Amgen cierra por U$S 74 millones una demanda por ocultar una posible deuda fiscal de U$S 10.700 millones

La biotecnológica resolvió una acción colectiva por presunta demora en revelar al mercado que el IRS podía reclamarle U$S 10.700 millones por subdeclaración de impuestos durante seis años.
Amgen acordó pagar U$S 74 millones para cerrar una demanda de accionistas que la acusaba de haber esperado demasiado para informar que podía deberle al Internal Revenue Service (IRS) U$S 10.700 millones por subdeclarar impuestos durante seis años.
El acuerdo preliminar fue presentado el lunes por la noche en un tribunal federal de Manhattan y todavía requiere la aprobación de un juez.
La compañía negó haber actuado mal y el martes sostuvo que sigue creyendo que las acusaciones carecen de mérito. El caso quedó abierto a partir de un reclamo de accionistas liderados por el Asbestos Workers Philadelphia Pension Fund, que atribuyeron caídas bursátiles de 6,5% el 4 de agosto de 2021 y de 4,3% el 28 de abril de 2022 a la demora de Amgen en revelar sus riesgos fiscales.

Detalles del acuerdo y valuación
El pacto de U$S 74 millones busca resolver una demanda colectiva propuesta en nombre de los accionistas de Amgen que compraron acciones entre el 29 de julio de 2020 y el 27 de abril de 2022. Aunque el monto acordado cierra el frente judicial, el documento presentado ante la corte todavía depende de la aprobación formal del juez para entrar en vigor.
La disputa se centró en la magnitud de la contingencia fiscal que, según los demandantes, la compañía no habría informado a tiempo al mercado. Amgen rechazó esa lectura y reiteró que no reconoce responsabilidad en los hechos alegados.
Origen del conflicto fiscal
El IRS acusó a Amgen de haber pagado menos impuestos entre 2010 y 2015, principalmente por trasladar de forma impropia ganancias a una unidad en Puerto Rico que fabricaba muchos de sus medicamentos. Para efectos fiscales corporativos, Puerto Rico es considerado un país extranjero pese a ser un territorio de Estados Unidos, un punto clave en la discusión sobre precios de transferencia y distribución de utilidades.
La agencia tributaria buscaba U$S 8.700 millones en impuestos atrasados más intereses y otros U$S 2.000 millones en penalidades, dentro de una controversia más amplia sobre las llamadas prácticas de transfer pricing de la compañía. Amgen había dicho que una decisión del Tribunal Fiscal estadounidense podía llegar este año.

Qué significa para la compañía
El caso suma ruido legal a una farmacéutica cuyas ventas dependen de productos de gran escala como Prolia, para osteoporosis, y Repatha, indicado para eventos cardiovasculares e hiperlipidemia. La resolución del acuerdo reduce una fuente de incertidumbre para inversores, aunque la foto final del litigio seguirá pendiente hasta que el juez apruebe el entendimiento.
Para el mercado biotecnológico, el caso deja un mensaje claro: la transparencia sobre contingencias fiscales puede convertirse en un frente tan sensible como los ensayos clínicos o las patentes cuando se trata de la relación entre las compañías y sus accionistas.