Novo Nordisk acelera su I+D para cerrar la brecha con Lilly antes del “cliff” de semaglutida

Tras elevar su guía de ganancias y ventas para 2026, la danesa enfrenta una caída del 4,3% en su acción y nuevas dudas por CagriSema y ziltivekimab en un mercado de obesidad que podría superar los U$S 100.000 millones anuales.
En Copenhague, Maziar Mike Doustdar, CEO de Novo Nordisk (en la imagen principal), tuvo que salir a explicar algo más que un buen trimestre. Aunque la farmacéutica elevó su previsión de ganancias y ventas para 2026, el mercado miró hacia otro lado: las ventas de la nueva pastilla de Wegovy quedaron por debajo de lo esperado y CagriSema, su apuesta de próxima generación en obesidad y diabetes, sumó otro tropiezo clínico.
El resultado fue contundente en pantalla: las acciones de Novo caían más de 4%, mientras su rival Eli Lilly subía más de 7% tras publicar resultados robustos.
Doustdar reconoció el golpe y habló sin rodeos: “Por el revés, necesitamos más tiros al arco. Necesitamos ser más rápidos y tenemos que aprender de los fracasos y reinventarnos otra vez”, dijo, aludiendo a los últimos ensayos sin el desempeño esperado.
Su mensaje apuntó tanto a la velocidad de la investigación como a la necesidad de ampliar el abanico de proyectos y adquisiciones “bolt‑on” para sostener el liderazgo en un mercado de GLP‑1 que los analistas ya proyectan como uno de los más valiosos de la próxima década.

Diseño del plan y presión de mercado
El contexto es claro: Novo perdió terreno frente a Lilly en el negocio de la obesidad, un segmento que podría superar los U$S 100.000 millones anuales hacia 2030. Su nueva pastilla de Wegovy y el pipeline de moléculas en desarrollo están bajo escrutinio directo de los inversores. Mientras la compañía mejoró su guía anual, el foco del mercado se desplazó hacia dos puntos concretos: ventas algo más débiles de la formulación oral de Wegovy y otro revés para CagriSema en datos recientes.
Las cifras bursátiles reflejan la tensión. El papel de Novo se recuperó alrededor de 30% desde un mínimo de marzo, pero sigue a menos de un tercio del máximo alcanzado en 2024, cuando la empresa llegó a ser, por un breve período, la compañía cotizada más valiosa de Europa. La comparación con Lilly —hoy en plena racha positiva con Zepbound y su propio arsenal de GLP‑1 y GIP— alimenta la percepción de una brecha que la danesa debe cerrar con más ciencia y mejor ejecución.
Resultados de eficacia y seguridad: CagriSema y ziltivekimab
Los tropiezos clínicos recientes explican buena parte del nerviosismo. El fracaso del antiinflamatorio ziltivekimab para reducir riesgo cardiovascular en ensayo de fase avanzada y los datos menos contundentes de lo esperado con CagriSema en obesidad y diabetes intensificaron las demandas de un pipeline más robusto. Doustdar insistió en que estos reveses no implican un cambio de rumbo, sino una aceleración del plan: avanzar más rápido, sumar adquisiciones puntuales y ampliar el foco más allá de obesidad y diabetes.

Analistas como Morten Gregersen, gestor de cartera en Formuepleje, sintetizaron la inquietud con una frase: “Necesitan tener un pipeline fuerte para resistir la presión cuando semaglutida llegue al vacío de patentes”. En su lectura, “hay otra decepción con CagriSema, y probablemente subraya el mayor problema estratégico de Novo”. Para un grupo inversor acostumbrado a ver a la compañía como referencia indiscutida en metabolismo, el nuevo mapa competitivo exige pruebas concretas de que hay vida más allá de Wegovy y Ozempic.
Estrategia y encaje en el negocio: I+D, adquisiciones y GLP‑1 ampliado
Doustdar, que lleva un año al frente de la empresa, detalló varias palancas internas. Una de sus primeras decisiones fue unificar las unidades de investigación y desarrollo bajo un solo líder, con el objetivo de acelerar la toma de decisiones y acortar tiempos de desarrollo. Según explicó, esa reorganización ya permitió avanzar más rápido en proyectos clave. La compañía promete mostrar más programas tempranos en su “investor day” de septiembre, consciente de que los inversores siguen escépticos sobre un pipeline parcialmente no revelado.
En paralelo, el CEO adelantó un giro de foco: Novo ampliará la mirada más allá de diabetes y obesidad. La empresa ve en la biología de los GLP‑1 una plataforma para explorar indicaciones nuevas, como adicciones y enfermedades de la piel, y se comprometió a “seguir la ciencia” en esos frentes. Sin abandonar su núcleo metabólico, la apuesta es diversificar riesgos y demostrar que la tecnología puede extenderse a otras áreas terapéuticas relevantes para la práctica clínica.
Qué significa para la práctica clínica y el negocio
En el terreno asistencial, el desempeño de la pastilla de Wegovy sigue siendo clave. Doustdar señaló que, pese a las dudas del mercado, el comprimido ya capturó cerca del 90% del mercado de obesidad oral en los países donde fue lanzado —Estados Unidos, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos— y anticipó que se lanzará “pronto” en Alemania. El CFO Karsten Munk Knudsen añadió que la mejora en la guía se explica por ventas fuertes de GLP‑1 y crecimiento fuera de Estados Unidos, aunque la compañía sigue esperando que sus ventas en ese país caigan este año.

Sobre precios, Knudsen defendió la estrategia: dijo que el valor de la pastilla está “en el lugar correcto”, aunque reconoció que dependerá de la competencia y del comportamiento de los consumidores. La ecuación para Novo es delicada: sostener márgenes en un mercado de altísima demanda, pero crecientemente competitivo y vigilado por reguladores y pagadores.
Consecuencias para la industria y los servicios de salud
Por ahora, la atención de los inversores continúa centrada en CagriSema y en la resiliencia del pipeline. La nota de AL Sydbank lo resume así: los resultados de Novo deberían haber generado alivio, pero los datos más flojos de CagriSema y las imputaciones por deterioros de activos volvieron a golpear el sentimiento. “Esto pone el foco en el pipeline de Novo Nordisk y su robustez”, señaló el banco en un informe a clientes.
En un mercado donde los agonistas de GLP‑1 y las combinaciones GIP/GLP‑1 están redefiniendo el estándar de tratamiento para obesidad y diabetes, la carrera entre Novo y Lilly es, en buena medida, la carrera por quién logra sostener la innovación más allá de la primera ola de semaglutida. Para los sistemas de salud, el resultado de esa competencia marcará qué opciones terapéuticas estarán disponibles y a qué precio en los próximos años; para la industria farmacéutica, será uno de los casos testigo más claros sobre cómo se gestiona un “patent cliff” en plena revolución metabólica.