El Ministro de Salud de Buenos Aires cuestionó el cobro a extranjeros: “La sobrecarga es por falta de recursos”

El ministro bonaerense Nicolás Kreplak, sostuvo que los extranjeros no residentes representan 0,4% de las guardias y 0,5% de las internaciones. Atribuyó la presión hospitalaria al aumento de pacientes con obra social o prepaga que migraron al sector público.
Nicolás Kreplak, médico sanitarista y actual ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, cuestionó la reglamentación nacional que obliga a extranjeros no residentes a pagar por la atención no urgente en hospitales nacionales. El funcionario sostuvo que la medida pone el foco en un grupo de impacto acotado y afirmó: “El sistema de salud está sobrecargado por falta de recursos, no por extranjeros”.
Su planteo apunta a una discusión más amplia sobre el financiamiento del sistema sanitario. Según Kreplak, hoy el 53% de las camas de hospitales públicos bonaerenses está ocupado por personas que cuentan con obra social o medicina prepaga, frente a menos del 40% antes de la actual gestión nacional. Para el ministro, ese crecimiento refleja el traslado de pacientes desde coberturas privadas y de seguridad social hacia el sector público, por los recortes y el encarecimiento de las cuotas.
Qué cuestiona el ministro bonaerense
Kreplak habló luego de que el Ministerio de Salud de la Nación reglamentara, mediante la Resolución 1066/2026, el cobro de prestaciones no urgentes a extranjeros no residentes en hospitales nacionales. La norma deriva del DNU 366/2025, que modificó la Ley de Migraciones para mantener la atención obligatoria ante emergencias, garantizar igualdad de acceso para residentes permanentes y habilitar el recupero de costos en prestaciones habituales para no residentes.

El ministro bonaerense reconoció que la categoría de “no residentes” puede generar dudas operativas. También señaló que los intentos previos de cobro en provincias o distritos tuvieron una aplicación limitada, salvo en casos de pacientes con seguros de viaje que permitían facturar prestaciones a una aseguradora.
En su interpretación, la nueva reglamentación no modifica el problema estructural de la red pública. “La crisis del sistema de salud pública es que nos estamos haciendo cargo de todas las cosas que el resto del sistema ha abandonado”, afirmó.
El peso de extranjeros en hospitales
Los datos citados por Kreplak ubican a los extranjeros no residentes en una proporción marginal de la demanda asistencial bonaerense. Según el funcionario, representan 0,4% de las consultas por guardia y 0,5% de las internaciones.
El ministro agregó que, incluso en provincias de frontera, la participación de este grupo “nunca supera el 2%”. Estos porcentajes forman parte de su argumento de que cobrar la atención habitual a no residentes tendrá un alcance limitado sobre la disponibilidad de camas, turnos y recursos sanitarios.
Un informe bonaerense previo había mostrado un orden de magnitud similar: el uso del sistema público por parte de extranjeros no residentes se encontraba por debajo de 1% en consultas ambulatorias, guardias e internaciones. El documento concluía que su impacto sobre presupuesto, camas y turnos era “ínfimo”.

Emergencias y alcance del cobro
La resolución nacional mantiene sin cambios la obligación de atender de inmediato las emergencias, independientemente de la situación migratoria del paciente. Se consideran emergencias los cuadros con riesgo cierto e inminente para la vida, un órgano o una función, incluyendo infartos, accidentes cerebrovasculares, traumatismos graves, hemorragias, sepsis y urgencias obstétricas, pediátricas o neonatales.
Una vez resuelto el episodio crítico y estabilizado el paciente, las prestaciones posteriores podrán facturarse al paciente extranjero no residente o a su aseguradora. Para estudios, consultas e intervenciones programadas sin cobertura, la norma exige el pago anticipado del 100% del arancel correspondiente.
Kreplak sostuvo que esas excepciones reducen todavía más el efecto material de la medida. Al mantenerse la asistencia inmediata en urgencias y patologías graves, considera que el mecanismo de cobro no altera el peso real de los extranjeros sobre el sistema público.
Financiamiento, coberturas y presión asistencial
La crítica de Kreplak se concentra en el deterioro de las fuentes de financiamiento del sistema de salud. Según afirmó, al reducirse las coberturas de PAMI, obras sociales y prepagas, aumenta la presión sobre hospitales provinciales y sobre IOMA.
El funcionario dijo que el sistema público bonaerense está dando “35% más de respuesta”, mientras IOMA realiza “37% más de internaciones” y cubre “30% más de medicamentos de alto costo”. De acuerdo con su planteo, la Provincia asumió programas y provisión de medicamentos que la Nación dejó de financiar, entre ellos Remediar, anticonceptivos y tratamientos para VIH y tuberculosis.

“Todo eso saca los recursos y hace que todo esté más crítico: más atención y menos recursos”, expresó. Según Kreplak, el debate sobre extranjeros no residentes desplaza la discusión sobre el ajuste sanitario y las consecuencias de la pérdida de cobertura privada y de seguridad social.
Salud mental y demanda creciente
Durante la entrevista, el ministro también vinculó la falta de recursos con la situación de salud mental. Sostuvo que el suicidio es hoy “la principal causa de muerte en los jóvenes, entre los 15 y los 35 años” y que, en términos absolutos, supera la suma de homicidios y accidentes de tránsito.
Kreplak criticó la falta de financiamiento nacional en salud mental, el cierre de residencias y programas, y la insuficiencia en provisión de medicamentos. En ese marco, la discusión por el cobro a no residentes expone dos visiones distintas: el Gobierno nacional prioriza un mecanismo de recupero de costos para atenciones habituales, mientras la Provincia sostiene que la sobrecarga se explica principalmente por la caída del financiamiento y la migración de pacientes con cobertura hacia el subsector público.