H3N2, la “supergripe” que domina la temporada 2026 y pone en alerta a menores de 10 años en Argentina

El último Boletín Epidemiológico Nacional confirmó un aumento sostenido de virus respiratorios en Argentina, con predominio de influenza A (H3N2) –el subclado J.2.4.1/(K)–, que ya supera el umbral de brote desde la semana 11 y concentra el 46% de los casos en menores de 10 años, mientras el Ministerio de Salud refuerza la campaña antigripal y las medidas de vigilancia.
En pleno inicio de la temporada de circulación viral del Cono Sur, Argentina aparece como el país con el repunte más marcado de infecciones respiratorias, impulsado casi exclusivamente por la influenza A (H3N2), conocida popularmente como “supergripe”.
Según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) de la semana 20 de 2026, se registra una suba sostenida de enfermedad tipo influenza (ETI) y neumonía que “superó el umbral de brote desde la semana 11”. La circulación de H3N2 se inició a fines de 2025 y se consolidó en los primeros meses de 2026, instalando un escenario de alta demanda sobre guardias, pediatría y terapias respiratorias.
H3N2 J.2.4.1/(K) domina la escena y empuja internaciones
Los datos oficiales muestran que la influenza A —y dentro de ella, el subtipo H3N2— predomina claramente entre los virus detectados tanto en pacientes ambulatorios como en internados por infección respiratoria aguda grave (IRAG). “En las últimas cuatro semanas analizadas, se observó un predominio de detecciones de influenza, con 185 casos positivos entre los 870 casos de IRAG estudiados, seguida por VSR (virus sincicial respiratorio) y SARS‑CoV‑2”, indicó el Ministerio de Salud.

A nivel nacional, las detecciones de influenza se mantuvieron estables hasta la semana 9, pero “desde la semana 10 se reporta un crecimiento sostenido en número de casos y porcentaje de positividad”, atribuible a la circulación persistente de influenza A(H3N2). El Laboratorio Nacional de Referencia ANLIS/Malbrán informó que H3N2 “concentra el 98% de los casos de influenza A identificados” en la actual temporada, y que “entre la semana 1 de 2025 y la 18 de 2026, el subclado J.2.4.1/(K) de H3N2 fue el más frecuente, con presencia en todas las regiones del país y mayor concentración de casos en el Noroeste y Centro”.
En las primeras 18 semanas de 2026 se registraron 2.243 internaciones por IRAG y 834 internaciones por IRAG extendida, con una tendencia ascendente a partir de la semana 11 que acompaña el incremento de influenza. En la vigilancia ambulatoria, las Unidades de Monitoreo Ambulatorio (UMA) reportaron un aumento de casos y positividad desde la semana 12, alcanzando “un 31,5% de muestras positivas para influenza en la semana 19”.
Menores de 10 años a la cabeza de los contagios y mayores de 60 en los cuadros graves
El BEN también desglosó el impacto por edad. El grupo de menores de 10 años concentra el 46% de los casos de influenza recibidos en el Laboratorio Nacional de Referencia, seguido por adolescentes y adultos jóvenes. En los cuadros graves, sin embargo, la mayor positividad para influenza se observa en mayores de 60 años, mientras que el VSR afecta con más frecuencia a menores de un año, especialmente entre los 6 y 11 meses.
La secuenciación genómica confirmó que el subclado J.2.4.1/(K) de H3N2 se mantuvo como dominante en 2025 y 2026, con circulación en todas las regiones y participación tanto en pacientes ambulatorios como internados. En menor medida, se detectaron casos de influenza B, principalmente del linaje Victoria.

A escala regional, el ascenso de influenza A (H3N2) fue simultáneo en todas las jurisdicciones, con mayor incidencia en el Noroeste (NOA) y la región Centro. La positividad de las muestras varió del 86% al 96% según la región, y el subtipo H3N2 representó entre el 83% y el 100% de todos los casos de influenza A detectados. El BEN detalla que “en las primeras 20 semanas de 2026 se detectaron 453 casos de influenza A en los registros de UMA, de los cuales 185 correspondieron a H3N2 y uno a H1N1”.
Otros virus respiratorios: VSR y COVID‑19 siguen bajos, pero no desaparecen
Pese al protagonismo de H3N2, otros virus también circulan. La cartera sanitaria señaló que el virus sincicial respiratorio y el SARS‑CoV‑2 “continúan en niveles bajos”, aunque el VSR muestra “un leve aumento en las últimas semanas”. De los 1.518 testeos realizados en UMA para VSR en 2026, solo tres resultaron positivos, mientras que el COVID‑19 se mantiene en registros bajos tras el repunte observado entre las semanas 34 y 46 de 2025.
La vigilancia virológica y la caracterización genómica se consolidan como herramientas centrales para anticipar cambios en los patrones de circulación, detectar la eventual introducción de nuevas variantes y guiar la actualización de cepas en las campañas de vacunación antigripal.
Vacunación, autocuidado y antivirales: las claves del Ministerio de Salud
Frente a la “circulación creciente de virus respiratorios”, el Ministerio de Salud reiteró y actualizó sus recomendaciones para la población y los equipos sanitarios. El BEN difundió un paquete de medidas preventivas y de vigilancia, con énfasis en la inmunización.
Entre las recomendaciones a la población, la cartera subraya la importancia de “mantener completos los esquemas de vacunación contra influenza, SARS‑CoV‑2, neumococo, Haemophilus influenzae tipo B, Bordetella pertussis y virus sincicial respiratorio”, de acuerdo con las indicaciones oficiales. La vacunación antigripal anual se posiciona como estrategia central para reducir complicaciones y hospitalizaciones, “especialmente en grupos de riesgo como niños pequeños, adultos mayores, personas embarazadas, personal de salud y quienes presentan enfermedades preexistentes”.

El documento también insiste en medidas de autocuidado ya conocidas pero efectivas: lavado frecuente de manos con agua y jabón, cubrirse la boca y nariz con el pliegue del codo al toser o estornudar, evitar compartir objetos personales, limpiar y desinfectar superficies de contacto y ventilar adecuadamente los ambientes cerrados. Ante síntomas respiratorios, se aconseja restringir el contacto con otras personas “hasta presentar mejoría clínica y haber transcurrido al menos 24 horas sin fiebre, sin uso de antitérmicos”.
Para viajeros que se desplacen hacia o desde países con circulación de influenza, se recomienda sostener las medidas generales de prevención durante el viaje y a su regreso, además de consultar al sistema de salud en caso de síntomas o pertenecer a grupos con mayor riesgo de complicaciones.
Rol de los equipos de salud: vigilancia reforzada y uso temprano de oseltamivir
A los equipos sanitarios, el Ministerio les solicita “fortalecer la vigilancia virológica y epidemiológica, asegurar la notificación oportuna de los casos y garantizar el adecuado muestreo y derivación de muestras” para estudios genéticos. La estrategia integra la vigilancia de ETI en las Unidades de Monitoreo Ambulatorio, la vigilancia de IRAG en las Unidades Centinela y la detección de eventos respiratorios inusuales, con el objetivo de ajustar la respuesta sanitaria en tiempo real.
En cuanto al tratamiento, el BEN recuerda que el antiviral oseltamivir “resulta efectivo cuando se administra en las primeras 48 horas del inicio de síntomas”, aunque puede aportar beneficios en cuadros graves o progresivos incluso si se inicia más tarde. El Ministerio subrayó que no se registró un aumento en la resistencia viral a estos medicamentos durante 2024, según el boletín técnico.
El informe enfatiza que el seguimiento clínico cercano de los pacientes con infecciones respiratorias agudas permite detectar condiciones de agravamiento de forma oportuna, mientras que la vigilancia genómica y la tipificación viral ayudan a anticipar cambios en la circulación y a orientar políticas de prevención y control.
En una temporada otoño‑invierno marcada por el dominio del subclado J.2.4.1/(K) de H3N2, la combinación de vacunación, antivirales disponibles y una red de vigilancia epidemiológica interconectada será determinante para contener el impacto de la “supergripe” sobre el sistema de salud, desde el sector público hasta los prestadores privados y la industria de insumos y vacunas respiratorias.