Bayer gana un juicio por el herbicida Roundup mientras espera la resolución de un acuerdo por U$S 7.250 millones

Un jurado rechazó por unanimidad los reclamos de tres mujeres que atribuían su linfoma al herbicida. Fue el primer juicio tras el fallo de la Corte Suprema que limitó ciertas demandas. Las acciones de Bayer subieron un 4%.
Bayer obtuvo una victoria judicial en Estados Unidos en un caso que ponía a prueba las posibilidades de continuar litigando por Roundup después de una decisión favorable de la Corte Suprema. Un jurado de St. Louis falló por unanimidad a favor de Monsanto, propiedad del grupo alemán, y rechazó los planteos por defecto de diseño y negligencia de tres mujeres que atribuían su cáncer al uso del herbicida.
El resultado se conoció mientras Bayer aguarda, en un proceso separado, una decisión sobre su propuesta de acuerdo por U$S 7.250 millones para resolver decenas de miles de demandas. La compañía todavía enfrenta alrededor de 65.000 reclamos en tribunales estatales y federales estadounidenses. El acuerdo permanece sujeto a revisión judicial.
Qué discutió el juicio y por qué era relevante
Theresa Aretino, Cynthia Fernandez y Betty Larkin demandaron a Monsanto en 2020. Afirmaron que utilizaban Roundup regularmente y que posteriormente desarrollaron linfoma no Hodgkin; sus abogados sostuvieron que el producto tenía un diseño defectuoso, era irrazonablemente peligroso y se había comercializado de manera negligente.

Las tres demandantes no participan del acuerdo propuesto por Bayer. Larkin murió antes del inicio del juicio y los abogados de las mujeres no respondieron de inmediato a la consulta de Reuters tras el veredicto.
El caso fue el primero en llegar a juicio después de la resolución de junio de la Corte Suprema. Por eso, su importancia excedía el reclamo individual: permitía observar cómo podían prosperar argumentos diferentes de los centrados en las advertencias del etiquetado.
El fallo de la Corte Suprema y las demandas que siguen en discusión
Antes de la decisión de junio, gran parte de los litigios sostenía que la etiqueta de Roundup no advertía adecuadamente sobre un posible riesgo de cáncer. La Corte bloqueó esos argumentos al considerar que la legislación federal exige utilizar la etiqueta aprobada por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), que no requiere esa advertencia.
Bayer sostiene que otros reclamos, como los basados en defectos de diseño o negligencia, también quedan impedidos por esa decisión. Los abogados de los demandantes, en cambio, argumentan que esas vías no fueron afectadas.
Bill Dodero, director jurídico de Bayer en Estados Unidos y responsable global de litigios, interpretó el nuevo resultado como una señal para futuros casos. “Este veredicto debería enviar un mensaje contundente de que los demandantes que quieran continuar sus reclamos en los tribunales tras el fallo Durnell enfrentarán importantes dificultades, tanto para demostrar que tienen planteos viables como para presentar las pruebas necesarias para acreditarlos”, afirmó.

Esa lectura corresponde a la posición de la compañía. El veredicto resuelve este juicio, pero no elimina por sí mismo los demás procesos pendientes.
El acuerdo de U$S 7.250 millones y la reacción del mercado
La propuesta de acuerdo para otros casos está bajo revisión de un juez estatal de Missouri, en St. Louis. Es una vía separada del juicio ganado por Bayer y busca resolver decenas de miles de reclamos vinculados con Roundup.
El litigio pesa sobre el grupo desde la adquisición de Monsanto en 2018, con costos de miles de millones de dólares y presión sobre su cotización. Tras conocerse la victoria judicial, las acciones avanzaban un 4% a las 10:11 GMT y alcanzaban su máximo de un mes.
Markus Manns, gestor de cartera de Union Investment, consideró que se trataba de uno de los triunfos judiciales más importantes para la empresa. “Los demandantes fracasaron en su nueva estrategia de litigio para demostrar que Bayer había ignorado los riesgos desde la etapa de desarrollo del glifosato”, evaluó.
Glifosato: posiciones regulatorias y científicas distintas
Bayer niega las acusaciones y sostiene que décadas de estudios respaldan la seguridad del glifosato, el ingrediente activo de Roundup, y muestran que no causa cáncer.
La EPA había concluido que es poco probable que el glifosato sea cancerígeno y está realizando una nueva revisión de su seguridad. En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer lo clasificó como “probablemente cancerígeno” para humanos; Bayer cuestiona esa evaluación y su metodología.
Estas posiciones deben distinguirse del resultado del juicio: una decisión sobre responsabilidad jurídica no sustituye una evaluación científica o regulatoria. Para Bayer, la victoria fortalece su posición frente a futuras demandas, pero la resolución del acuerdo pendiente sigue siendo un paso central para reducir la carga judicial y financiera que Roundup mantiene sobre el grupo.
Fuente: Reuters