AstraZeneca analiza no comercializar en Europa nuevos medicamentos si no logra ingresos como en EE.UU.

Pascal Soriot, CEO de AstraZeneca, advirtió que el grupo podría verse obligado a no lanzar nuevos fármacos en el Reino Unido y Europa si no logra precios más altos para sus medicamentos innovadores, luego de firmar con la administración de Donald Trump un esquema de “nación más favorecida” que ata los precios de Estados Unidos a los valores de Europa, Japón y Canadá.
En una entrevista con el periódico inglés Financial Times, el presidente de AstraZeneca, Pascal Soriot sostuvo que, si Europa no aumenta su gasto en medicamentos innovadores, la farmacéutica anglo‑sueca tendría que concentrarse “casi exclusivamente” en el mercado estadounidense, donde obtiene cerca del 45% de sus ingresos.
“Es triste y es desgarrador, pero no tendríamos opción. Tengo que cuidar de los pacientes pero también tengo que cuidar de nuestros accionistas y generar suficientes ingresos para poder reinvertir en nuestra I+D e invertir en nuevos medicamentos”, afirmó.
El ejecutivo recordó que el Reino Unido representa apenas “el 2%” de la facturación de AstraZeneca, “lo mismo que Francia, España”, frente a un mercado estadounidense que aporta “el 45%” de los ingresos. “¿Por qué amenazar el 50% de tus ingresos si pensás que no podés obtener un precio razonable en el Reino Unido o Francia?”, se preguntó.
El telón de fondo es la presión del presidente Donald Trump para bajar los precios de los medicamentos en Estados Unidos. En los últimos nueve meses, la mayoría de los grandes laboratorios —incluida AstraZeneca— anunció acuerdos con la administración que los obligan a reducir ciertos precios y a garantizar que el costo de determinados fármacos en el mercado norteamericano “no exceda” los niveles de Europa, Japón y Canadá.

Efecto “nación más favorecida”: menos lanzamientos en Europa
Los acuerdos de “Most Favored Nation” (MFN) han agitado a la industria y llevaron a varias compañías a evaluar la posibilidad de no lanzar nuevos productos en Europa para evitar que los precios más bajos del continente tiren hacia abajo la referencia que se usa para Estados Unidos.
Según describió Soriot, Europa —incluido el Reino Unido— destina alrededor del “0,4% del PBI” a medicamentos innovadores, mientras que Estados Unidos se acerca al “0,8% del PBI”. Esa brecha, argumenta, limita la capacidad del bloque europeo para atraer inversiones en investigación, desarrollo y manufactura. “Europa asigna un porcentaje significativamente menor de su PBI a los medicamentos innovadores que Estados Unidos y, como resultado, está quedándose atrás en atraer inversiones en I+D y en manufactura, poniendo en riesgo su capacidad para proteger la salud de su propia población”, advirtió en otra declaración reciente.
En ese contexto, los acuerdos de precios impulsados por Washington funcionan como un doble candado: por un lado, contienen el gasto farmacéutico en Estados Unidos; por otro, presionan a Europa para aumentar lo que paga si quiere seguir siendo un destino prioritario para el lanzamiento de nuevas terapias.

Listado en Nueva York, mensaje a Londres y apuesta de £300 millones en I+D
Las declaraciones de Soriot se conocieron poco después de que el ejecutivo hiciera sonar la campana de apertura en la Bolsa de Nueva York para celebrar el listado directo de AstraZeneca en ese mercado, completado en febrero. El movimiento alimentó especulaciones sobre una posible retirada de la compañía de la Bolsa de Londres, algo que Soriot negó.
“La gente debería ver esto no como algo negativo sino como algo positivo. Si nuestra compañía tiene más éxito, el Reino Unido tiene más éxito porque empleamos personas y tenemos un gran sitio de I+D en Cambridge”, afirmó. Y subrayó: “No afecta nuestra posición en Londres, seguimos en el índice FTSE y permanece como el ancla de nuestra acción en el Reino Unido”.
En abril, AstraZeneca anunció una inversión de £300 millones para completar la expansión de su centro de I+D en Cambridge y desarrollar un nuevo laboratorio en Macclesfield, al norte de Inglaterra.

“Estamos invirtiendo un total de £300 millones en el Reino Unido, lo que incluye inversión en nuestro sitio de Macclesfield, incluyendo un laboratorio del futuro que utilizará herramientas digitales y de datos para avanzar en el desarrollo de medicamentos”, señaló Soriot al presentar el plan.
Con un acuerdo de precios en Estados Unidos que redefine la ecuación de ingresos y una advertencia explícita sobre posibles retrasos o retiros de lanzamientos en Europa, la posición de AstraZeneca se vuelve un termómetro de hasta qué punto las políticas de contención del gasto pueden alterar las estrategias globales de las grandes farmacéuticas, reordenando prioridades de inversión, cronogramas de registro y acceso a medicamentos innovadores en los principales mercados de salud del mundo.