Sanofi aumenta sus ventas, pero Dupixent y el pipeline encienden dudas entre accionistas

La farmacéutica subió su guía anual tras un trimestre de U$S 11,60 mil millones, impulsado por Dupixent, pero el mercado castigó la acción por recortes en el pipeline y ganancias extraordinarias.
Sanofi mejoró su previsión de ventas para todo 2026 después de un segundo trimestre apoyado en la fuerte demanda de Dupixent, su medicamento estrella. Sin embargo, el mercado reaccionó en sentido contrario: las acciones cayeron 8% porque los inversores se enfocaron en los recortes del pipeline y en beneficios puntuales que inflaron los números del período.
La lectura es doble. Por un lado, el grupo francés registró ingresos trimestrales de U$S 11,60 mil millones y un ingreso operativo de U$S 3,29 mil millones, ambos por encima de las estimaciones. Por otro, la compañía profundizó los ajustes en su cartera de desarrollo y confirmó que retirará proyectos que no convencen al nuevo equipo directivo.
Dupixent sostiene el trimestre
Dupixent fue nuevamente el gran motor de la compañía. Las ventas del fármaco crecieron 38% a U$S 5,15 mil millones a tipos de cambio constantes, consolidando su peso en el negocio y reforzando la dependencia de Sanofi respecto de este activo desarrollado junto a Regeneron.
Sanofi espera que Dupixent alcance U$S 25 mil millones en ventas anuales en 2030, apenas por encima de lo que proyectan los analistas. Para UBS, el problema es evidente: “cuanto más grande se hace Dupi, más grande es el agujero que Sanofi necesita llenar cuando pierda la protección de patente”.
Qué pasa con el pipeline
La presión sobre la cartera de desarrollo quedó expuesta en una revisión estratégica que todavía sigue en marcha. La compañía ya descartó amlitelimab, un fármaco para eccema que había fallado en un estudio clave, y esa decisión generó un cargo por deterioro de U$S 1,09 mil millones en el primer semestre.
Belén Garijo, CEO de Sanofi desde mayo, dijo que la revisión estratégica de los programas de última etapa “todavía está en curso” y que ya no está en una “fase de diagnóstico”. También anticipó que mantendrá un ritmo rápido de toma de decisiones.
A ese ajuste se suman las cancelaciones del tratamiento pulmonar itepekimab y del fármaco para psoriasis balinatunfib. UBS valoró que la dirección esté limpiando activos poco competitivos, pero remarcó que el foco ahora debe estar en reinvertir el fuerte flujo de caja en nuevos motores del pipeline.
Estrategia de crecimiento y adquisiciones
Garijo también reordenó al equipo ejecutivo para apuntalar el crecimiento. François-Xavier Roger amplió su rol financiero para liderar además el desarrollo corporativo, en una Sanofi que, según algunos analistas, tiene U$S 20 mil millones de capacidad para hacer adquisiciones.
Roger dijo que históricamente la empresa buscó compras en el rango de U$S 2 mil millones a U$S 5 mil millones, pero ahora mira “un poco más amplio”, aunque el tamaño de la transacción no es el criterio principal. La señal es clara: Sanofi quiere usar parte de su caja para compensar el vacío que dejará la pérdida de exclusividad de Dupixent después de 2030.
Más presión fuera de Dupixent
El trimestre también mostró debilidad en vacunas, con una caída de 4,7% hasta U$S 1,1 mil millones por el menor nacimiento en China y comparaciones difíciles frente a la gripe. Al mismo tiempo, los gastos de I+D crecieron 18% hasta U$S 2,23 mil millones, incluyendo costos de desmantelamiento de programas.
L’Oréal, accionista relevante de Sanofi, descartó vender su participación y la describió como un activo financiero que aporta U$S 365 millones en dividendos. En este escenario, la compañía francesa quedó más expuesta que nunca a la exigencia de transformar su fortaleza comercial en un pipeline capaz de sostener el negocio más allá de Dupixent.