Brote de ciclosporiasis en EE.UU.: lechuga, vigilancia y un salto de más de 10.000 casos

La FDA y el CDC investigan un aumento de ciclosporiasis intestinal ligado a lechuga iceberg servida en Taco Bell, mientras Michigan ya reporta más de 10.000 casos y el foco se expande a varios estados.
Estados Unidos enfrenta uno de los brotes de ciclosporiasis intestinal más grandes de los últimos años, con un aumento de casos que ya involucra a la FDA, el CDC y decenas de estados. Michigan informó más de 10.000 casos y busca vínculos más allá de los casos iniciales asociados a la lechuga, en una investigación que sigue abierta.
La pista principal apunta a lechuga iceberg desmenuzada servida en restaurantes Taco Bell de nueve estados, aunque las autoridades continúan evaluando otros posibles orígenes. El brote ocurre en medio de una temporada en la que el CDC considera que la ciclosporiasis suele concentrarse entre el 1 de mayo y el 31 de agosto.

Qué es la ciclosporiasis y por qué preocupa
La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora, que se transmite por alimentos o agua contaminados con heces. Suele vincularse a frutas y verduras crudas, y puede causar síntomas que van de leves a graves.
Aunque no suele ser fatal, las infecciones no tratadas pueden prolongarse durante semanas y terminar en hospitalización, sobre todo por deshidratación. Niños, adultos mayores y personas inmunocomprometidas tienen un riesgo más alto de enfermedad grave.
Qué detectaron las autoridades
Según el CDC, se han reportado 6.707 casos confirmados por laboratorio en 45 estados, y 423 pacientes requirieron internación. La agencia espera que la cifra final sea mayor, porque puede tardar hasta seis semanas en determinar si una persona enferma forma parte del brote.

La FDA encontró un vínculo entre miles de casos y lechuga iceberg vendida en Taco Bell en nueve estados: Indiana, Kentucky, Michigan, Ohio, West Virginia, Illinois, Kansas, Oklahoma y Pensilvania. Inicialmente, la agencia había informado que una muestra de lechuga de Taylor Farms había dado positiva para el parásito, pero luego retiró ese hallazgo al determinar que se trató de un falso positivo.
Motivos de la alerta y antecedentes
A pesar de ese falso positivo, la investigación sigue apuntando a Taylor Farms, que retiró del mercado su lechuga proveniente del centro de México y cerró su planta de procesamiento allí. El retiro incluyó productos con marca Marketside de Walmart y decenas de artículos distribuidos a través de Sysco y otras compañías.
Taylor Farms sostuvo en un comunicado del 24 de julio que el retiro fue voluntario y que cuenta con protocolos “de primera clase” para prevenir Cyclospora. También aseguró que ya no obtiene lechuga iceberg de esa región.
Qué pueden hacer las personas
La FDA indicó que cocinar los productos a al menos 158 grados Fahrenheit, equivalentes a 70 grados Celsius, es la forma más efectiva de matar Cyclospora. También recomendó desechar las hojas externas de las verduras de hoja y enjuagar bien frutas y vegetales antes de pelarlos o consumirlos.
El CDC recomienda, para quienes ya tienen ciclosporiasis, trimetoprim-sulfametoxazol —conocido comercialmente como Bactrim— dos veces al día durante siete a diez días. En personas con VIH, el tratamiento puede requerir más tiempo.

Vigilancia y reporte
La ciclosporiasis es un patógeno de notificación obligatoria a nivel nacional, y los proveedores de salud están legalmente obligados a reportar casos en 47 estados. Gwen Biggerstaff, del CDC, explicó que la mayoría de los estados recopilan datos de forma robusta y los comparten rutinariamente con la agencia dentro del sistema de vigilancia.
La red FoodNet, que conecta al CDC, el USDA, la FDA y 10 departamentos estatales de salud, dejó de seguir seis de ocho patógenos el año pasado por recortes de financiamiento, incluido Cyclospora. Aun así, Biggerstaff subrayó que FoodNet sirve para ver tendencias en el tiempo y no reemplaza la vigilancia nacional.
En un brote que ya tensiona a la salud pública y a la cadena de alimentos, la combinación de trazabilidad, notificación obligatoria y retiro de productos vuelve a mostrar el peso sanitario y comercial de los alimentos frescos en la industria alimentaria.