Gedyt superó 1 millón de colonoscopías y alcanzó 75.000 procedimientos en 2025

Endocopista Dra. Marcela González (M. N. 95685)

En el Día del Endoscopista, Gedyt destacó el salto de la especialidad hacia la prevención y el tratamiento mínimamente invasivo. La institución cuenta con más de 300 profesionales, 50 endoscopistas y 11 sedes en Argentina.

La endoscopía dejó de ser una práctica limitada a observar, tomar biopsias y arribar a un diagnóstico. Hoy permite detectar lesiones, caracterizarlas y, cuando corresponde, tratarlas durante el mismo procedimiento. En ese recorrido, Gedyt informó haber superado el millón de colonoscopías a lo largo de su trayectoria y alcanzado un récord de 75.000 procedimientos durante 2025.

La institución de gastroenterología, endoscopía diagnóstica y terapéutica señaló que estos indicadores reflejan el crecimiento de una especialidad cada vez más vinculada con la prevención, el diagnóstico temprano y el abordaje mínimamente invasivo de enfermedades digestivas. Gedyt opera con ocho sedes de procedimientos, tres centros de consultorios y un equipo de más de 300 profesionales, entre ellos más de 50 endoscopistas.

“Antiguamente ser endoscopista era algo complementario a una especialidad médica; era simplemente ser alguien que tenía una técnica para observar, tomar una biopsia e intentar llegar a un diagnóstico. Hoy por hoy, ser endoscopista en sí es una especialidad, su rol ha cambiado muchísimo y eso tiene mucho que ver con el desarrollo de procedimientos terapéuticos”, afirmó Marcela González (en la imagen principal), especialista en Gastroenterología y Endoscopía, jefa del Servicio de Gastroenterología y Endoscopía del Hospital Gandulfo, médica de staff de Gedyt y directora del programa de mujeres en Gastro y Endo de Fundación Gedyt.

De diagnóstico a tratamiento endoscópico

En una colonoscopía, el especialista puede identificar lesiones, describir sus características, obtener muestras y, según la indicación clínica, extirpar pólipos con potencial de evolucionar a lesiones malignas. Esta posibilidad convierte al procedimiento en una herramienta de prevención, además de diagnóstico.

El recorrido asistencial no se reduce al momento del estudio. El endoscopista interviene en la evaluación del paciente, define la estrategia más adecuada, realiza el procedimiento, interpreta los hallazgos y decide una eventual intervención durante la práctica.

La combinación de conocimiento médico, experiencia técnica, tecnología y formación continua se vuelve central para determinar qué lesión requiere vigilancia, toma de biopsia, resección u otra estrategia. En este sentido, la endoscopía se integra a un modelo de salud digestiva que busca actuar antes de la aparición de síntomas o complicaciones.

“Recordemos que la mejor endoscopía es la que se hace en el paciente asintomático, que nos da la oportunidad de hacer una detección temprana de lesiones antes de que den síntomas”, señaló González.

Tecnología para una evaluación precisa

La evolución tecnológica amplió la capacidad de visualización dentro del tubo digestivo. Los sistemas de alta definición, la magnificación y las herramientas de realce de imagen permiten a los especialistas analizar con mayor precisión las características de las lesiones durante un procedimiento.

Gedyt realiza Video Endoscopía Digestiva Alta, Videocolonoscopía y Ecoendoscopía. Esta última combina endoscopía y ultrasonido para obtener imágenes de estructuras ubicadas más allá de la pared del tubo digestivo y, de acuerdo con la indicación, realizar procedimientos como la toma de muestras.

“La tecnología permite ver y hacer cosas que antes realmente no podíamos. Antes, solo veíamos con luz blanca. Hoy por hoy tenemos, por ejemplo, la magnificación, que es una gran lupa en la mucosa, por lo cual puedo hacer casi un diagnóstico histológico, como si fuera un anatomopatólogo en vivo”, explicó González.

La especialista indicó que esta visualización más precisa puede orientar decisiones en tiempo real sobre la naturaleza benigna o maligna de una lesión. También destacó el rol de la ecoendoscopía: “A través de un endoscopio que en la punta tiene un ecógrafo, nos permite no solo ver el interior, sino ver el espesor de una pared y detectar un montón de problemas”.

La inteligencia artificial aparece como una nueva capa tecnológica para la especialidad. “La inteligencia artificial, que es lo que está viniendo ahora y que realmente nos permite mejorar muchísimo, por ejemplo, el diagnóstico de áreas sospechosas, es magnífico y la verdad es que nos ayuda a aumentar nuestra capacidad de detección”, agregó.

Formación y estándares de calidad

Para Gedyt, la incorporación de equipos y herramientas no reemplaza la preparación profesional. Las técnicas endoscópicas requieren que los especialistas interpreten hallazgos, evalúen riesgos y seleccionen la conducta adecuada para cada paciente.

“La formación continua, la adhesión a guías y estándares de calidad internacionales que incorporamos en nuestro país, son la mejor herramienta para garantizar que cada estudio valga la pena”, sostuvo González.

La institución canaliza parte de su formación a través del Comité de Docencia, Educación e Investigación (CODEI). La Carrera de Médico Especialista cuenta con 10 años de trayectoria y nueve sedes habilitadas entre hospitales de Buenos Aires y Rosario.

El posgrado dura dos años, combina formación teórica y práctica y contempla supervisión personalizada. La coordinación general de la carrera y la dirección de la sede Gedyt están a cargo de Luis Caro, director general de la institución.

La propuesta incluye también fellowships de seis meses y rotaciones intensivas para médicos gastroenterólogos interesados en procedimientos de mayor complejidad, como ecoendoscopía y colangiopancreatografía retrógrada endoscópica, conocida como CPRE. La actualización se complementa con congresos, jornadas y ateneos clínicos virtuales mensuales.

Prevención y controles oportunos

La prevención digestiva comienza antes de la sala de endoscopía. Alimentación, actividad física, controles médicos y seguimiento de acuerdo con edad, antecedentes y factores de riesgo forman parte del abordaje integral.

González indicó que, en Argentina, los controles endoscópicos se sugieren para todas las personas a partir de los 45 años. Sin embargo, determinados grupos requieren vigilancia más temprana y frecuente, entre ellos quienes tienen enfermedades inflamatorias intestinales o antecedentes familiares vinculados con síndromes hereditarios, como el síndrome de Lynch.

La Fundación Gedyt impulsa además acciones de concientización, prevención e investigación para ampliar el acceso al cuidado de la salud digestiva. Entre sus iniciativas se encuentra La Noche Azul, un encuentro que reúne a referentes de salud, empresas y líderes de opinión para generar conciencia y recaudar fondos destinados a acciones de prevención y atención.

Con más de 1 millón de colonoscopías acumuladas y 75.000 procedimientos realizados en 2025, Gedyt pone en primer plano una transformación de la endoscopía: tecnología, capacitación y procedimientos terapéuticos se integran para reforzar el diagnóstico temprano y la prevención de enfermedades digestivas.

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