Merck acelera su metamorfosis: U$S 26.000 millones en compras para blindarse ante el «abismo» de patentes

El CEO de la compañía, Rob Davis, lidera la estrategia de adquisiciones más agresiva de la industria farmacéutica global. Con la pérdida de exclusividad de Keytruda prevista para 2028, el gigante busca diversificar su pipeline hacia enfermedades infecciosas y respiratorias tras un año récord en fusiones.
La industria farmacéutica global asiste a una transformación radical en uno de sus jugadores más emblemáticos. Merck (conocida como MSD fuera de EE. UU. y Canadá) se ha consolidado como la máquina de adquisiciones más activa del sector, desembolsando casi U$S 26.000 millones en compras durante el último año. Esta cifra supera a cualquiera de sus competidores y marca el ritmo de una evolución necesaria para el gigante de la oncología y las vacunas.
La urgencia detrás de este despliegue de capital tiene un nombre propio: Keytruda. El medicamento contra el cáncer, actualmente el más vendido del mundo, generó U$S 31.700 millones en ingresos el año pasado, lo que representa casi la mitad de la facturación total de Merck. Sin embargo, el «reloj de arena» reglamentario ya está corriendo: la droga perderá su protección de patente en 2028. Ante este escenario, Rob Davis, CEO de la compañía, ha optado por una cacería estratégica de biotecnológicas para diversificar el portafolio antes de que el impacto financiero sea inevitable.

“Tenemos una cartera de fase 1, fase 2 y fase 3 tan rica como la que hayamos tenido nunca en esta empresa y eso… no se aprecia”, afirmó Davis en una entrevista con el Financial Times. Bajo su mando, Merck ha logrado navegar el ciclo de «auge y caída» que enfrentan las grandes farmacéuticas cuando sus medicamentos blockbuster quedan expuestos a la competencia de los genéricos.
El ajedrez de las adquisiciones: Estrategia y disciplina
El mercado ha validado la agresividad de Davis. El precio de las acciones de Merck ha subido aproximadamente un 45% desde que la adquisición por U$S 10.000 millones de la firma respiratoria Verona Pharma, en julio pasado, iniciara una tríada de acuerdos biotecnológicos de alto impacto. Este crecimiento supera incluso el 30% de Eli Lilly en los últimos 12 meses, a pesar de que esta última es la favorita actual de los inversores gracias a sus fármacos para la pérdida de peso.
La disciplina en los precios ha sido una constante en la gestión de Davis. Merck descartó la compra de Seagen (que finalmente fue adquirida por Pfizer por U$S 43.000 millones) y mantuvo conversaciones con Revolution Medicines por un valor de hasta U$S 32.000 millones, que no llegaron a concretarse. Sobre estas decisiones, Davis comentó: “La gente nos ha dado crédito, francamente, no solo por los acuerdos que hemos hecho, sino por los que no hemos hecho”. El directivo añadió que “cuanto antes apostemos, más convicción tienen que tener mis científicos”.

Entre los hitos más recientes de este proceso se destacan:
- U$S 9.200 millones por la biotecnológica Cidara Therapeutics (prevención de la gripe).
- U$S 6.700 millones por Terns Pharmaceuticals (tratamiento para un cáncer de sangre poco frecuente).
- Compras previas de Acceleron Pharma y Prometheus Biosciences.
Un pipeline robusto para la era post-Keytruda
La estrategia de adquisiciones ha permitido que Merck cuente hoy con 22 medicamentos en la etapa final de ensayos clínicos (fase 3), frente a los 15 que tenía en 2023. Esta expansión es vital para convencer a los analistas de que la compañía puede dejar de ser dependiente de un solo fármaco.
Sin embargo, el camino no está libre de obstáculos. Merck enfrentó dificultades en China, donde suspendió los envíos de su vacuna contra el VPH tras el surgimiento de copias locales más económicas. En respuesta, la compañía separó en febrero sus operaciones oncológicas de las no oncológicas para acelerar el pivote hacia nuevos tratamientos.
Actualmente, Merck espera decisiones clave de la FDA (la agencia reguladora de EE. UU.) sobre un nuevo fármaco para el VIH y una solicitud para ampliar el uso de Winrevair, su medicamento para enfermedades cardíacas.
Resiliencia ante los «cisnes negros»
A pesar de los cambios en los precios de los medicamentos impuestos por la administración estadounidense y los conflictos geopolíticos, Davis mantiene una postura de calma operativa. “Probablemente he estado más tranquilo en este cargo en los últimos dos años que en cualquier otro momento de mi carrera”, aseguró el CEO. “Piense en cuántos eventos de cisne negro hemos enfrentado: Covid… cambios en los precios de los medicamentos… ahora el conflicto en Irán. Ha habido tantos que simplemente hay que aceptar el ritmo al que el mundo está cambiando”.
Aunque el mercado empieza a reconocer la transformación, algunos especialistas advierten que estos nuevos desarrollos no compensarán automáticamente la pérdida de ingresos de Keytruda. El desafío de Merck será demostrar que sus apuestas biotecnológicas pueden convertirse en motores de facturación antes del fin de la década.
La capacidad de Merck para integrar con éxito estas adquisiciones determinará si el sector farmacéutico puede superar el vencimiento de patentes multimillonarias mediante la agilidad financiera y la precisión científica en biotecnología.