Bruselas abre una investigación antimonopolio contra Sanofi por una campaña de la vacuna antigripal Efluelda

La Comisión Europea inició una investigación formal para determinar si Sanofi vulneró las normas de competencia de la Unión Europea con una campaña de promoción de su vacuna antigripal Efluelda, en la que habría desplegado mensajes engañosos y “desprestigiado” la vacuna rival Fluad, de CSL Seqirus, en mercados donde el laboratorio francés ostenta una posición dominante como Francia y Alemania.
La Comisión Europea abrió este viernes una investigación antitrust formal contra Sanofi, sospechando que la farmacéutica francesa violó las reglas de competencia del bloque mediante una campaña de comunicación que desacredita a la única vacuna rival contra la gripe recomendada para pacientes vulnerables con factores de riesgo.
Qué investiga la Comisión Europea sobre Efluelda y Fluad
El ejecutivo comunitario comunicó que está “preocupado” por la posibilidad de que Sanofi haya llevado a cabo “una campaña de comunicación engañosa” para impulsar las ventas de Efluelda mientras “describía de manera despectiva” a Fluad, el producto competidor desarrollado por CSL Seqirus.
Según la Comisión, el foco está en prácticas de marketing que podrían constituir “disparagement anticompetitivo”, es decir, acciones deliberadas para presentar a la vacuna rival como “inferior” a la propia, contraviniendo incluso recomendaciones nacionales de vacunación en algunos Estados miembros.
La apertura del expediente no implica todavía un hallazgo de infracción, pero sí habilita un análisis en profundidad de materiales de campaña, comunicaciones a profesionales de la salud y posibles impactos sobre la elección de producto en grupos vulnerables, como mayores de 60 años, que son el público objetivo de Efluelda.

¿Cuándo se sospecha que ocurrió la campaña? La Comisión señala que el campaña apuntó principalmente a profesionales de la salud en Alemania y Francia, mercados donde Sanofi tiene una posición dominante.
La investigación formal se abrió ahora, pero viene después de un paso previo clave: la Comisión ya había hecho inspecciones sorpresa en las oficinas de Sanofi en septiembre de 2025, tiempos en los que Paul Hudson era CEO (en la imagen principal) de la compañía (2019 a Abril de 2026). Es decir, el organismo viene siguiendo el caso desde hace al menos nueve meses antes de formalizar la acusación.
Vale dejarlo claro, Hudson ya no es CEO de Sanofi — dejó el cargo apenas dos meses antes de que la Comisión Europea abriera formalmente la investigación (26 de junio de 2026). La actual CEO de Sanofi es la ex ejecutiva de Abbot y Merck, la médica española, Belén Garijo, quién asumió el cargo el 29 de abril de este año.
La respuesta de Sanofi: confianza en el cumplimiento y cooperación plena
Desde la compañía, la reacción fue inmediata. “Sanofi confía en que ha actuado, y sigue actuando, en pleno cumplimiento de todas las leyes y regulaciones aplicables, incluida la legislación de competencia”, sostuvo un vocero en un comunicado. El portavoz subrayó además que “la empresa se toma estos asuntos muy en serio y está cooperando plenamente con la Comisión Europea a lo largo del proceso”.

La farmacéutica ya había reconocido en septiembre de 2025 que estaba bajo escrutinio de Bruselas, después de las inspecciones sorpresa —las llamadas “dawn raids”— en sus oficinas de Francia y Alemania. Aquellos operativos, realizados el 29 de septiembre, apuntaban a posibles prácticas de exclusión de competidores en el segmento de vacunas antigripales estacionales.
Raids en 2025 y un nuevo frente de riesgo regulatorio
La investigación anunciada ahora “sigue a las inspecciones no anunciadas” en las sedes de Sanofi en septiembre de 2025, indicó la Comisión. En aquel momento, el organismo no reveló públicamente el nombre de la empresa, pero Sanofi confirmó luego que sus instalaciones habían sido objeto de esos operativos, centrados en el “espacio de vacunas contra la gripe estacional”.
Bruselas remarcó que no hay un plazo legal para la conclusión de la pesquisa y que la apertura de un procedimiento formal “no prejuzga el resultado”. Si al final del proceso se confirmaran prácticas de abuso de posición dominante mediante campañas de marketing engañosas, la Comisión podría imponer sanciones económicas significativas en forma de multas por infracción de las normas antimonopolio.

En un mercado europeo de vacunas antigripales altamente competitivo, donde los laboratorios buscan capturar nichos específicos —como los pacientes mayores, inmunodeprimidos o con comorbilidades— con formulaciones diferenciadas y mensajes dirigidos a profesionales de la salud, el caso Sanofi–Efluelda pone bajo la lupa la frontera entre la promoción científica legítima y el uso de campañas comparativas que pueden distorsionar la competencia.
El resultado de esta investigación será seguido de cerca por la industria, tanto por su potencial impacto económico en Sanofi como por el precedente que pueda sentar para futuras estrategias de marketing en el segmento de vacunas de alto valor.