Terapia celular con macrófagos: abre una nueva era en hepatología y el camino para evitar trasplantes

Niemann Pick Tipo C Higado

Una nueva terapia celular desarrollada por la Universidad de Edimburgo logró que el 70% de los pacientes con cirrosis avanzada siguiera vivo y sin trasplante de hígado a los cuatro años, frente al 40% con tratamiento estándar, en el ensayo MATCH con 50 personas, sin efectos adversos graves y con una estrategia basada en macrófagos obtenidos de la sangre del propio paciente.

La cirrosis avanzada es la etapa final de las enfermedades hepáticas crónicas, cuando el tejido sano es reemplazado casi por completo por cicatrices y el hígado pierde su capacidad de filtrar toxinas, producir proteínas esenciales y mantener un flujo sanguíneo adecuado.

En ese escenario aparecen complicaciones severas como ascitis, hemorragias digestivas, infecciones o encefalopatía hepática, que suelen marcar el momento en que los especialistas evalúan el trasplante de hígado.

Hasta ahora, el trasplante era la única opción curativa para la insuficiencia hepática terminal, pero está limitado por la escasez de donantes, el alto costo y criterios estrictos que dejan fuera a muchos pacientes. El nuevo abordaje “surge como alternativa a la cirugía de trasplante, que hasta ahora era la única opción curativa para quienes presentan insuficiencia hepática terminal”.

Cómo funciona la terapia con macrófagos desarrollada en Edimburgo

El hígado tiene una notable capacidad de regeneración, pero en la cirrosis la fibrosis supera ese potencial y conduce a un daño irreversible. El equipo del profesor Stuart Forbes, de la Universidad de Edimburgo, diseñó un tratamiento que consiste en extraer células inmunitarias de la sangre del paciente y transformarlas en macrófagos maduros en el laboratorio.

Estas células reprogramadas se reinyectan en el organismo, donde se dirigen al hígado para “descomponer el tejido cicatricial, reducir la inflamación perjudicial y estimular el crecimiento de células hepáticas sanas”, según describen los investigadores. El ensayo clínico MATCH comparó 26 pacientes que recibieron esta terapia con 24 que continuaron con la atención médica habitual, con un seguimiento de cuatro años.

Los resultados mostraron que “el 70% de los pacientes que recibieron la terapia con macrófagos vivían sin necesidad de un trasplante de hígado tras cuatro años, frente al 40% de los pacientes que no recibieron el tratamiento”. Durante ese período “se registraron ocho fallecimientos y ningún trasplante en el grupo tratado, mientras que el grupo control sumó nueve fallecimientos y cinco trasplantes”.

Los autores subrayan que “no se observaron efectos adversos graves atribuibles a la terapia celular”, lo que apoya el buen perfil de seguridad del enfoque. “El periodo de seguimiento de cuatro años proporciona información relevante sobre los beneficios a largo plazo y la seguridad del tratamiento”, señalaron los investigadores en declaraciones recogidas por Infosalus.

Más de una década de investigación y una spin‑off biotecnológica: Resolution Therapeutics y RTX001

La terapia con macrófagos es el resultado de más de diez años de trabajo conjunto entre la Universidad de Edimburgo y el Servicio Nacional Escocés de Transfusión de Sangre (SNBTS). En 2020, Stuart Forbes cofundó Resolution Therapeutics, una biotecnológica centrada en terapias de macrófagos regenerativos (RMT, por sus siglas en inglés) para enfermedades inflamatorias y fibróticas.

Resolution desarrolla una nueva generación del tratamiento, denominada RTX001, diseñada como producto comercial y “ingenierizada con IL‑10 y MMP‑9 para potenciar los efectos antiinflamatorios y antifibróticos de la terapia de macrófagos regenerativos y así mejorar los resultados y la durabilidad del efecto en la enfermedad hepática terminal”. RTX001 se está evaluando en el ensayo clínico EMERALD de fase I/II en pacientes con cirrosis descompensada; tras dosificar al primer paciente en el Royal Infirmary de Edimburgo, el estudio está abierto a reclutamiento en el Reino Unido y España.

La compañía celebró los datos de MATCH como una validación clave de su plataforma: “Los datos de seguimiento a cuatro años muestran que esta forma de terapia de macrófagos regenerativos tiene un perfil favorable de seguridad y tolerabilidad, con un aumento significativo de la supervivencia libre de trasplante, lo que subraya el potencial de los macrófagos regenerativos como opción transformadora para la inflamación y la fibrosis hepática”, destacó Resolution en un comunicado.

Hacia un cambio de paradigma en el tratamiento de la cirrosis

La cirrosis avanzada es una de las principales causas de insuficiencia hepática y de mortalidad asociada a enfermedades crónicas del hígado. Hasta ahora, el trasplante representaba la única solución definitiva, pero sólo una minoría de pacientes accedía a la intervención.

En este contexto, la terapia con macrófagos abre la puerta a un nuevo paradigma de medicina regenerativa hepática: utilizar células inmunitarias del propio paciente para revertir, al menos en parte, el daño estructural del órgano y ganar años de supervivencia sin cirugía.

El equipo de Edimburgo subrayó que la terapia “ofrece una alternativa realista y segura frente al trasplante, con beneficios mantenidos en el largo plazo”, al tiempo que los desarrollos comerciales como RTX001 apuntan a llevar este concepto a plataformas más potentes y escalables.

Si los resultados se confirman en ensayos más grandes y diversos, la irrupción de las terapias de macrófagos regenerativos podría reconfigurar el mercado de tratamientos para la cirrosis avanzada, abrir un nuevo segmento en biotecnología celular y obligar a los sistemas de salud y aseguradores a revisar cómo priorizan, evalúan y financian alternativas al trasplante en el manejo de la enfermedad hepática terminal.

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