India prohíbe el rótulo «energy drink» en bebidas de alta cafeína: Pepsi, Red Bull y Monster tienen 90 días

El regulador alimentario FSSAI ordenó eliminar el descriptor «energy drink» de las bebidas de alta cafeína. Pepsi, Red Bull, Monster, Reliance y Hell Energy deberán cumplir en 90 días, en un mercado que llegaría a U$S 1.600 millones en 2028.
El mercado indio de bebidas energéticas creció al calor de una promesa comercial: energía instantánea en una botella. Ahora, el Estado decidió que esa promesa no puede seguir figurando en la etiqueta.
India ordenó a los fabricantes de bebidas de alta cafeína comercializadas como «energy drinks» que dejen de usar esa descripción, rechazando los intentos de la industria por frenar la intervención regulatoria en un mercado que, según proyecciones, alcanzará los U$S 1.600 millones hacia 2028, de acuerdo con documentos y fuentes consultadas.
El regulador de seguridad alimentaria del país informó a comienzos de julio en redes sociales que había emitido notificaciones a las compañías señalando que no existen estándares indios para ese tipo de productos, y que las afirmaciones según las cuales una bebida «vitaliza el cuerpo y la mente» o puede «ayudar en casos de debilidad general» resultan engañosas. No brindó más detalles públicos.
Puertas adentro, el mensaje de la Food Safety and Standards Authority of India (FSSAI) fue considerablemente más duro. Según documentos confidenciales y personas al tanto del asunto, Pepsi, Red Bull, Monster Beverage, Reliance —del multimillonario Mukesh Ambani— y Hell Energy deben abandonar el descriptor «energy drink» o cualquier término similar.

Qué decidió el regulador y a quién afecta
La medida abrió un conflicto directo con las compañías, que temen que la eliminación de la etiqueta de categoría dañe marcas construidas enteramente alrededor de la promesa de energía inmediata y desorganice sus ventas.
En una reunión a puertas cerradas con altos ejecutivos de la industria realizada el viernes, el CEO de la FSSAI, Rajit Punhani, rechazó los argumentos sobre el impacto en el negocio y les dijo a las empresas que eran libres de impugnar la decisión ante la Justicia, según dos personas familiarizadas con la discusión.
Una fuente del gobierno indio señaló que, tras ese encuentro, la industria aceptó cumplir con el cambio de etiquetado. La FSSAI otorgó un plazo de 90 días para adecuarse.
Consultados por Reuters, la FSSAI y Punhani no respondieron. Pepsi declinó comentar y el resto de las compañías no contestó.
Motivos de la medida y antecedentes internacionales
Las bebidas energéticas vienen generando preocupación entre reguladores de distintos países por su alto contenido de cafeína, azúcar y taurina, un aminoácido.

Inglaterra prohibirá desde abril del año próximo la venta de bebidas energéticas de alta cafeína a menores de 16 años. Algunas regiones de Pakistán, por su parte, obligan a denominarlas «bebidas estimulantes».
El negocio se construyó sobre el marketing de energía instantánea. El eslogan «Gives You Wiiings» de Red Bull es mundialmente conocido, mientras que Pepsi promociona su bebida Sting en avisos indios que muestran un rayo atravesando el cuerpo del consumidor y prometen «energía electrizante».
La posición de la industria
La Indian Beverage Association, que representa a las principales compañías del sector, afirmó estar comprometida con el cumplimiento normativo y con un diálogo constructivo con los reguladores en torno a políticas basadas en evidencia científica.
Sin embargo, en una carta confidencial dirigida a la FSSAI el 6 de julio, la entidad advirtió que la difusión pública de notificaciones preliminares podía dañar reputaciones, alterar operaciones y confundir a los consumidores. Reclamó allí un «enfoque de fiscalización basado en el riesgo».
«Consultas regulares con las partes interesadas antes de implementar cambios interpretativos significativos facilitarían un cumplimiento más fluido y reducirían la litigiosidad», sostuvo la asociación, que agregó que un marco «predecible, consultivo y transparente» resulta esencial.
Consecuencias para la industria y el consumo
El tamaño del negocio en juego explica la resistencia. El mercado indio despegó tras el lanzamiento de Sting por parte de Pepsi en 2017: sus botellas plásticas de 20 rupias (U$S 0,21) se volvieron populares entre jóvenes de 15 a 19 años y en zonas rurales, lo que la convirtió en líder del mercado, según Euromonitor.
Las ventas minoristas se proyectan en U$S 1.600 millones para 2028, con un crecimiento anual del 12,6%, más rápido que en Estados Unidos y China. Entre 2018 y 2023, los volúmenes crecieron cerca del 100% anual, de acuerdo con la misma consultora.

El patrón de consumo que preocupa a las autoridades aparece con claridad en el testimonio de los usuarios. «Cada vez que siento hambre o salgo a fumar, compro una bebida. Me llena el estómago y me da fuerza para trabajar», dijo Sunny Rajvansi, de 24 años, mecánico de bicicletas en el estado de Uttar Pradesh, consumidor de Sting y de Campa Energy, de Reliance. «Siento que soy adicto a ellas».
La fiscalización ya bajó al territorio. Este mes, el estado de Rajastán incautó miles de unidades de Sting, Campa Energy y Red Bull como parte de un operativo de control, según publicaciones oficiales en redes sociales.
El 8 de julio, ese mismo estado notificó a plataformas de comercio electrónico —entre ellas Amazon, Flipkart de Walmart, Blinkit de Eternal y Instamart de Swiggy— para que garantizaran que ningún producto fuera promocionado como «energy drink», según consta en una carta. Las compañías de e-commerce no respondieron consultas de Reuters.
La decisión india reconfigura las reglas de comunicación de una de las categorías de bebidas de mayor crecimiento del mundo y obliga a las multinacionales a rediseñar en tres meses el posicionamiento de marcas cuyo valor comercial estaba anclado, precisamente, en la palabra que ahora deberán borrar.