OMS advierte una brecha global de 11,1 millones de trabajadores de salud hacia 2030

La OMS alertó que casi uno de cada cuatro médicos supera los 55 años y podría jubilarse en la próxima década. Unos 67 países no contarían con personal suficiente en 2030 para sostener sus actuales estándares de atención.
El envejecimiento simultáneo de la población y de los equipos de salud puede profundizar la escasez mundial de profesionales sanitarios durante la próxima década. La Organización Mundial de la Salud (OMS) proyectó un faltante global de 11,1 millones de trabajadores de la salud para 2030 y alertó que casi uno de cada cuatro médicos tiene más de 55 años, por lo que podría jubilarse en los próximos diez años.
La advertencia forma parte del informe National health workforce accounts: health workforce levels and trends 2026, elaborado con información oficial de más de 100 países. El documento plantea un desafío de planificación para los sistemas sanitarios: sostener la capacidad de atención en un contexto de mayor demanda asistencial y de salida de profesionales con experiencia.
El doble envejecimiento que presiona a los sistemas
“La población y los trabajadores de salud están envejeciendo al mismo tiempo en muchos países. Esto puede intensificar la escasez global proyectada de 11,1 millones de trabajadores de salud para 2030”, señaló la OMS.

El problema combina dos procesos. Por un lado, aumenta la demanda de atención vinculada al envejecimiento de la población. Por otro, una parte relevante de los médicos y demás profesionales se aproxima al retiro, lo que puede debilitar la disponibilidad de servicios si los sistemas no incorporan, retienen y distribuyen personal suficiente.
La OMS indicó que el promedio global oculta diferencias marcadas por nivel de ingresos. En los países de ingresos altos, que concentran una mayor proporción de profesionales de más edad, casi uno de cada tres médicos se jubilará durante la próxima década.
El informe no identifica, en la información disponible, cuáles son los países que integran ese grupo ni detalla especialidades médicas específicas más afectadas.
67 países con riesgo de escasez
La OMS proyecta que 67 países no tendrán en 2030 el personal sanitario suficiente para mantener los estándares de atención médica de los que disponen actualmente.
Para conservar la densidad actual de trabajadores sanitarios en relación con la población, harían falta 832.000 profesionales adicionales. Esa cifra no representa una mejora de cobertura o calidad, sino el volumen necesario para evitar que la relación vigente entre personal y habitantes se deteriore.

El organismo advirtió que esta necesidad puede incrementar la dependencia de profesionales de salud formados en otros países. El riesgo es especialmente relevante para naciones con menores recursos, que pueden perder trabajadores hacia mercados con mayor capacidad de contratación, con posibles consecuencias sobre sus propios estándares de atención.
Impacto para la gestión sanitaria
La presión sobre la fuerza laboral se concentra en la planificación de recursos humanos, la formación, el reemplazo de cohortes próximas al retiro y la retención de profesionales. El desafío no se limita a incorporar nuevos trabajadores: también requiere evitar que las brechas de personal se trasladen entre países mediante una competencia desigual por talento sanitario.
La OMS señala que la disponibilidad total de trabajadores de salud en el mundo supera los 70 millones, pero que persisten desigualdades relevantes en la distribución, densidad y composición de la fuerza laboral según regiones y grupos de ingresos.
El organismo agregó que el ritmo de mejora se desaceleró y que las tendencias internacionales son divergentes, lo que llevó a ajustar al alza la proyección de déficit de personal hacia 2030, desde una estimación anterior de 10 millones a 11,1 millones de trabajadores.
Una agenda de inversión y retención
La brecha proyectada sitúa a los recursos humanos como un componente estructural de la capacidad de los sistemas de salud. La atención de una población que envejece dependerá tanto de infraestructura, medicamentos y tecnología como de la cantidad, distribución y experiencia del personal disponible.

El informe de la OMS no presenta una solución única, pero pone en evidencia la necesidad de anticipar el retiro de profesionales y reducir desigualdades en la disponibilidad de trabajadores entre países. La formación de nuevas cohortes, la retención y condiciones de trabajo, y la planificación de la movilidad internacional serán variables centrales para sostener la cobertura asistencial.
La proyección de 11,1 millones de trabajadores de salud faltantes hacia 2030 convierte al envejecimiento de médicos y pacientes en un factor crítico para la sustentabilidad de los sistemas sanitarios, en particular en los países que ya enfrentan restricciones de personal y dependen de profesionales formados en el exterior.
Imagen: Estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Plata