca a Merck en una línea similar a la de Gilead Sciences, que en 2024 otorgó licencias libres de regalías a seis fabricantes genéricos para producir versiones más baratas de lenacapavir en 120 países de bajos y medianos ingresos. En un mercado donde unas 40,9 millones de personas vivían con VIH en 2025, la escala potencial del acceso resulta clave para el impacto sanitario global.
La mayor carga sigue concentrada en el África subsahariana, que alberga más de la mitad de las personas que viven con VIH en el mundo, según datos de ONUSIDA citados en la nota.
En ese contexto, la decisión de Merck no solo anticipa una futura estrategia comercial para alimatravir, sino que también refuerza la competencia entre grandes farmacéuticas por modelos de acceso más amplios en el segmento de VIH.