CABA concentra 60% de su presupuesto de salud en la zona sur para achicar brechas de acceso

El gobierno porteño redirecciona el 60% de su presupuesto de salud hacia los barrios del sur, donde uno de cada tres vecinos depende solo del sistema público, mientras refuerza infraestructura, camas y personal, y complementa con programas educativos como “Escuelas en Foco”.
La Ciudad de Buenos Aires decidió poner números concretos a un debate conocido: la desigualdad territorial en salud, educación y desarrollo social entre el norte y el sur. Los últimos datos de la Encuesta Anual de Hogares muestran que el 19,3% de los porteños accede únicamente al sistema público de salud, mientras que el 46,2% cuenta solo con obra social.
En los barrios de la zona sur, la brecha se profundiza: allí el 31% depende exclusivamente del sector público y el 49,1% tiene cobertura solo de obra social.
Frente a ese mapa, el ministro de Salud, Fernán Quirós, explicó que la política oficial apunta a reorientar recursos donde más se necesitan. “Actualmente, el 60% del presupuesto de salud de la ciudad se concentra en la zona sur, que es donde están las mayores necesidades”, planteó en una reunión con medios en la que se detallaron las principales líneas de gestión.

Más presupuesto, camas y profesionales para el sistema público
La misma encuesta de hogares revela otras señales de fragmentación: solo el 17,7% de los habitantes de CABA tiene prepaga o mutual vía obra social, con un pico de 21,2% en la zona norte; la medicina prepaga contratada voluntariamente alcanza al 11,3% de la población, pero llega al 22,7% en el norte y apenas al 4,9% en el sur. Esa combinación de menor cobertura privada y mayor dependencia del sistema público en el sur explica el giro de recursos.
Quirós detalló que, en el último año, se invirtieron U$S 137 millones en obras y equipamiento para la función salud en la Ciudad. Además, se incorporaron 900 camas al sistema y está previsto sumar 400 profesionales al sector público, con foco en reforzar la red de atención en los barrios más vulnerables.
“El eje es consolidar una red integrada de cuidados progresivos, con centros de salud básicos, centros de atención ambulatoria de mayor complejidad y equipamiento disponible para estudios básicos, y los tradicionales hospitales”, describió el ministro sobre el modelo que busca escalar. Según datos de su cartera, “el 70% de los turnos del sistema público de CABA se le otorgan a vecinos de la ciudad”, apoyado en un esquema de “prioridad porteña” en la atención programada.

Educación y desigualdad: 503 escuelas en la mira y 7.000 horas de obra
El diagnóstico de brechas no se limita a la salud. Desde el Ministerio de Educación porteño destacaron el avance del programa “Escuelas en Foco”, orientado a mejorar los aprendizajes en Lengua y Matemática en escuelas con mayores niveles de vulnerabilidad. Hoy, la iniciativa “alcanza a 503 escuelas y a unos 90.000 estudiantes”, según explicaron los funcionarios.
Después de dos décadas, la Ciudad terminó de actualizar el diseño curricular del nivel primario, con el objetivo de garantizar “una alfabetización plena desde primer grado”. En paralelo, se reforzaron las políticas para mejorar el presentismo estudiantil: se ajustó el régimen académico, reduciendo el umbral de inasistencias permitidas por año y estableciendo reglas más claras para la justificación de ausencias y reincorporaciones.
En infraestructura escolar, la ministra Mercedes Miguel informó que “desde el año 2024 ya se realizaron más de 7.000 horas de mantenimiento y mejoras edilicias; además, se inauguraron seis escuelas y todavía se prevé abrir dos más en los próximos tiempos”.

La funcionaria recordó también que se vienen implementando medidas para el bienestar socioemocional y el uso más seguro de la tecnología: “Se siguieron implementando medidas para bloquear sitios riesgosos y realizar talleres tanto para las familias como para los chicos con enseñanzas sobre uso responsable de la tecnología”.
Una estrategia de focalización que reordena prioridades en CABA
El paquete de decisiones —más presupuesto sanitario en el sur, expansión de la red de cuidados progresivos, programas focalizados como “Escuelas en Foco” y un plan intensivo de infraestructura escolar— busca responder a una Ciudad donde la cobertura de salud privada y las oportunidades educativas de calidad se distribuyen de manera desigual según el código postal.
En un contexto de presión fiscal y demanda creciente sobre el sistema público, la decisión de concentrar el 60% del presupuesto de salud en la zona sur y de orientar programas educativos e inversiones edilicias hacia las escuelas con mayores desafíos consolida un cambio de matriz: el gasto social porteño empieza a actuar como herramienta explícita de corrección territorial, con impacto directo sobre la red hospitalaria, la industria de servicios de salud y el ecosistema educativo que alimenta al capital humano de la Ciudad.