Novo Nordisk acelera adquisiciones y asume más riesgo para reducir su dependencia de Ozempic

Mike Doustdar promete recuperar el crecimiento de Novo Nordisk con la expansión de Wegovy oral, nuevos medicamentos y acuerdos de gran escala. La compañía recortó 9.000 puestos y enfrenta caídas de hasta 12% en ventas y ganancias operativas este año.
Mike Doustdar, CEO de Novo Nordisk desde agosto de 2025, eligió una definición directa para la nueva etapa de la farmacéutica danesa: asumir riesgos, aceptar fracasos y moverse más rápido. Con Wegovy y Ozempic bajo presión competitiva, precios más bajos en Estados Unidos y resultados clínicos decepcionantes en parte del pipeline, el ejecutivo busca combinar el fuerte arranque de la píldora oral de Wegovy con una estrategia más agresiva de investigación, desarrollo y adquisiciones.
“No creo que haya que entrar en la industria farmacéutica si no se tolera el fracaso”, afirmó Doustdar. “El éxito para nosotros será tener más tiros al arco, porque trabajamos con ciencia e investigación, a las que inevitablemente está asociado el fracaso”.
El cambio de tono llega en un contexto incómodo para la firma que hace pocos años se convirtió en la compañía cotizada más valiosa de Europa. Sus acciones se ubican por debajo de un tercio del máximo de 2024, mientras la competencia de Eli Lilly y de versiones genéricas ganó espacio en el mercado de obesidad.

Una reestructuración de 9.000 empleos
Doustdar tomó decisiones de alto impacto en su primer año de gestión. Entre ellas, anunció 9.000 recortes de puestos, la mayor reducción laboral de la historia corporativa danesa, dentro de un plan de transformación para simplificar operaciones y redirigir recursos a oportunidades de crecimiento en obesidad y diabetes.
La compañía proyectó que las ventas y las ganancias operativas podrían caer hasta 12% este año, afectadas por pérdida de participación de mercado y presión sobre precios. En Estados Unidos, su principal mercado, Novo redujo precios de tratamientos inyectables luego de que Donald Trump pidiera a las mayores farmacéuticas del mundo recortes en los precios de medicamentos. Doustdar calificó esa reducción como “sin precedentes”.
Sin embargo, el CEO sostiene que la recuperación es posible. “Confío mucho en la capacidad de Novo Nordisk para volver a un crecimiento sostenible de ventas y ganancias con el tiempo”, dijo. “Esa confianza no se basa en esperar que el mercado se vuelva más fácil. Se basa en la magnitud de las necesidades no cubiertas de los pacientes, la fortaleza de nuestra ciencia y portafolio, y los cambios que estamos haciendo para ser más enfocados, rápidos y competitivos”.
Wegovy oral supera 3 millones de recetas
El principal respaldo comercial de la nueva estrategia es la versión oral de Wegovy. En junio, las recetas superaron los 3 millones, menos de seis meses después de su llegada al mercado estadounidense, lo que la convirtió en uno de los lanzamientos farmacéuticos de mayor volumen en la historia reciente del país.
“Las cifras son fenomenales”, señaló Doustdar. Según el ejecutivo, el lanzamiento de una píldora rival de Eli Lilly en abril no frenó la demanda de Wegovy oral; por el contrario, las ventas se “aceleraron”.

La píldora ya se lanzó en Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido, y fue aprobada recientemente en la Unión Europea. Novo también espera ampliar la demanda a partir del acceso expandido de Medicare, el programa de seguros de salud estadounidense para adultos mayores, que comenzó a ofrecer Wegovy el mes pasado.
La firma apuesta además a Zenagamtide, su tratamiento oral de próxima generación, que inicia fase 3 y podría alcanzar el mercado antes de terminar la década “si todo sale bien”. Doustdar sostiene que Novo está por delante en investigación y desarrollo de la siguiente generación y en la comercialización global de la píldora.
Fracasos clínicos y diversificación
El desafío no es solo comercial. Durante una entrevista con el Financial Times, Novo recibió la noticia de que un medicamento en desarrollo para reducir el riesgo de infarto había fallado en un ensayo de fase avanzada. La noticia provocó una caída de 10% en las acciones y complicó el objetivo de construir un pipeline más allá de la obesidad.
“No es la primera vez, ni será la última, que fracasamos, y no nos desvía de nuestra estrategia”, respondió Doustdar. La compañía mantiene dos ensayos cardiovasculares adicionales y apunta a ampliar su presencia en enfermedades cardiovasculares, renales y hepáticas.
La necesidad de diversificar es evidente: más de 90% de los ingresos de Novo proviene de tratamientos para obesidad y diabetes, a diferencia de Eli Lilly, que también tiene negocios relevantes en oncología y neurociencias. James Gordon, analista de Barclays, resumió la preocupación de los inversores: “A los inversores les gustaría un plan más claro sobre qué venderá la compañía después de semaglutida”.

Según el análisis citado, hacia 2030 la semaglutida —en sus versiones inyectables y orales— representará alrededor de 70% de los ingresos de Novo. El futuro de la firma depende, por lo tanto, de demostrar que puede construir una segunda ola de productos antes de que la presión competitiva y la pérdida de exclusividad erosionen ese negocio.
M&A: apertura a operaciones grandes
Doustdar dejó abierta la puerta a adquisiciones transformacionales. “No evitaría ir en esa dirección”, afirmó al ser consultado sobre grandes operaciones corporativas. “Me alegra que tengamos un balance capaz de acomodar un tamaño muy grande”.
El ejecutivo sugirió que considera modesta la compra de Metsera por U$S 10.000 millones, protagonizada por Pfizer después de una disputa con Novo. Para la compañía danesa, ese tipo de transacción no sería, a sus ojos, una operación “grande”.
“Probablemente hoy estemos en más salas de datos que nunca, analizando cualquier cosa y todo lo que haya”, dijo. Sin embargo, aclaró que el foco no estará puesto en el tamaño de una compra sino en activos que cubran vacíos estratégicos del portafolio.
La compañía explora además usos de semaglutida en apneas del sueño, problemas dermatológicos y reducción del consumo de alcohol y drogas, de acuerdo con Doustdar. La premisa es diversificar con disciplina, en áreas científicas y poblaciones de pacientes en las que Novo ya tiene experiencia.
En el escritorio de Doustdar hay un cartel que advierte: “La arrogancia mata”. En una empresa que necesita defender su liderazgo metabólico y encontrar negocios más allá de Ozempic y Wegovy, esa frase funciona como una síntesis de la estrategia: acelerar, asumir riesgos y corregir rápido cuando la ciencia no acompaña.