Bayer y Apollo cierran acuerdo de € 3.000 millones por negocios de anticonceptivos de larga duración
Bayer acordó vender una participación minoritaria de su negocio de anticonceptivos de larga duración (LARC) a fondos gestionados por Apollo Global Management, en un acuerdo de financiación de € 3.000 millones que busca fortalecer el balance del grupo alemán tras años de litigios multimillonarios por el herbicida Roundup en Estados Unidos.
Según informó Bayer, Apollo adquirirá una participación minoritaria en una nueva entidad que agrupará el negocio de anticonceptivos reversibles de larga duración, que incluye los dispositivos intrauterinos Mirena, Kyleena y Jaydess, conocidos como “el DIU” o “coil”. La compañía no reveló el porcentaje de la participación vendida ni los detalles financieros internos de la nueva estructura, pero sí precisó que el acuerdo se valora en €3.000 millones.
La nueva sociedad será controlada por Bayer, que “retendrá una participación mayoritaria, mantendrá el control operativo pleno y continuará consolidando el negocio en sus estados financieros”. Es decir, no se trata de una desinversión tradicional, sino de una transacción de financiación estructurada sobre un activo de alta performance.
Estrategia y encaje en el negocio farmacéutico de Bayer
Judith Hartmann, directora financiera de Bayer, definió la operación como “una solución de financiación” diseñada para reforzar la estructura de capital sin perder el control sobre una franquicia clave. “Mejora nuestra flexibilidad financiera mientras gestionamos mayores necesidades de liquidez este año relacionadas con vencimientos de bonos y procedimientos de litigio, al tiempo que seguimos ejecutando nuestras prioridades de largo plazo”, explicó.
El negocio de anticonceptivos es una de las franquicias farmacéuticas de crecimiento más rápido dentro de Bayer. Las ventas de la familia de productos Mirena/Kyleena/Jaydess aumentaron un 12,5% en 2025, en términos ajustados por moneda y cartera, hasta €1.370 millones, impulsadas por una fuerte demanda en Estados Unidos. El movimiento con Apollo permite capitalizar ese crecimiento para aliviar presiones financieras sin desprenderse del activo.
Litigios por Roundup y necesidad de liquidez
El contexto de la operación está marcado por la adquisición de Monsanto en 2018 y la ola de juicios por el supuesto riesgo de cáncer asociado al uso de Roundup, cuyo ingrediente activo es el glifosato. En febrero, Bayer anunció un acuerdo de clase por U$S 7.250 millones destinado a resolver futuros reclamos, indicando que la financiación inmediata, junto con vencimientos de bonos próximos, se cubriría con una línea bancaria de U$S 8.000 millones antes de ser refinanciada mediante deuda y capital híbrido.
La compañía reconoce que “ya ha gastado más de U$S 10.000 millones” en litigios vinculados a demandas que alegan que el glifosato causa cáncer. Bayer niega esas acusaciones y cita evaluaciones regulatorias que concluyen que el herbicida “es seguro cuando se usa según las indicaciones”.
El reciente fallo de la Corte Suprema de EE.UU., que “blindó” a la empresa frente a miles de demandas que sostenían que Roundup debía incluir una advertencia de cáncer, alivió la presión legal, pero no elimina la necesidad de reordenar el balance y la cartera.
Ruveon y las señales de posible ruptura del grupo
En paralelo, Bayer viene reconfigurando su negocio de herbicidas. A comienzos de mes, transfirió su negocio de glifosato en Estados Unidos a una subsidiaria de propiedad total, Ruveon, con base en St. Louis. Según la empresa, la operación busca crear “un negocio más ágil” focalizado en el competitivo mercado estadounidense de herbicidas, pero “manteniendo a Ruveon dentro del grupo”.
Ruveon “se encargará de todos los aspectos de las ventas de Roundup en EE.UU., incluyendo precios, producción y logística”, y la consolidación se inscribe en el plan quinquenal de la división Crop Science para impulsar crecimiento, resiliencia y rentabilidad. Esta separación operativa alimentó especulaciones entre analistas sobre una posible ruptura más amplia de Bayer.
Deutsche Bank señaló que, con la litigación de Roundup cada vez más contenida y el desempeño operativo en mejora, una ruptura del grupo es “una cuestión de cuándo y cómo, más que de si”, mencionando como escenario potencial un spin‑off del negocio de ciencia de cultivos (excluyendo glifosato) y la venta de la división de salud del consumidor.
En ese escenario, el acuerdo de €3.000 millones con Apollo sobre la franquicia anticonceptiva se suma a los movimientos en torno a Ruveon y los arreglos de Roundup como parte de una estrategia más amplia para recomponer el perfil financiero de Bayer y redefinir el perímetro de sus negocios, con implicancias directas para el mercado global de salud femenina, el segmento de herbicidas y la configuración futura de uno de los conglomerados farmacéuticos y agroquímicos más relevantes del mundo.