Crisis de la Leche de Fórmula: la justicia francesa no vincula la muerte del bebé con la leche

La fiscalía de Burdeos concluyó que, según el estado actual de la investigación, la muerte de un bebé en Francia “no parece estar vinculada” con la fórmula infantil Guigoz de Nestlé que había consumido y que fue objeto de un retiro preventivo por posible contaminación con la toxina cereulida.
Un fallo clave en medio de retiros globales por toxina cereulida
El caso se inscribe en un contexto de máxima sensibilidad para la industria de nutrición infantil: ingredientes provenientes de un proveedor de China mostraron presencia de cereulida, una toxina capaz de causar náuseas y vómitos, en insumos destinados a varios fabricantes de fórmulas infantiles, lo que desencadenó retiros preventivos en más de 60 de países (incluida la Argentina) y preocupación entre las familias.
En Francia, uno de esos retiros afectó a productos de la marca Guigoz, de Nestlé, y dio origen a una investigación judicial tras la muerte de un lactante que había sido alimentado con esa fórmula.
Sin embargo, los análisis realizados sobre el polvo y la leche reconstituida del lote de Guigoz consumido por el bebé “no detectaron cereulida”, según detalló la fiscalía de Burdeos en su comunicado. Sobre esa base, el organismo sostuvo que “en el estado actual de la investigación, la muerte del lactante no parece estar vinculada con la fórmula utilizada para alimentarlo”.
Qué se sabe de la toxina y del proveedor chino bajo la lupa
La toxina cereulida es producida por ciertas cepas de la bacteria Bacillus cereus y puede provocar cuadros de vómitos intensos, diarrea y, en situaciones graves, complicaciones hepáticas o neurológicas. En este episodio, el origen del problema se rastreó hasta un aceite rico en ácido araquidónico (ARA) utilizado como ingrediente en fórmulas infantiles y elaborado por un proveedor chino, lo que obligó a revisar extensas cadenas de suministro.
Según informes previos, Nestlé, Danone y Lactalis, entre otros actores, retiraron líneas de productos distribuidos en más de 60 países como medida precautoria mientras los reguladores de distintas regiones ajustaban los límites aceptables de cereulida y reforzaban los controles de calidad. En paralelo, China ordenó a todos los fabricantes de fórmulas infantiles realizar test específicos para la toxina en materias primas y productos terminados, bajo supervisión de la State Administration for Market Regulation.
Investigación en curso y respuesta de Nestlé
El caso del bebé fallecido en la región de Burdeos fue uno de los dos que motivaron investigaciones penales en Francia por posibles vínculos entre muertes infantiles y fórmulas sujetas a retiro; una tercera pesquisa, ligada a un fallecimiento en la ciudad de Blois, se abrió posteriormente.
De acuerdo con la fiscalía, los resultados de otras dos investigaciones similares, en las ciudades de Angers y Blois, “aún están pendientes”, por lo que el panorama judicial definitivo todavía no está cerrado.
Nestlé, por su parte, señaló que se mantiene “plenamente disponible” para las autoridades y que colabora “de manera transparente” para aportar todos los elementos necesarios a fin de esclarecer los hechos. Mientras el grupo suizo continúa con análisis adicionales y ajustes en su cadena de suministro, el desenlace de las causas abiertas en Francia será observado de cerca por reguladores, fabricantes y sistemas de salud de todo el mundo, dado el impacto que estos episodios tienen sobre la confianza en el mercado global de fórmulas infantiles y en la gobernanza de la seguridad alimentaria en el segmento de nutrición pediátrica.