Moderna mueve el tablero ejecutivo mientras se prepara para hasta tres lanzamientos

Moderna nombró a Ester Banque como nueva directora comercial global y amplió el rol de su presidente, Stephen Hoge, para supervisar las franquicias de enfermedades infecciosas, intismeran y enfermedades raras, en un movimiento pensado para llegar mejor posicionada a posibles lanzamientos en oncología, enfermedades raras y vacunas respiratorias entre 2027 y 2028.
La biotecnológica que saltó a la fama con su vacuna de ARNm contra el COVID‑19 está reordenando su cúpula comercial y de producto con la mira puesta en la “segunda etapa” de su historia.
Mientras su portafolio se diversifica hacia cáncer, enfermedades metabólicas raras y nuevas vacunas estacionales, Moderna anunció cambios clave en su estructura: una nueva chief commercial officer con experiencia en gran escala y un presidente con control directo sobre las áreas de mayor potencial de crecimiento, incluidos su candidato de cáncer intismeran —en alianza con Merck— y su programa para acidemia propiónica.

La compañía espera hitos clínicos importantes este año y anticipa el “potencial lanzamiento de hasta tres nuevos productos en 2027 y 2028, incluidos una vacuna combinada de gripe más COVID, una vacuna de gripe estacional y una vacuna contra norovirus”.
Quién es Ester Banque y qué rol jugará
Moderna informó que Ester Banque, hasta ahora presidenta de operaciones en Estados Unidos de la compañía de salud animal Zoetis, fue designada como directora comercial (chief commercial officer). Banque llega tras haber conducido el negocio comercial estadounidense de Zoetis y con una trayectoria de varias décadas en la industria de ciencias de la salud.

En su nuevo rol, será responsable de la estrategia comercial global de Moderna en un momento en que la empresa busca transformar su plataforma de ARNm en una cartera diversificada de productos, más allá del COVID.
La compañía enmarcó el movimiento en su “evolución organizacional para prepararse para potenciales lanzamientos de productos en los próximos años”.
Más poder para Stephen Hoge y foco en intismeran
El presidente de Moderna, Stephen Hoge (en la imagen principal), asumirá una función ampliada. Según el anuncio, Hoge “supervisará las divisiones que gestionan las franquicias de enfermedades infecciosas, intismeran y enfermedades raras”, reforzando su rol sobre los programas estratégicos de la biotecnológica.

Intismeran es la vacuna oncológica personalizada basada en ARNm más avanzada de la empresa, desarrollada en colaboración con Merck. Se trata del principal candidato de Moderna en cáncer, y la compañía destacó que este año espera “posibles resultados de ensayos pivotal” tanto para intismeran como para un tratamiento de acidemia propiónica, un trastorno hereditario raro que impide al organismo descomponer adecuadamente ciertas proteínas y grasas.
Resultados positivos “podrían respaldar el posible lanzamiento de los primeros productos de la compañía en oncología y enfermedades raras”, se remarcó.
La apuesta en vacunas: gripe, combo flu‑COVID y norovirus
Más allá del frente oncológico, Moderna está construyendo lo que describe como una franquicia estacional de vacunas para poblaciones de riesgo. La empresa “anticipa el potencial lanzamiento de hasta tres nuevos productos en 2027 y 2028, incluidos una combinación de gripe más COVID, una vacuna de gripe estacional y una vacuna contra norovirus”, lo que podría consolidar un flujo de ingresos más previsible que el de la era pandémica.
Una pieza clave de esa estrategia es su vacuna antigripal mRNA, mFlusiva. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) “tiene previsto tomar una decisión sobre la vacuna contra la gripe de Moderna, mFlusiva, antes del 5 de agosto”.

Además, el regulador “convocará el 18 de junio a un panel de expertos externos para revisar la vacuna experimental contra la gripe”, un paso que suele ser decisivo para el perfil de aceptación y posicionamiento de una nueva vacuna en el mercado.
En un escenario de creciente competencia en ARNm, desde la gripe hasta los virus gastrointestinales, la reorganización ejecutiva de Moderna busca alinear su músculo comercial y de gestión de franquicias con una pipeline que, si los datos acompañan, podría convertir a la compañía en un actor estructural del mercado global de vacunas y terapias basadas en ARNm más allá del segmento COVID.