Donar médula ósea en Argentina: 1.400 trasplantes al año y 7 de cada 10 sin un donante y dependen de voluntarios

Jesica y Pablo HZ Hospital Italiano

Cada año se realizan más de 1.400 trasplantes de médula ósea en Argentina, pero en el 70% de los casos los pacientes no encuentran un donante compatible en su familia y dependen de uno voluntario inscripto en el Registro Nacional del INCUCAI y la red internacional de 43 millones de personas.

En hematología, las estadísticas tienen rostro. Para miles de personas con leucemias, linfomas u otras enfermedades graves de la sangre, la diferencia entre seguir adelante o no está, literalmente, en la médula ósea de alguien a quien nunca conocerán.

En el 70% de los casos, ese “otro” no aparece en el árbol genealógico sino en una base de datos: 7 de cada 10 pacientes no encuentran un donante compatible en su entorno familiar y dependen de la disponibilidad de donantes voluntarios inscriptos en el Registro Nacional de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) del INCUCAI.

En Argentina, ese registro supera los 320.000 donantes y forma parte de una red internacional de más de 43 millones de personas, pero la alta especificidad genética de la compatibilidad hace que, aun así, muchos pacientes no lleguen al trasplante a tiempo.

En 2017, Yesica Bellido Martínez (en la imagen principal) era estudiante de Técnica en Hemoterapia e Inmunohematología cuando decidió, junto a un grupo de compañeros, inscribirse como donante de médula ósea. Lo hizo por una tradición familiar –“su papá siempre donó sangre”–, pero sin demasiada información sobre el proceso. “En ese momento no había tanta información. Pienso que, si mi papá hubiera sabido cómo es el proceso, se habría anotado”, recuerda. Ocho años después, ya recibida y trabajando en el Hospital Italiano, el teléfono sonó: era compatible con una persona en otro país.

“Cuando atendí el teléfono, me sorprendí. No pensé que me iban a llamar. A pesar de que me volvieron a preguntar si estaba segura, no dudé ni un segundo. En todo este tiempo me acompañaron, me escucharon y me aclararon que lo que decida iba a estar bien porque era mi derecho”, cuenta. Antes de la donación tuvo que repetir estudios para confirmar que estaba en condiciones y, unos días antes del procedimiento, tomó una medicación para estimular la salida de células de la médula al torrente sanguíneo.

Un procedimiento seguro, ambulatorio y lejos de los mitos

Buena parte de las barreras para sumar donantes siguen siendo los mitos. El miedo a “pinchazos en la columna” o a secuelas neurológicas espanta a potenciales voluntarios que, en muchos casos, ni siquiera llegan a informarse. Desde el servicio de Medicina Transfusional del Hospital Italiano buscan desarmar esos prejuicios.

“Donar médula ósea es un procedimiento seguro y, en la mayoría de los casos, poco invasivo. No implica intervenciones en la columna vertebral ni riesgos neurológicos, como muchas personas creen”, explica Pablo Camino (en la imagen principal), especialista en Hemoterapia e Inmunohematología.

Hoy, la forma más frecuente de donación es por aféresis, un procedimiento ambulatorio similar a la donación de plaquetas que permite al donante retomar su vida habitual el mismo día. Solo en una minoría de casos se realiza por punción en quirófano bajo anestesia general, cuando la indicación clínica lo requiere. El organismo repone naturalmente las células donadas en poco tiempo, y la persona continúa con su rutina habitual.

A pocos meses de su experiencia, Yesica sigue procesando el impacto. “Lo cuento de nuevo y me emociono. Mi familia, amigos o compañeros de trabajo me demuestran su admiración y me llenan de amor. Pienso en esa Yesica que se anotó años atrás, siendo estudiante, con otra vida, y en la que soy ahora, una profesional. Sin dudas, lo volvería a hacer”, dice.

Un programa con estándares internacionales y un registro en expansión

Detrás de cada historia individual hay estructuras complejas que hacen posible que la compatibilidad se convierta en trasplante. El Hospital Italiano cuenta con un Programa de Trasplante de Médula Ósea acreditado internacionalmente por The Foundation for the Accreditation of Cellular Therapy (FACT) y el Joint Accreditation Committee of ISCT‑EBMT (JACIE), certificaciones que garantizan estándares de calidad, seguridad y seguimiento en trasplantes autólogos y alogénicos, tanto en adultos como en niños. Además, el centro cumple un rol clave en la promoción de la donación como centro de reclutamiento: quienes donan sangre pueden inscribirse allí en el Registro Nacional y pasar a integrar la red consultada a nivel nacional e internacional.

Según datos del INCUCAI, en Argentina se realizan más de 1.400 trasplantes de CPH por año, pero solo entre el 25% y el 30% de los pacientes encuentra un donante compatible dentro de su familia. El Registro Nacional de Donantes de CPH –creado en 2003 y certificado por la Asociación Mundial de Donantes de Médula– supera hoy los 320.000 donantes inscriptos y ha permitido que 756 donantes argentinos aporten médula ósea, 365 para pacientes locales y 391 para pacientes del exterior.

Cómo inscribi

rse: requisitos y pasos concretos

El proceso para convertirse en donante voluntario es más simple de lo que muchos imaginan. En la Argentina, cualquier persona de entre 18 y 40 años, que pese más de 50 kilos, goce de buena salud y no tenga antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas o infectocontagiosas puede inscribirse en el Registro Nacional de Donantes Voluntarios de CPH.

Los pasos básicos son:

  • Concurrir a un servicio de hemoterapia o banco de sangre habilitado como centro de donantes, o a una campaña del INCUCAI.
  • Completar la ficha de inscripción y firmar el consentimiento informado, con asesoramiento del personal técnico.
  • Donar una unidad de sangre; de esa muestra se extrae una pequeña parte para el análisis genético, y el resto se utiliza para pacientes que la necesitan.
  • Ingresar al registro: los datos genéticos se incorporan a una base nacional que, a su vez, integra la red mundial consultada cada vez que un paciente requiere un trasplante.

La inscripción es un acto voluntario, y cualquier persona puede cambiar de decisión cuando lo desee comunicándose con el Registro para ser removida. Quienes ya están registrados pueden verificar su alta y descargar su credencial digital de donante a través de la app Mi Argentina.

En un ecosistema donde los trasplantes de médula ósea crecen en número, los registros se vuelven más sofisticados y los centros trasplantadores compiten por acreditaciones internacionales, la decisión silenciosa de sumarse como donante voluntario de CPH se consolida como un eslabón crítico para la expansión del mercado de terapias hematológicas complejas y para la capacidad real del sistema de salud de ofrecer una respuesta efectiva a quienes necesitan un trasplante.

Fuente: Hospital Italiano, INCUCAI, JACIE

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