Mepivacaína reduce el dolor en la colocación de DIU en un ensayo con 370 mujeres

La administración intrauterina de mepivacaína antes de insertar un dispositivo intrauterino redujo el dolor promedio de 58,6 a 43,8 puntos en una escala de 0 a 100 y elevó la tolerabilidad percibida a 98,3%.
La aplicación de una pequeña cantidad de mepivacaína dentro del útero, minutos antes de colocar un dispositivo intrauterino (DIU), redujo de manera significativa el dolor asociado con el procedimiento en mujeres que nunca habían dado a luz. El hallazgo surge de un ensayo clínico con 370 participantes y plantea una alternativa sencilla para mejorar la experiencia de inserción de uno de los métodos anticonceptivos más eficaces.
Hasta ahora, la colocación de DIU se realizaba habitualmente sin analgesia activa. En el estudio, publicado en JAMA, las participantes que recibieron el anestésico local reportaron un puntaje medio de dolor de 43,8 sobre 100, frente a 58,6 entre quienes recibieron solución salina como placebo.

Diseño del estudio y población incluida
El ensayo incluyó a 370 mujeres sin partos previos que se sometieron a la colocación de un DIU. La población fue distribuida en dos grupos: uno recibió mepivacaína administrada dentro del útero y el otro, solución salina mediante el mismo procedimiento.
La intervención consistió en introducir una pequeña cantidad del anestésico local a través de un catéter plástico delgado, pocos minutos antes de la colocación del dispositivo. El uso de un grupo control con solución salina permitió comparar el efecto analgésico de la mepivacaína con un procedimiento equivalente sin tratamiento activo.
Los investigadores señalaron que el método puede utilizarse con facilidad en la práctica clínica cotidiana. El texto fuente no informa la dosis aplicada, el tipo de DIU utilizado, la edad de las participantes, eventos adversos ni el tiempo adicional requerido por la intervención.
Menor dolor y mayor tolerabilidad
La principal medida de resultado fue la percepción de dolor durante la inserción del DIU, evaluada en una escala de 0 a 100. El grupo que recibió mepivacaína registró una puntuación media de 43,8, mientras que el grupo placebo alcanzó 58,6.

La diferencia fue acompañada por una mejora en la proporción de mujeres que calificaron el dolor como tolerable. Ese indicador pasó de 91,4% entre quienes recibieron solución salina a 98,3% en el grupo tratado con mepivacaína.
“Dada la frecuencia con la que se colocan dispositivos intrauterinos en todo el mundo, incluso reducciones modestas en la proporción de personas que experimentan dolor intolerable pueden tener implicancias clínicas importantes”, señalaron los autores en el informe.
El estudio aporta datos sobre una intervención local y de corta duración en un contexto en que el dolor puede ser una barrera para la elección o continuidad de métodos anticonceptivos de alta eficacia.
Una alternativa para la práctica clínica
La mepivacaína es un anestésico local. En el ensayo, se administró de manera intrauterina antes del procedimiento, con el objetivo de atenuar la molestia sin modificar la técnica central de colocación del DIU.
Los resultados indican que esta estrategia superó a la ausencia de tratamiento activo representada por el placebo. Sin embargo, la comparación no permite determinar si la mepivacaína ofrece mejores resultados que otras estrategias de analgesia utilizadas o estudiadas para el mismo procedimiento.
“Nuestro estudio demuestra que el método funciona en comparación con la ausencia de tratamiento activo, pero también es necesario compararlo con otros métodos para aliviar el dolor”, afirmó Helena Kopp Kallner, coautora del estudio e investigadora del Instituto Karolinska, en Suecia.

Investigaciones previas ya habían analizado la instilación intrauterina de mepivacaína en mujeres sin partos previos y habían sugerido una reducción modesta del dolor, con una magnitud que podía resultar clínicamente relevante.
Implicancias para anticoncepción
El DIU es uno de los métodos anticonceptivos más confiables, pero el dolor asociado a la inserción puede condicionar la decisión de las pacientes y la experiencia durante la atención. La intervención evaluada incorpora una instancia breve con anestesia local antes del procedimiento.
El ensayo aporta evidencia sobre un recurso destinado a reducir esa barrera, en particular en mujeres que no habían tenido partos. Los resultados no reemplazan la necesidad de comparar distintas alternativas analgésicas ni establecen, con la información disponible, un protocolo único de manejo del dolor.
La reducción del dolor mediante mepivacaína intrauterina abre una opción potencial para mejorar la colocación de DIU en la práctica ginecológica, con impacto sobre la calidad de atención en anticoncepción de larga duración.