Pfizer alerta: China supera a Europa en innovación farmacéutica y desarrollo de fármacos

En un evento de la EFPIA en Bruselas, Alexandre de Germay, Chief International Commercial Officer de Pfizer, afirmó que China ya se ha puesto por delante de Europa en innovación y desarrollo de medicamentos, con 40% de los ensayos clínicos oncológicos globales y 28 de los 81 fármacos innovadores lanzados en 2024, frente a solo 18 originados en Europa.reuters+1
Durante años, el debate sobre el liderazgo en innovación farmacéutica se concentró en la competencia entre Europa y Estados Unidos. Ahora, la mirada se desplaza hacia Asia. De Germay explicó que China “se ha convertido en una fuente mayor de nuevos medicamentos e investigación clínica”, al punto de estar “reconfigurando el paisaje de la industria farmacéutica global”.
Sus declaraciones llegan en un momento sensible, mientras laboratorios y reguladores europeos discuten cómo sostener la competitividad del continente en I+D, manufactura y atracción de inversiones frente al avance de China y a la presión de Estados Unidos.
“Hoy, el 40% de todos los estudios clínicos en oncología en el mundo están en China”, señaló el ejecutivo de Pfizer. “El volumen de innovación que está saliendo de la biotecnología en China es simplemente asombroso”, remarcó, al describir un ecosistema que combina velocidad, volumen de ensayos y un creciente flujo de moléculas propias.pharma.economictimes.
China acelera ensayos y multiplica fármacos innovadores
Más allá de la foto puntual en oncología, de Germay habló de tiempos y costos comparados. Según sus estimaciones internas, Pfizer “ahora cree que el desarrollo clínico podría realizarse tres veces más rápido en China y a aproximadamente la mitad del costo en comparación con Europa”. Esa brecha tiene implicancias directas para la decisión de dónde lanzar estudios pivotales, cómo priorizar sitios y cómo asignar presupuestos de I+D a nivel global.

El ejecutivo también citó datos de lanzamientos recientes para ilustrar el cambio de centro de gravedad innovador. “En 2024, de 81 medicamentos innovadores lanzados, 28 provinieron de China y solo 18 de Europa”, detalló. La comparación no solo apunta a cantidad, sino a la capacidad de convertir la ciencia en productos efectivamente aprobados y lanzados al mercado, un terreno donde Europa, según este diagnóstico, está perdiendo terreno.
Mientras tanto, Estados Unidos intenta reforzar su propio atractivo como hub de ensayos, frente al desvío progresivo de estudios tempranos hacia China y Australia. La FDA lanzó esta semana la iniciativa Operation TrialBlazer y actualizó sus guías para estudios en fases iniciales, con el objetivo de “ahorrar a las compañías entre seis y doce meses de tiempo de desarrollo”.
Europa entre dos fuegos: competir con EE.UU. y con China
Las declaraciones de de Germay se produjeron en una reunión organizada por la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA), el principal lobby del sector en la región. Allí, el mensaje fue directo: “Tenemos que competir con Estados Unidos, pero también tenemos que competir con China”, advirtió. “Tenemos que darnos cuenta de que la amenaza de China es una realidad”.
El contexto es doblemente desafiante para Europa. Por un lado, la región enfrenta regulaciones de precios más duras, procesos de acceso más lentos y un marco fragmentado de evaluación de tecnologías sanitarias, factores que, según la industria, desincentivan lanzar primero en países europeos. Por otro, el crecimiento acelerado de China como origen de moléculas innovadoras y como polo de ensayos clínicos obliga a las farmacéuticas globales a reequilibrar sus portfolios, muchas veces a costa de proyectos que antes se anclaban en centros europeos.

En paralelo, Estados Unidos se mueve para no perder terreno en el tablero regulatorio. Operation TrialBlazer, bajo el paraguas del Departamento de Salud, busca “restaurar el liderazgo de América en los ensayos clínicos” mediante un paquete de medidas que incluye un programa piloto de IND aceleradas, uso ampliado de modelos computacionales avanzados para selección de dosis y marcos actualizados para protocolos maestros, con la meta de reducir entre seis y doce meses las líneas de tiempo de desarrollo temprano.
El rol de EE.UU. en el pipeline de Pfizer
Mientras despliega su análisis geopolítico, Pfizer también mira hacia adentro. En una entrevista separada, su Chief Oncology Officer, Jeffrey Legos, subrayó que, pese al avance de China, la base de pacientes en Estados Unidos sigue siendo clave para la compañía. Legos indicó que “como mínimo, el 20% de los pacientes en los estudios de fase avanzada de la compañía están inscriptos en Estados Unidos”.
Esa masa crítica de pacientes, combinada con el tamaño y la capacidad de pago del mercado norteamericano, explica por qué las grandes farmacéuticas siguen diseñando sus programas pivotales con fuerte presencia en EE.UU., incluso cuando derivan fases tempranas o parte de la ejecución a China y otros países con regulaciones más ágiles y costos más bajos.

Para la industria global —y para los sistemas de salud que buscan recibir antes la próxima generación de terapias oncológicas y de alta complejidad—, el diagnóstico de Pfizer refleja un reordenamiento del mapa: China se consolida como motor de ensayos y fuente creciente de moléculas, Estados Unidos intenta blindar su liderazgo en ciencia de calidad y mercado, y Europa se ve presionada a ajustar su marco de innovación si quiere seguir siendo un polo relevante en la cadena de valor farmacéutica de la próxima década.