Después de Brasil, ahora Mercado Libre busca abrir una farmacia propia en Chile

La empresa pidió a autoridades chilenas operar como farmacia in-house y online-only, una movida que requeriría cambios regulatorios y que podría convertir al país en un modelo para su expansión farmacéutica regional.
Mercado Libre dio un nuevo paso en su estrategia para ampliar su negocio de salud en América Latina y trasladó a Chile una propuesta que ya ensayó en Brasil: operar una farmacia propia, con venta online y control directo del canal. Según registros de reuniones entre las partes, la empresa —con sede en Uruguay y una de las mayores de la región por capitalización bursátil— discutió el plan con autoridades chilenas en al menos seis encuentros durante el último año.
La iniciativa marcaría una evolución respecto de su modelo actual en Chile, Argentina, México y otros mercados, donde Mercado Libre solo comercializa medicamentos de terceros. En este caso, la compañía busca pasar de marketplace a operador farmacéutico con estructura propia, una expansión que en Chile exigiría cambios normativos o reinterpretaciones regulatorias.

Qué pidió Mercado Libre y a quién afecta
La propuesta presentada ante autoridades chilenas plantea un modelo de farmacia in-house y online-only, algo que hoy no está autorizado por la normativa local, según indicó el Instituto de Salud Pública (ISP) en una respuesta escrita. El ISP añadió que las regulaciones vigentes no permiten operar una farmacia exclusivamente digital y que MercadoLibre no tiene autorización para funcionar como droguería propia en el país.
El Ministerio de Salud chileno, tras conocer el plan, recomendó que la compañía solicitara una evaluación técnica al ISP, dado que la propuesta requeriría cambios regulatorios o reinterpretaciones. La discusión impacta directamente en el ecosistema sanitario y comercial, porque redefine qué actores pueden vender medicamentos, bajo qué modalidad y con qué requisitos de infraestructura y supervisión.
Motivos de la medida y antecedentes
El movimiento se inscribe en una estrategia de mayor integración vertical de Mercado Libre, que en los últimos trimestres incrementó su inversión en operaciones de retail propias en segmentos como belleza y electrodomésticos. Esa orientación estratégica ha presionado los márgenes y contribuyó a que la acción cayera casi 11% en lo que va del año, hasta U$S 1.799 por papel.

En Brasil, su mayor mercado, la empresa ya había comprado una farmacia física el año pasado para cumplir con una norma local que exige presencia presencial para vender medicamentos. Luego inició en marzo un piloto con venta de remedios de venta libre y promesas de entrega en un promedio de hasta tres horas, aunque todavía no expandió esa operación fuera de San Pablo.
Consecuencias para la industria y los servicios de salud
La propuesta chilena también incluyó entregas en “unas pocas horas en algunas regiones”, de acuerdo con actas de reuniones de septiembre. Si prospera, el modelo podría convertirse en un antecedente para otros mercados latinoamericanos donde Mercado Libre ya opera y donde hoy solo actúa como canal de venta de terceros.
La compañía sostuvo que trabaja para expandir gradualmente su oferta de salud, adaptándose al marco regulatorio de cada país, aunque evitó comentar específicamente el caso chileno. “Mercado Libre dijo en un comunicado a Reuters que estaba trabajando para expandir gradualmente su oferta de salud, adaptándose a cada marco regulatorio del mercado”, señala el texto, sintetizando la postura oficial de la firma.

Si Chile avanza con una reinterpretación o cambio normativo, el caso podría redefinir el mapa competitivo del retail farmacéutico digital en América Latina y consolidar un nuevo capítulo en la estrategia sanitaria de una de las plataformas más grandes de la región.
Mientras tanto, en Argentina, la discusión sigue abierta: el marco regulatorio judicializado limita la venta online de medicamentos, los sindicatos del sector farmacéutico insisten en que la dispensa debe seguir bajo control profesional y dentro de las farmacias habilitadas.
Un estudio reciente de la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos (CILFA) de Argentina, reveló que la venta de medicamentos de venta libre en la Argentina movió unos u$s1.138 millones anuales, equivalentes a alrededor del 11% del mercado farmacéutico total» y resaltó que «en esa categoría se incluyen analgésicos, antiácidos y otros productos que no requieren receta médica».
Fuente: Reuters