Relay Therapeutics: zovegalisib reduce lesiones vasculares en 60% de los casos luego de 12 semanas de tratamiento

La compañía estadounidense informó que en un ensayo de fase intermedia, zovegalisib achicó malformaciones vasculares al menos 20% en cerca del 60% de los pacientes, mejoró síntomas en hasta el 89% de los casos y no generó abandonos por efectos adversos, según Relay Therapeutics.
Las malformaciones vasculares están entre las patologías raras que más frustración generan en médicos y pacientes: son crónicas, dolorosas, difíciles de tratar y, hasta ahora, las opciones terapéuticas arrastran toxicidad y respuestas parciales.
En ese contexto, Relay Therapeutics presentó resultados de un ensayo de fase intermedia que vuelven a poner en foco una de sus apuestas clave, el inhibidor zovegalisib.
Según comunicó la compañía, el tratamiento experimental logró reducir el tamaño de las lesiones al menos un 20% en aproximadamente el 60% de los pacientes a las 12 semanas, con actividad incluso en personas que ya habían recibido fármacos como alpelisib y sirolimus.

Las cifras impulsaron las acciones de Relay más de 13% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street.
Para un segmento huérfano de innovación, la lectura va más allá del movimiento bursátil: se trata de una validación clínica temprana de un enfoque “mutant‑selective” que la biotecnológica también explora en oncología.
Qué mostró el estudio: tamaño de la lesión, dolor y tolerabilidad
El ensayo de fase intermedia evaluó zovegalisib en pacientes con anomalías vasculares, trastornos raros en los que vasos sanguíneos o linfáticos crecen de manera anormal, generando dolor, edema y otras complicaciones.
Relay informó que el fármaco redujo el tamaño de las lesiones en al menos un 20% en alrededor del 60% de los pacientes a las 12 semanas.
Casi todos los participantes mostraron algún grado de reducción del volumen de la lesión y “se mantuvieron en tratamiento” en el momento del corte de datos, lo que sugiere un beneficio clínico generalizado.
El impacto no se limitó a las imágenes.
Alrededor del 89% de los médicos y el 79% de los pacientes reportaron mejoría de síntomas como dolor e hinchazón a las 12 semanas, según detalló la compañía.
Un dato relevante es que el fármaco evidenció actividad en personas que ya habían sido tratadas con alpelisib y sirolimus, dos agentes utilizados en este tipo de cuadros, lo que posiciona a zovegalisib como una posible opción para casos que no responden o no toleran esos tratamientos.
En materia de seguridad, Relay destacó que “ningún paciente interrumpió el tratamiento por efectos secundarios” y que los eventos adversos graves fueron limitados.

La compañía señaló que las dosis más bajas parecieron adecuadas para uso prolongado, mientras que una dosis más alta “no se consideró apta para un desarrollo ulterior” en este grupo de pacientes.
“Con un enfoque selectivo de mutaciones, zovegalisib puede alcanzar actividad clínica con un perfil de tolerabilidad mucho mejor”, explicó Don Bergstrom, presidente de I+D de Relay Therapeutics, en declaraciones a Reuters.
Y remarcó: “No ha habido discontinuaciones en nuestro estudio hasta la fecha por eventos adversos y actualmente todos los pacientes permanecen en terapia”.
Una apuesta “mutant‑selective” que también mira al cáncer de mama
Zovegalisib forma parte de la cartera de inhibidores dirigidos de Relay, basada en un enfoque de diseño racional para atacar mutaciones específicas con la máxima selectividad posible.
La compañía sostiene que esta estrategia permite preservar eficacia reduciendo toxicidad, en comparación con inhibidores menos selectivos de la misma clase.
Los datos en anomalías vasculares respaldan esa narrativa: actividad clínica en reducción de lesiones y síntomas, sin abandonos por efectos adversos, apuntan a un balance beneficio‑riesgo atractivo para indicaciones crónicas.
En paralelo, Relay está desarrollando zovegalisib para cáncer de mama.
En febrero, el fármaco recibió la designación de “breakthrough therapy” de la FDA estadounidense en combinación con fulvestrant para ciertos pacientes con enfermedad avanzada, un sello que busca acelerar el desarrollo y la revisión de terapias con potencial de ofrecer mejoras sustanciales frente a los tratamientos existentes.
La compañía añadió que los resultados en malformaciones vasculares “respaldan un enfoque más dirigido que podría evitar los efectos secundarios observados con fármacos más antiguos de la misma clase” y anunció que ya está incorporando más pacientes en los niveles de dosis seleccionados para la próxima etapa del estudio.
Qué implica para las enfermedades raras y para el negocio de terapias dirigidas
Las anomalías vasculares son condiciones raras, pero su carga clínica es alta: dolor crónico, limitación funcional, impacto estético y riesgo de complicaciones graves.
Históricamente, el arsenal terapéutico se apoyó en intervenciones quirúrgicas, procedimientos intervencionistas y fármacos reposicionados con perfiles de toxicidad importantes.

Si los resultados de zovegalisib se confirman en cohortes más grandes y a mayor plazo, podrían abrir la puerta a una línea de tratamiento oral, dirigida y de mejor tolerabilidad para un grupo de pacientes con pocas alternativas, un escenario atractivo tanto desde la perspectiva de salud pública como desde el punto de vista del mercado de enfermedades raras.
Para la industria, el avance de Relay refuerza dos tendencias: por un lado, el valor de las terapias “mutant‑selective” como forma de diferenciarse en clases ya conocidas; por otro, el potencial de expandir una misma plataforma desde indicaciones oncológicas de alto volumen, como el cáncer de mama, hacia nichos de patologías raras donde el precio por paciente suele ser más alto y la competencia, menor.
En ese cruce entre innovación dirigida y necesidades médicas no cubiertas, los datos de zovegalisib en malformaciones vasculares empiezan a perfilar un espacio concreto dentro del mercado de terapias de precisión, un segmento en el que biotecnológicas especializadas como Relay buscan consolidar su lugar frente a los grandes laboratorios farmacéuticos.
Fuente: Reuters, Fierce Biotech