Rost, Harvard e INECO ponen la salud cerebral en el centro: uno de cada tres habitantes del planeta tiene un trastorno neurológico

En la reunión de la International Alliance on Brain Health, organizada por Fundación INECO y la Swiss Brain Health Foundation en Buenos Aires, la neuróloga de Harvard Natalia Rost advirtió que uno de cada tres habitantes del mundo tiene una enfermedad neurológica, que el 54% de los estadounidenses convive con un trastorno del cerebro y presentó el plan global de la American Academy of Neurology para alcanzar una salud cerebral óptima a lo largo de toda la vida.
Un llamado desde Buenos Aires ante la epidemia silenciosa de trastornos cerebrales
Durante el encuentro, que reunió a referentes de salud mental y neurociencia de cinco continentes en la Academia Nacional de Medicina, Natalia Rost —presidenta de la American Academy of Neurology (AAN) y profesora de neurología en la Facultad de Medicina de Harvard— trazó un panorama contundente sobre la carga global de las enfermedades neurológicas. “Una de cada tres personas en el mundo tiene un trastorno o enfermedad neurológica. Esta realidad también afecta a los recién nacidos, cuyos cerebros se encuentran entre los más vulnerables”, advirtió ante los líderes científicos.
Al describir la situación de Estados Unidos, la especialista fue aún más específica: señaló que “más de uno de cada dos norteamericanos vive con una enfermedad o trastorno neurológico: el 54 por ciento”. Para Rost, la salud cerebral es un concepto en evolución desde hace décadas, pero solo en los últimos años se consolidó una mirada “global, interdisciplinaria y preventiva” sobre un problema que, según datos presentados en la cumbre, ya representa cerca del 24% de la carga de enfermedad mundial mientras solo el 2% del presupuesto de salud pública se destina a salud mental.
La apuesta de la AAN: neurología preventiva y un plan de salud cerebral hasta 2050
Rost aprovechó el evento para presentar la estrategia de salud cerebral de la American Academy of Neurology. Explicó que la AAN agrupa a “más de 44.000 neurólogos y profesionales de la neurociencia, con presencia en 146 países”, y que en 2022 lanzó la Iniciativa de Salud Cerebral para posicionar a la neurología preventiva como un nuevo estándar. “La Iniciativa de Salud Cerebral de la AAN se lanzó en 2022 con el objetivo de establecer el campo de la neurología y a la AAN como líderes en salud cerebral y en neurología preventiva. También para convocar a las partes interesadas en este espacio a promover la salud cerebral para todos”, sostuvo.
La iniciativa se apoya en cuatro pilares: ciencia, atención al paciente, educación pública y políticas públicas. “Utilizamos la metodología científica para definir la salud cerebral desde una perspectiva neurológica, definiéndola como un estado continuo de logro y mantenimiento de la función neurológica óptima que mejor apoya el bienestar físico, mental y social de cada persona en cada etapa de la vida”, enfatizó Rost. El plan se organiza en cinco etapas vitales —desarrollo fetal e infantil, juventud y adolescencia, adultez, madurez y senescencia— con objetivos específicos para preservar y optimizar el cerebro en cada momento.
Según la presidenta de la AAN, “el marco y el enfoque de la AAN para la salud cerebral culminaron en la visión de la salud cerebral para 2050”, que incluye avances científicos, práctica clínica guiada por evidencia para todas las edades y “consultas de salud cerebral como estándar en todas las etapas de la vida”, junto con una ciudadanía informada y comprometida.
Prevención compleja y capital cerebral: más allá de los factores de riesgo individuales
Rost remarcó que la prevención va mucho más allá del control de factores de riesgo clásicos. “No debemos olvidar que la prevención es mucho más compleja que el control de los factores de riesgo individuales, aunque este sea un buen comienzo y, en efecto, el núcleo de lo que todos podemos hacer y controlar de alguna manera”, planteó. Y agregó: “Los determinantes de la salud neurológica son complejos y multifacéticos, y se necesitaría la colaboración de todos —individuos, comunidades, organizaciones y la sociedad en su conjunto— para actuar en pro de la prevención y la salud, para que esto tenga éxito”.
El encuentro introdujo también el concepto de capital cerebral, entendido como la suma de salud neurológica y mental, más las capacidades cognitivas, emocionales y sociales que permiten “aprender, trabajar, innovar y generar valor”. Según los organizadores, el capital cerebral “no reemplaza al capital humano sino que lo hace posible”, y la falta de inversión en este campo se traduce en brechas educativas, pérdida de productividad y menor desarrollo sostenible.
INECO, Manes y el futuro del cerebro como política de Estado
La cumbre en Buenos Aires, coorganizada por Fundación INECO, la Swiss Brain Health Foundation y la Lancet Commission on Brain Health, fue presentada por los organizadores como un hito para América Latina, al reunir por primera vez en la región a instituciones como la World Federation of Neurology, la World Psychiatric Association, la Alzheimer’s Association, la American Heart Association, la European Academy of Neurology, el European Brain Council y el Global Brain Health Institute de UCSF.
Facundo Manes, neurocientífico y fundador de INECO, vinculó la salud cerebral con la agenda de desarrollo global. “No hay desarrollo sostenible sin salud cerebral. En el siglo XXI, cuidar el cerebro humano no es solo una prioridad sanitaria. Es también una condición para educar mejor, trabajar mejor, innovar más y construir sociedades más resilientes”, afirmó al inaugurar la jornada junto a Claudio L. Bassetti, de la Swiss Brain Health Foundation.
Según cifras del World Economic Forum y el McKinsey Health Institute citadas en el encuentro, los trastornos vinculados al cerebro representan cerca del 24% de la carga global de enfermedad. Escalar intervenciones eficaces podría evitar hasta 267 millones de años de vida ajustados por discapacidad (DALYs) antes de 2050, con un impacto económico acumulado estimado en U$S 6,2 billones. En Argentina, la pérdida de capital cerebral alcanzó el equivalente al 1,4% del PBI en 2023.
Una agenda que va desde el casco para ciclistas hasta la reunión del G20
Rost ilustró el aterrizaje práctico de estas ideas con ejemplos concretos impulsados por la AAN, desde la entrega de cascos para ciclistas en Minneapolis hasta la organización de una Cumbre de Salud Cerebral anual en Estados Unidos que convoca a múltiples instituciones para “empoderar a las comunidades para implementar ciencia, atención y políticas basadas en evidencia”. “El tema de la 25ª cumbre fue empoderar a las comunidades para enfatizar el trabajo de aquellas que se han organizado, defendido e implementado ciencia basada en la evidencia, atención al paciente, políticas públicas y educación pública para apoyar la salud cerebral en cada etapa de la vida”, relató.
En el cierre de su exposición en Buenos Aires, la neuróloga de Harvard lanzó un mensaje que funcionó como hoja de ruta para gobiernos, empresas y sistemas de salud: “Con una serie de iniciativas centradas en la salud cerebral en todo el mundo, hacemos un llamado a la acción colectiva en materia de salud cerebral porque para avanzar hacia un futuro de salud cerebral óptima para todos, necesitaremos colaborar, innovar y crear sinergias”.
Al instalar la salud cerebral en la agenda del G20 y el G7, y vincularla con productividad, innovación y resiliencia, la Second Meeting of the International Alliance on Brain Health consolida un nuevo tablero de oportunidades e inversiones para compañías farmacéuticas, desarrolladores de tecnologías digitales, aseguradoras y sistemas de salud que apuesten a prevención neurológica, diagnóstico precoz y programas de brain health a lo largo de la vida.