Neuquén: el sistema público de salud ya atiende al 72% de la población y absorbe a 44.000 afiliados de PAMI

El ministro de Salud de Neuquén, Martín Regueiro, confirmó que en marzo el sistema público atendió a más de 508.000 personas –récord histórico– y que el 72% de la población ya usa hospitales y centros estatales, con casi 44.000 afiliados de PAMI volcados a la red provincial.
Lo que hace unos meses aparecía como una tendencia se consolidó en un dato difícil de ignorar: el sistema público de salud neuquino atraviesa el mayor nivel de presión de su historia. Solo en marzo se registraron 508.300 usuarios atendidos en hospitales y centros de salud, un salto de alrededor del 30% frente a la misma semana de hace dos años, según el monitoreo oficial.
En términos de cobertura, el mapa es claro: 500.839 personas –el 72% de la población de la provincia– recurrieron al sistema público en el último corte, un punto porcentual por encima del 71% que se usaba como referencia hasta hace poco. “Nosotros siempre hablamos de que el 71 por ciento de la población hace uso del sistema público y hoy ese porcentaje aumentó al 72 por ciento. Evidentemente tiene que ver con el crecimiento poblacional que hoy tenemos, una población que migra hacia la provincia y se radica acá y hace uso de los servicios”, señaló Regueiro en declaraciones radiales.
La presión, sin embargo, no se explica solo por más habitantes. El dato que inquieta a la gestión es que el 62% de quienes hoy se atienden en el sistema público tienen obra social o prepaga, es decir que podrían haber elegido prestadores privados.

“Cada vez vamos dando más respuestas con distintas cuestiones, eso también mejora el recupero, pero también pone en tensión al sistema y muchas veces uno quiere conseguir un turno y tenemos tanta demanda que evidentemente el crecimiento que vamos haciendo y la reposición de recursos nos pone en ese lugar”, reconoció el ministro.
PAMI, ISSN y el “efecto pinza” que empuja al hospital público
Uno de los capítulos más sensibles pasa por el rol que está jugando la red provincial frente a los afiliados de PAMI. De un universo de unos 69.000 beneficiarios de la obra social nacional en la región, alrededor de 44.000 –casi dos de cada tres– se atienden hoy en hospitales y centros de salud de la provincia.
“En el interior no hay prestadores privados, entonces la gente usa el sistema público. Nos pasa particularmente con PAMI, donde la mayoría de sus afiliados son usuarios activos de nuestros hospitales”, explicó Regueiro, al describir cómo la falta de clínicas y consultorios privados fuera de la capital termina derivando la carga asistencial hacia el sector estatal.

La situación no se limita a consultas médicas: trae arrastre de laboratorio, radiografías, entrega de medicamentos y prácticas diagnósticas que el sistema provincial debe garantizar ante prestaciones que PAMI no cubre o que no están disponibles de manera efectiva.
“Hay prestaciones que PAMI no da a nivel provincial y la Provincia va dando esa respuesta, porque no podemos dejar gente sin atención o sin cobertura”, remarcó el ministro. A eso se suman los 129.000 afiliados del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN) que también utilizan la red pública para distintas prácticas, consolidando un escenario en el que el hospital estatal se vuelve refugio incluso para quienes pagan una cobertura.
Regueiro describió el fenómeno como una combinación de crecimiento poblacional y “efecto pinza”: por un lado, el aumento de las cuotas de las prepagas y las dificultades financieras de las obras sociales; por otro, la escasez de prestadores privados en el interior. El resultado es un corrimiento progresivo de la demanda hacia el sector público que obliga a recalcular, casi en tiempo real, la provisión de recursos humanos, insumos y medicamentos.
“Cuando uno consigue medicación, consigue reactivo de laboratorio, lo que nos va pasando es que cada vez aumenta más la demanda y uno hace una estimación, una predicción de uso… y eso aumenta, entonces nos pone puntos de quiebre antes”, graficó el funcionario, comparándolo con lo que ocurre “cuando cocinás en tu casa y tus hijos te caen con tres chicos más”.
Obras, laboratorios y nodos extendidos para seguir el ritmo de la demanda
La respuesta oficial viene por el lado de la expansión de infraestructura y la reorganización de la red. Regueiro detalló que, junto con el aumento de pacientes, crecieron las consultas, las determinaciones de laboratorio, la vacunación, la entrega de medicamentos y las radiografías, lo que obliga a “seguir creciendo e invirtiendo de manera ordenada, pero con una población en aumento”.
Para absorber parte del impacto en la capital, el ministerio impulsa la ampliación de nodos de atención extendida: centros de salud que atienden hasta las 20 horas, de lunes a lunes, y nuevas obras en barrios que concentran crecimiento urbano.

“Por eso vamos a hacer el nuevo centro de salud en Parque Industrial, en Valentina Norte Rural acá en Neuquén o vamos avanzando con distintas remodelaciones en Valentina Sur, que tiene que ver con dónde y cómo crece la ciudad para poder dar respuesta, pero también esto nos pasa en toda la provincia. Nos pasa en Rincón de los Sauces… nos pasa en Añelo”, enumeró Regueiro.
El Hospital Provincial Neuquén Dr. Castro Rendón, de mayor complejidad de la red, atraviesa a su vez un plan de obras que incluye ampliaciones en Neonatología, vestuarios y Nefrología, con inversiones que superan los $3.000 millones y un total de $6.800 millones en distintos frentes dentro del establecimiento.
Al mismo tiempo, el ministerio anunció que se “van a renovar todos los laboratorios de la provincia para darle respuesta más rápido a la gente y que los equipos trabajen mejor a nivel local”, una apuesta que busca reducir demoras en estudios de control y mejorar la capacidad de respuesta en el primer nivel de atención.
En un contexto en el que la crisis de las obras sociales nacionales, la fragilidad del sector privado en el interior y el crecimiento poblacional se combinan para empujar millones de prestaciones hacia el sector estatal, la performance del sistema público neuquino anticipa el tipo de estrés operativo, financiero y político que deberán enfrentar otras provincias y financiadores –incluida la industria farmacéutica y de tecnología médica– a medida que más coberturas formales se apoyen, de hecho, en la capacidad de respuesta del Estado para sostener el acceso efectivo a la salud.
