En Estados Unidos proponen cambios en los registros de eventos posteriores a la vacunación

El Departamento de Salud anunció una clínica de los NIH, mejoras en el sistema VAERS y registro en historias clínicas electrónicas. También propone remunerar a médicos por notificar posibles lesiones, mientras enfrenta controversias por su política de inmunización.
El secretario de Salud de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., puso en marcha una iniciativa federal para estudiar y documentar problemas de salud reportados después de la vacunación. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) informó que el programa incluye una clínica de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), cambios en el sistema de notificación de eventos adversos y requisitos para incorporar esa información a las historias clínicas electrónicas.
El anuncio se produce en medio de disputas judiciales por las modificaciones impulsadas por Kennedy en la política de inmunización infantil y de preocupación entre especialistas por la caída de las coberturas, especialmente contra el sarampión. La enfermedad registra un resurgimiento en Estados Unidos desde el año pasado.
Qué anunció Salud y cómo involucra a los médicos
El eje de la iniciativa es una clínica de los NIH que abrió el lunes para atender y estudiar a pacientes que reportan problemas de salud después de recibir vacunas. La población descrita en el anuncio incluye a personas con síntomas posteriores a la inmunización, sin que el texto informe una atribución causal confirmada para cada caso.
Los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) propusieron remunerar a los médicos por informar posibles lesiones al Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas, conocido como VAERS. La medida fue presentada como una propuesta, no como un mecanismo de pago ya implementado.
En paralelo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) trabajan en una actualización de VAERS. El HHS también exige que las historias clínicas electrónicas registren los eventos adversos relacionados con vacunas, lo que incorpora a los sistemas de información sanitaria dentro del nuevo esquema.
Seguridad y compensaciones: los mecanismos existentes
La Academia Estadounidense de Pediatría señala que las vacunas infantiles se estudian mediante ensayos controlados con placebo y grupos de comparación, y que su seguridad continúa bajo vigilancia después de la aprobación.
Estados Unidos también cuenta con un Programa de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas. Su tabla federal incluye 14 lesiones compensables asociadas con 16 tipos de vacunas.
El programa funciona como un sistema sin atribución de culpa: los reclamantes presentan sus solicitudes contra el Gobierno, no contra los fabricantes. Desde 1988, otorgó aproximadamente U$S 5.000 millones por unas 12.300 reclamaciones por lesiones y muertes.
Los antecedentes de Kennedy y el conflicto judicial
Antes de asumir, Kennedy dedicó años a cuestionar la seguridad de las vacunas y fundó un grupo antivacunas. También sostuvo reiteradamente que los niños estadounidenses reciben hasta 90 dosis antes de los 18 años, una afirmación que Reuters identifica como falsa y que fue repetida por el presidente Donald Trump.
El secretario ha planteado, además, que los componentes químicos de las vacunas son peligrosos. Según los expertos citados en el texto fuente, no existe evidencia de daño que respalde ese planteo.
Durante su primer año al frente del HHS, Kennedy destituyó a los 17 integrantes expertos independientes del comité asesor de vacunación de los CDC y seleccionó nuevos miembros, muchos de ellos con posiciones antivacunas similares a las suyas.
En enero, los CDC anunciaron un calendario infantil que reducía las recomendaciones de vacunación. Eliminaba indicaciones universales contra influenza, rotavirus, hepatitis A, hepatitis B al nacimiento, algunas formas de meningitis y virus sincicial respiratorio.
Un tribunal federal bloqueó en marzo partes centrales de esos cambios mediante una medida cautelar. Determinó que Kennedy y el HHS habían infringido la legislación federal al reorganizar el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP).
Consecuencias para los servicios de salud
La medida judicial impidió que el ACIP celebrara reuniones para emitir recomendaciones de inmunización, frecuentemente necesarias para la cobertura de los seguros. El conflicto regulatorio tiene así implicancias que exceden el calendario y alcanzan las condiciones de acceso.
La nueva iniciativa suma exigencias de registro y propuestas de remuneración para profesionales, mientras continúa la controversia sobre la conducción de la política de vacunas. Su implementación involucrará a médicos, organismos federales y sistemas de historias clínicas electrónicas en la documentación y el estudio de eventos posteriores a la inmunización.