el uso de cannabidiol en epilepsias

El uso de cannabidiol en epilepsias provoca una significativa baja de las convulsiones y una mejor calidad de vida

El uso de cannabidiol en la mitad de los pacientes con epilepsia experimentó una reducción en la frecuencia de las convulsiones. Y a la vez hubo mejoras significativas en su calidad de vida, incluyendo la posibilidad de reducir o eliminar otras medicaciones. Así concluyó la mayor investigación hecha hasta hoy en la Argentina sobre el uso de cannabidiol (CBD) altamente purificado para el tratamiento de epilepsias severas.

Además el trabajo afirmó que la administración de cannabis farmacéutico es segura y bien tolerada. Y recabó evidencia que indica que su uso temprano podría reducir el daño neurológico que suelen producir este tipo de patologías.

A nivel global, alrededor del 1% de los niños tendrá epilepsia en algún momento de su vida. La mayoría responde bien al tratamiento. Pero un grupo de ellos tiene epilepsias severas que corresponden a la formas que son resistentes tanto al tratamiento con medicamentos como a los tratamientos no medicamentosos.

El estudio multicéntrico, descriptivo y de “vida real” siguió entre marzo de 2021 y diciembre de 2024 a 551 niños con epilepsias que no responden al tratamiento farmacológico y no farmacológico tratadas con CBD purificado. Se hizo en 10 centros en distintos puntos del país. Incluyendo las provincias de Salta, Tucumán, Mendoza, Neuquén, Santa Fe, Entre Ríos, Chubut y la ciudad de Buenos Aires. Se trata del grupo más grande estudiado hasta hoy en la Argentina. Los chicos, de entre 6 meses y 16 años, tenían cuadros resistentes a los tratamientos.

“La motivación principal fue la necesidad de contar con una opción terapéutica farmacológicamente seria y regulada. Para pacientes con encefalopatías epilépticas y de desarrollo resistentes al tratamiento. Se trata de patologías muy severas, con una gran carga de crisis y una marcada afectación en la calidad de vida de los niños y sus familias. Siendo esto un gran desafío para los neurólogos y epileptólogos pediátricos. Ante esta realidad, era fundamental evaluar un producto seguro aprobado por Anmat y generar evidencia local sobre su eficacia, seguridad y tolerabilidad en el contexto clínico real”. Así lo explicó Roberto Caraballo, consultor honorario de Neurología del Hospital de Pediatría Garrahan e investigador principal del Conicet.

Los resultados de la investigación muestran que con el uso de cannabidiol el 50,6% de los pacientes experimentó una reducción superior al 50% en la frecuencia de las convulsiones. Luego de un período de seguimiento de entre 12 y 32 meses. Un dato importante es que el 14,2% quedó libre de crisis epilépticas, lo que constituye una mejora en su calidad de vida y el de sus familias.  El CBD resultó un tratamiento seguro y bien tolerado y los efectos adversos fueron leves y transitorios, en su mayoría resueltos con un ajuste de la dosis administrada.

“Este estudio aporta varios elementos que complementan y amplían lo que se conocía hasta ahora sobre el uso de cannabidol altamente purificado. En primer lugar, reúne un número importante de pacientes, lo que fortalece la solidez de los hallazgos. Además, es un trabajo multicéntrico integrado por neurólogos infantiles formados en su mayoría en el hospital Garrahan. Y referentes en sus respectivas regiones con quien mantenemos un trabajo de formación continua, educación e investigación”.

“Incluye niños con distintos síndromes epilépticos y diversas etiologías, reflejando mejor la realidad clínica de estos cuadros. Finalmente, contamos con un seguimiento prolongado, que nos permitió evaluar no solo la respuesta inicial, sino también la eficacia, la tolerabilidad y la sostenibilidad del tratamiento a largo plazo”.

El estudio arrojó otros dos datos auspiciosos. El 63,9% de los pacientes mostró una mejora en la escala CGI-I (Clinical Global Impressions-Improvement). Ésta evalúa el impacto general en el estado clínico del paciente, lo que refleja un efecto positivo en su calidad de vida. Además siete de cada diez chicos que respondieron al tratamiento pudieron reducir o suspender otras medicaciones antiepilépticas que estaban tomando.

“Las mejoras en las comorbilidades identificadas en las fases tempranas del estudio en general se mantuvieron a lo largo del tiempo. Observamos cambios positivos en el contacto visual, las habilidades motoras, la comunicación verbal y no verbal, el comportamiento, y los patrones de sueño. Este aspecto es especialmente relevante porque, en muchos casos, los trastornos conductuales resultan tan difíciles de sobrellevar para las familias como las propias crisis epilépticas. Al disminuir estas alteraciones, también mejora de manera notable la calidad de vida”.

A comienzos de este año, se conoció otro estudio argentino que detectó que el cannabidiol produce una fuerte reducción de las crisis en una epilepsia que se diagnostica en bebés. Un grupo de investigadores hizo un seguimiento a pacientes de 6 a 21 meses que no respondían a los tratamientos. En casi el 70% de los casos, al sumar Cannabidiol (Convupidiol del Laboratorio Alef Medical) a las terapias se disminuyó la cantidad los episodios severos a menos de la mitad. Y en uno de cada cuatro, se resolvieron por completo.

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