Nestlé usa IA para crear alimentos destinados a los más de 20 millones de usuarios de tratamientos contra la obesidad

glp-1 y la comida

La compañía busca convertir el impacto de Ozempic, Wegovy y Mounjaro en una oportunidad: desarrolla productos para preservar músculo, sostener la nutrición y abordar cambios en piel, cabello y uñas durante el descenso rápido de peso.

El gigante de la industria alimenticia Nestlé busca transformar el avance de los medicamentos GLP‑1 para obesidad en una nueva categoría de alimentos funcionales. La compañía suiza utiliza inteligencia artificial, investigación clínica y ciencia nutricional para desarrollar productos destinados a personas que toman fármacos como Ozempic, Wegovy, Mounjaro y Zepbound.

La estrategia responde a una amenaza y a una oportunidad. Por un lado, la menor sensación de hambre podría reducir de manera estructural la demanda de snacks, bebidas y alimentos envasados. Por otro, Nestlé identifica una población creciente que necesita sostener la ingesta de proteínas, hidratación y nutrientes durante una pérdida de peso acelerada.

“Estamos bien posicionados con el portafolio. Es una enorme oportunidad para nuestra compañía”, afirmó Stefan Palzer, director de Tecnología de Nestlé.

Un mercado que ya reúne 16 millones de usuarios

Los medicamentos GLP‑1 se consolidaron como uno de los fenómenos más disruptivos del mercado de salud y consumo. Según Boston Consulting Group, cerca de 16 millones de estadounidenses (el país donde la utilización se volvió un fenómeno masivo) utilizan actualmente estos tratamientos, una base de usuarios que se triplicó desde 2022.

BCG proyecta que la cifra podría llegar a entre 30 y 35 millones de usuarios en Estados Unidos hacia 2030 (actualmente el 75%, aproximadamente, de los consumidores del mundo), impulsada por una mayor cobertura de Medicare para obesidad y por la incorporación de planes de salud de empleadores.

El 12% de los consumidores globales están en Europa, la gran mayoría en Reino Unido, y el resto en países como China, Brasil (a fin de año caen varias patentes que frenan su uso) y la India (no hay datos oficiales) donde el acceso de los tratamientos comienzan a crecer y a convertirse poco a poco en un fenómeno masivo.

La expansión de esta población cambió la manera en que las compañías de alimentos interpretan el negocio. El efecto no se limita a comer menos: también abre espacio para productos con más proteína, fibra, micronutrientes y porciones adaptadas a personas que reducen su ingesta y deben preservar su masa muscular.

Nestlé sostiene que puede diseñar alimentos y suplementos específicos para una nueva etapa del recorrido del paciente: el uso de GLP‑1, la reducción de peso, los cambios corporales y la eventual suspensión del tratamiento.

Músculo, hidratación y nutrición

Uno de los focos prioritarios de Nestlé es la pérdida de masa muscular magra durante el adelgazamiento. “Una gran parte de la pérdida de peso es que las personas pierden masa muscular magra”, explicó Palzer.

La empresa afirma haber industrializado una combinación de dos micronutrientes para estimular el crecimiento de tejido muscular. El enfoque combina aporte proteico con ingredientes que, según la compañía, ayudan a que el músculo vuelva a crecer con mayor rapidez.

En Estados Unidos, Nestlé ya lanzó Boost Advanced Nutrition Shake, una bebida con 35 gramos de proteína de alta calidad, diseñada para apoyar la preservación de masa muscular durante la pérdida de peso. El producto también incluye 4 gramos de fibra prebiótica y ocho vitaminas B esenciales, vinculadas con salud digestiva y metabolismo energético.

En Asia y Australia, la compañía lanzó Milo PRO High Protein, una versión de mayor contenido proteico de su bebida malteada Milo. Además, incorporó proteína de colágeno a productos de la marca Vital Proteins para abordar preocupaciones vinculadas con piel, cabello y uñas en usuarios que pierden peso rápidamente.

Productos para después de los GLP‑1

Nestlé también trabaja sobre el período posterior a la discontinuación de tratamientos. La compañía patentó combinaciones de ingredientes propios orientadas a reducir el aumento del apetito que algunas personas pueden experimentar cuando dejan de tomar medicamentos GLP‑1.

La lógica comercial es clara: no se trata solamente de vender alimentos para usuarios en tratamiento, sino de acompañar las distintas fases del control de peso. El objetivo es ofrecer productos que ayuden a manejar la ingesta, la saciedad, la recuperación muscular y la nutrición tras la reducción de peso.

Este segmento puede ampliarse si el número de pacientes tratados continúa creciendo y si las compañías de alimentos logran posicionar sus productos como un complemento de las indicaciones clínicas, sin reemplazar el seguimiento médico ni la alimentación basada en alimentos frescos.

Food Genie: IA sobre 120.000 recetas

La inteligencia artificial es central para acelerar esta estrategia. Nestlé desarrolló sistemas internos para analizar grandes volúmenes de literatura científica, simular el comportamiento de consumidores, detectar tendencias emergentes y ayudar a los equipos de desarrollo a navegar una base de aproximadamente 120.000 recetas.

Uno de esos sistemas se llama Food Genie. La plataforma permite predecir cómo podría funcionar una receta y detectar oportunidades de reformulación antes de que un producto llegue al mercado.

“Si uno es una empresa pequeña y solo tiene mil recetas, es muy difícil modelar y predecir recetas usando IA”, dijo Palzer. “La IA necesita datos”.

La compañía también prueba simulaciones de consumidores impulsadas por IA para anticipar cómo responderán los compradores a nuevos productos y declaraciones de salud antes del lanzamiento. En paralelo, utiliza inteligencia artificial para monitorear redes sociales y distinguir si el ruido alrededor de un tema representa una tendencia duradera o un fenómeno pasajero.

El límite entre necesidad clínica y marketing

No todos los especialistas ven esta nueva categoría de productos con el mismo entusiasmo. Amanda Avery, profesora asociada de Nutrición y Dietética de la University of Nottingham, cuestionó si estos alimentos especializados ofrecen ventajas significativas sobre comidas convencionales.

“Es bastante triste que siempre recurramos a productos nuevos, más caros que los alimentos frescos e integrales que también contienen las mismas proteínas y nutrientes”, afirmó. Avery recordó que carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres, frutos secos y semillas son fuentes relativamente accesibles de proteínas y micronutrientes.

Aun así, consideró probable que los productos dirigidos específicamente a usuarios de GLP‑1 encuentren compradores. “Lamentablemente, estamos bastante influenciados por el marketing. Nestlé habrá hecho su investigación”, señaló.

Para la industria alimentaria, los GLP‑1 no solo amenazan categorías tradicionales: están creando un nuevo mercado de nutrición funcional, alta proteína y productos adaptados a la reducción de peso. La capacidad de Nestlé para convertir inteligencia artificial, evidencia nutricional y escala industrial en propuestas que los usuarios valoren definirá si esta categoría se consolida como una respuesta clínica útil o como una extensión comercial del boom de la obesidad farmacológica.

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