La Serenísima y Salud acuerdan reducir azúcares y grasas en productos lácteos durante dos años

El convenio voluntario prevé reformular productos sin reducir porciones ni compensar los cambios con ingredientes que neutralicen la mejora nutricional. Una mesa técnica coordinará el plan, que se suma a las obligaciones sanitarias y de rotulado vigentes.
El Ministerio de Salud de la Nación y La Serenísima firmaron un convenio de colaboración para mejorar el perfil nutricional de productos lácteos mediante la reducción de grasas y azúcares. El acuerdo, con dos años de vigencia, es presentado como el primero de este tipo suscripto voluntariamente en el marco de una estrategia nacional que busca involucrar a la industria alimentaria en la prevención del sobrepeso, la obesidad y otras enfermedades no transmisibles.
El compromiso establece una condición central: las reducciones no deberán compensarse con una disminución del tamaño de las porciones ni con aumentos injustificados de otros ingredientes que no aporten calidad. La reformulación también deberá preservar la inocuidad, estabilidad, calidad e identidad de los alimentos.
Cómo se implementará la reformulación
El convenio contempla una mesa técnica integrada por representantes del Ministerio y referentes de La Serenísima. Ese espacio facilitará el intercambio, la interpretación de las cláusulas y la implementación del plan de cambios en los productos.
Para seleccionar los alimentos se consideraron el contenido inicial de los ingredientes por modificar, su contribución a la ingesta de la población, su participación en el mercado y la factibilidad tecnológica de la reformulación. El objetivo es evitar sustituciones que anulen la mejora nutricional buscada.
Se espera que los compromisos se extiendan a otros productos de la compañía y a los nuevos lanzamientos de la categoría durante los dos años del convenio. El texto difundido no identifica los productos seleccionados ni detalla porcentajes de reducción.
Metas y seguimiento de los compromisos
El ministro de Salud de la Nación señaló que la iniciativa apunta a modificar progresivamente la composición de los alimentos consumidos en el país. Su planteo pone el foco en establecer compromisos verificables para las empresas participantes.
“Cada compromiso se establecerá mediante metas concretas, plazos y resultados medibles para que la reformulación tenga un alcance significativo. Hoy La Serenísima se suma a esta iniciativa para potenciar el perfil nutricional de sus productos y esperamos que otras empresas también lo hagan”, expresó.
Por parte de la compañía, Gonzalo Gebara, CEO de La Serenísima, vinculó el acuerdo con cambios que ya realiza en su cartera. “En La Serenísima venimos avanzando en la reducción de azúcar en nuestra línea de yogures, como parte de un camino de mejora que queremos seguir profundizando, incorporando también nutrientes positivos para la población argentina”, afirmó.
El acuerdo no reemplaza las obligaciones regulatorias
La firma del convenio no implica flexibilizar las exigencias sanitarias, bromatológicas, de rotulado ni de protección de las personas consumidoras. Los compromisos asumidos son adicionales al cumplimiento de la normativa vigente.
La distinción delimita el alcance de la colaboración: se trata de un instrumento voluntario para promover la reformulación, sin limitar las facultades regulatorias y de fiscalización del Estado. La mesa técnica coordinará el plan, pero no sustituye esas obligaciones.
Una estrategia que busca sumar a otras empresas
El convenio forma parte de la Estrategia Nacional de Reformulación Progresiva. Además de reducir azúcares y grasas, esa iniciativa busca disminuir la presencia de sodio, cafeína y colorantes en alimentos y bebidas en general.
La cartera sanitaria prevé convocar a otras compañías que comercialicen categorías relevantes para la ingesta de la población argentina. La propuesta combina compromisos específicos por empresa con una agenda más amplia de alimentación adecuada y prevención de enfermedades no transmisibles.
Con La Serenísima como primera participante de este tipo de acuerdo voluntario, el Ministerio busca ampliar la intervención del sector productivo en la mejora gradual de la oferta alimentaria nacional, manteniendo las exigencias de seguridad, calidad e información al consumidor.