
Moderna pagará U$S 2.250 millones a Genevant y Arbutus por patentes de su vacuna COVID-19
- curecompass
- 3 marzo, 2026
- Gobierno, Negocios
- Arbutus, ARN, Genevant, Justicia, Licencias, LNP, Matt Gline, Moderna, patentes, Portada, Roivant Sciences, Spikevax
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Moderna cerró una disputa global por patentes de nanopartículas lipídicas con Genevant y Arbutus, acordando pagar hasta U$S 2.250 millones —U$S 950 millones en 2026 y hasta U$S 1.300 millones sujetos a una apelación— por el uso de LNP en Spikevax.
Moderna acordó pagar hasta U$S 2.250 millones a Genevant Sciences (subsidiaria de Roivant Sciences) y Arbutus Biopharma para cerrar una disputa global por la tecnología de nanopartículas lipídicas (LNP) utilizada en su vacuna contra el COVID‑19, Spikevax, clave para la plataforma de ARN mensajero.
El acuerdo incluye un pago inicial de U$S 950 millones en julio de 2026 y hasta U$S 1.300 millones adicionales sujetos al resultado de una apelación en Estados Unidos, y llega en un momento en que la industria redefine el mapa de propiedad intelectual de las vacunas de nueva generación.
Un acuerdo millonario que cierra litigios en EE.UU. y a nivel internacional
Según informaron las compañías, el convenio pone fin a “todas las acciones legales en EE.UU. e internacionales” que acusaban a Moderna de utilizar sin permiso la tecnología de LNP de Genevant y Arbutus en Spikevax. Estas partículas lipídicas actúan como una “pequeña cubierta protectora” que permite que las moléculas frágiles de ARNm lleguen intactas a las células humanas, un componente indispensable para que las vacunas de ARNm funcionen.
Bajo los términos del acuerdo, Moderna abonará U$S 950 millones en un pago único en julio de 2026. Además, deberá pagar hasta U$S 1.300 millones extra si una corte de apelaciones en EE.UU. decide que la sección 1498 del Código estadounidense —que puede limitar la responsabilidad por patentes cuando hay compras del gobierno— no impide las reclamaciones de Genevant y Arbutus, excepto por las dosis destinadas a empleados del gobierno norteamericano.
Las acciones de Moderna subieron más de 10% en operaciones extendidas tras conocerse la noticia, mientras que Arbutus avanzó 11% y Roivant cerca del 1%, reflejando el alivio del mercado ante el fin de un litigio que llevaba años generando incertidumbre sobre el valor de estas patentes.
Licencia global de LNP y validación de la “tecnología habilitante”
El acuerdo no solo implica dinero: también reordena el mapa de licencias para vacunas de ARNm. Genevant y Arbutus informaron que el convenio “mantiene a Moderna responsable por la infracción y permite que el tribunal dicte sentencia de no invalidez” sobre las cuatro patentes LNP en disputa. A cambio, Genevant concede a Moderna “una licencia global no exclusiva” sobre su tecnología de entrega LNP para vacunas de ARNm que contengan el lípido SM‑102 en indicaciones de enfermedades infecciosas y otorga un “compromiso de no demandar” por ciertas patentes y productos de Moderna, poniendo fin a toda litigación por el uso no autorizado de esa tecnología en sus vacunas COVID‑19.
“Este resultado habla del rol fundamental que tuvo la tecnología LNP de base de Genevant en habilitar la respuesta mundial a la pandemia de COVID‑19”, sostuvo Matt Gline, CEO de Roivant, al presentar el acuerdo. Para Arbutus, el paquete representa un ingreso potencial “transformador” y una validación de su cartera de propiedad intelectual, que seguirán defendiendo frente a otros actores: el litigio contra Pfizer/BioNTech por el uso de LNP en Comirnaty —que representa aproximadamente dos tercios de las ventas globales de vacunas de ARNm contra COVID‑19— continúa en curso.
Moderna, por su parte, destacó que el arreglo aporta “certeza hacia adelante” para todo su portafolio de vacunas infecciosas basadas en ARNm, incluyendo futuras combinaciones respiratorias, sin pago de regalías futuras adicionales a Genevant/Arbutus bajo esta disputa.
Una batalla de patentes que redefine el negocio del ARNm
El conflicto se remonta a años previos a la pandemia, cuando Moderna buscó invalidar varias patentes clave de LNP de Arbutus. Tras decisiones parciales de las cortes que mantuvieron en vigor buena parte de esas reivindicaciones, Genevant y Arbutus iniciaron demandas por infracción en EE.UU. y Europa, argumentando que Spikevax y otros candidatos de Moderna utilizaban formulaciones de LNP dentro del alcance de sus patentes.
La magnitud del acuerdo —hasta U$S 2.250 millones— ilustra la importancia estratégica de las tecnologías de entrega para las vacunas y terapias de ARNm, más allá del antígeno o la “receta” genética en sí. En un mercado donde múltiples farmacéuticas y biotechs, incluidas compañías activas en América Latina, desarrollan plataformas de ARNm para enfermedades infecciosas, oncológicas y otras indicaciones, fallos y acuerdos como este marcarán quién puede explotar qué tecnología, en qué condiciones y a qué costo.
Para países de la región que participaron en los programas de vacunación masiva con Spikevax y otras vacunas de ARNm, el cierre de este litigio despeja un factor de incertidumbre legal y comercial sobre la continuidad de suministros y el desarrollo de nuevas formulaciones combinadas.
Al mismo tiempo, envía una señal nítida a la industria biofarmacéutica: en la carrera del ARNm, la propiedad intelectual sobre sistemas de entrega como las nanopartículas lipídicas será tan determinante como las propias moléculas de ARNm, con efectos directos en la negociación de licencias, los precios finales y la competencia en el segmento de vacunas de alta tecnología a nivel global y regional.



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