
Anthropic vs. OpenAI: millones en salud clínica, autorizaciones médicas y los datos privados
- curecompass
- 20 enero, 2026
- Salud, Tecnología
- Abridge, Android Health, Anthropic, Apple HealthKit, Claude, ClinicalTrials.gov, FDA, Inteligencia Artificial, Medidata, OpenAi, Portada, Sword Health
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Anthropic lanzó Claude for Healthcare, un paquete de herramientas de IA conectado a la infraestructura médica de Estados Unidos que compite de frente con la apuesta sanitaria de OpenAI, en un mercado donde el gasto en salud alcanzó los US$ 4,9 billones en 2023 y las clínicas, aseguradoras y laboratorios buscan reducir costos, automatizar trámites y ganar eficiencia sin perder confianza.
El desembarco de los gigantes de la inteligencia artificial en salud llega en un contexto de presión creciente por recortar burocracia, acelerar autorizaciones de seguros y aprovechar mejor los datos clínicos, pero también en medio de fuertes dudas sobre la precisión, la privacidad y la responsabilidad legal de sistemas que empiezan a meterse en decisiones críticas para pacientes y prestadores.
Claude for Healthcare: IA que habla el lenguaje de la facturación médica
Anthropic, no tan conocida como OpenAI y con sede en San Francisco, presentó Claude for Healthcare, un conjunto de herramientas de IA orientado a médicos, aseguradoras y pacientes que necesitan navegar el complejo sistema de salud de Estados Unidos. La propuesta se diferencia de los chatbots genéricos, que “suelen brindar consejos médicos erróneos con absoluta seguridad”, al conectarse directamente con infraestructura médica verificada.
El sistema puede acceder a bases de datos clave como la cobertura de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, que define qué procedimientos cubren los seguros, a los estándares de codificación ICD-10, el sistema alfanumérico usado para facturar desde un esguince de tobillo hasta una cirugía a corazón abierto, y a la biblioteca biomédica PubMed. Sobre esa base, la IA podría asistir en la redacción de solicitudes de autorización previa para prestadores de salud, un trámite que consume en promedio 13 horas semanales de médicos y personal administrativo, según una encuesta de la Asociación Médica Estadounidense de 2024.
“Estas herramientas se pueden utilizar para acelerar las solicitudes de autorización previa para que los pacientes puedan recibir atención médica que les salve la vida más rápidamente… y ayudar con las presentaciones regulatorias para que más medicamentos que salvan vidas puedan llegar al mercado más rápidamente”, señaló la empresa, al subrayar el potencial impacto en productividad y tiempos de acceso a tratamientos.
Modelos avanzados, agentes y estándares FHIR para flujos clínicos
El avance de Anthropic en salud se apoya en Claude Opus 4.5, su modelo insignia de IA lanzado a fines del año pasado, que según pruebas internas mostró mejoras significativas en tareas médicas y científicas simuladas frente a versiones anteriores, con menos errores factuales.
El producto incorpora las llamadas “habilidades de agente”: herramientas prediseñadas que los desarrolladores pueden adaptar a flujos de trabajo médicos específicos. Un agente, por ejemplo, automatiza partes del proceso de autorización previa, mientras otro colabora con programadores en la creación de aplicaciones basadas en FHIR (Recursos de Interoperabilidad Rápida para la Atención Médica), el estándar que se impone para el intercambio de datos médicos entre sistemas hospitalarios, plataformas de seguros e historias clínicas electrónicas.
Anthropic también está ampliando las capacidades de Claude en ciencias de la vida, con integraciones a plataformas como Medidata (ensayos clínicos), ClinicalTrials.gov (base de datos federal de estudios médicos) y bioRxiv (preprints científicos). Sus agentes podrían asistir en la redacción de protocolos para ensayos clínicos que cumplan con las normativas de la FDA y los NIH, o en la supervisión del rendimiento de los estudios, tareas hoy costosas en tiempo y expertise.
Datos personales, HIPAA y el desafío de la confianza
En paralelo, Anthropic lanzó integraciones que permiten a los suscriptores estadounidenses de sus planes Pro y Max vincular a Claude con sus historiales médicos personales. Para ello se asoció con HealthEx y Function Health, y activó integraciones beta con Apple HealthKit y Android Health Connect, accesibles desde las aplicaciones móviles de Claude.
La compañía aseguró que los datos de salud a los que accede Claude vía estas conexiones no se guardan en su memoria ni se usan para entrenar futuros modelos. “Estas integraciones son privadas por diseño”, declaró Anthropic. “Los usuarios pueden elegir exactamente qué información compartir con Claude, deben aceptar explícitamente el acceso y pueden desconectar o editar los permisos de Claude en cualquier momento”, añadió, en un intento explícito de despejar temores sobre la explotación comercial o el uso opaco de datos sensibles.
Además, toda la infraestructura de estas integraciones cumple con los estándares de la HIPAA, la ley que regula la portabilidad y la confidencialidad del seguro médico en Estados Unidos, requisito imprescindible para cualquier empresa tecnológica que aspire a operar seriamente en el sector salud y a ganarse la confianza de hospitales, pagadores y reguladores.
OpenAI, startups de salud y un mercado de US$ 4,9 billones
El lanzamiento de Claude for Healthcare se produjo apenas una semana después del anuncio de OpenAI sobre su propio producto vinculado a la atención médica, una señal clara de la competencia feroz entre desarrolladores de IA por entrar en uno de los sectores más regulados y más rentables del mundo. Al mismo tiempo, las valoraciones multimillonarias de startups centradas en IA como Abridge y Sword Health refuerzan la percepción de que el mercado está a punto de cambiar.
En 2023, el gasto en salud en Estados Unidos llegó a US$ 4,9 billones, equivalente a US$ 14.570 por persona, según los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid. En ese escenario, herramientas de IA capaces de reducir papeleo, acelerar aprobaciones de seguros o ayudar a los pacientes a entender mejor sus diagnósticos prometen mejoras sustanciales en eficiencia y experiencia de usuario, siempre que logren integrarse a flujos de trabajo exigentes sin sumar nuevos riesgos.
Sin embargo, los obstáculos persisten: los datos médicos siguen fragmentados entre sistemas incompatibles, los médicos plantean dudas sobre la responsabilidad civil ante posibles errores, y experiencias previas con IA en radiología o diagnóstico arrojaron resultados decepcionantes, amplificando sesgos o fracasando en la integración con la práctica diaria.
Pacientes, proveedores y el equilibrio entre ahorro y riesgo
Para los pacientes, la promesa inmediata es poder hacer preguntas simples a una IA sobre resultados de laboratorio, efectos secundarios de medicamentos u opciones de tratamiento, con la posibilidad de que el sistema consulte el historial médico real, en lugar de limitarse a respuestas genéricas como las de portales de salud masivos. Pero el verdadero valor dependerá de cómo se implementen estas soluciones, qué resultados concretos logren y, sobre todo, de si las personas están dispuestas a confiarle a la IA sus datos médicos más sensibles.
Las organizaciones de salud, por su parte, enfrentan el dilema entre el ahorro de costos y los posibles “dolores de cabeza” de poner en marcha esta tecnología. Muchos sistemas hospitalarios y aseguradoras ya prueban IA para tareas administrativas, pero una adopción sostenible requiere que las soluciones funcionen con fiabilidad, respeten marcos regulatorios y no generen nuevos problemas operativos o legales.
Con OpenAI, Anthropic y startups especializadas peleando por posicionarse, el mercado de la inteligencia artificial aplicada a la salud sigue en una etapa temprana, con más expectativas que resultados comprobables, y su evolución dependerá de si estos sistemas pueden demostrar suficiente precisión y confiabilidad para operar en el corazón de uno de los negocios más grandes y regulados de la industria global de la salud.



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