Cáncer de próstata en Argentina: Bayer impulsa nuevas terapias mientras 70% llega tarde al diagnóstico

En el país se detectan más de 13.000 casos anuales y 7 de cada 10 hombres no se controlan a tiempo. Médicos urólogos y Bayer remarcan el rol del PSA y de terapias orales de nueva generación para mejorar supervivencia y calidad de vida.
El cáncer de próstata se consolida como uno de los grandes desafíos sanitarios para la población masculina en Argentina y una prioridad creciente para la industria farmacéutica. Según datos del Instituto Nacional del Cáncer (INC), se registran más de 13.000 nuevos casos por año, casi el 20% de todos los tumores en hombres, y el 70% se diagnostica en etapas avanzadas. Aun así, 7 de cada 10 varones no realizan controles médicos si no tienen síntomas, lo que retrasa la detección y reduce las chances de curación, en un escenario en el que los especialistas advierten que todavía “no existe una consciencia urológica” instalada.
En este contexto, el análisis de PSA (antígeno prostático específico) emerge como pieza central del diagnóstico precoz y del rediseño de las guías de screening. A diferencia del enfoque histórico centrado en el tacto rectal, las nuevas recomendaciones europeas dan prioridad al PSA como primer paso, por su mayor sensibilidad para identificar tumores en fases iniciales y seleccionar a quiénes derivar a estudios de imagen o biopsias.
“El cáncer de próstata diagnosticado a tiempo se cura”, subraya el Dr. Diego Barreiro (MN 95952), urólogo del Hospital Durand. “Sin embargo, los hombres no están acostumbrados a ir al urólogo a controlarse. Hoy por hoy, a partir del PSA, esto es, un análisis de sangre, se puede diagnosticar el cáncer de próstata de forma precoz”.

El PSA como puerta de entrada al sistema
El PSA es una proteína producida por la próstata que puede medirse con un análisis de sangre simple, rápido e indoloro. Valores elevados no significan automáticamente cáncer, pero sí constituyen una señal de alerta que justifica ampliar el estudio con herramientas de mayor precisión, como la resonancia multiparamétrica o la biopsia dirigida.
Las recomendaciones actuales indican controles anuales a partir de los 50 años en hombres sin factores de riesgo y desde los 45 años en quienes tienen antecedentes familiares, alineadas con los algoritmos de riesgo utilizados en urología moderna. El objetivo es interceptar la enfermedad en etapas localizadas, cuando las opciones curativas —cirugía, radioterapia o vigilancia activa— tienen mejores resultados y menor impacto funcional.
Más allá de su rol clínico, el PSA también funciona como un “punto de entrada” al sistema de salud. El Dr. Barreiro es impulsor de la Carrera Celeste, iniciativa sin fines de lucro que desde 2024 busca instalar el concepto de “consciencia urológica” y llevar el tema a la agenda pública. “Es necesario concientizar más, que los hombres vayan a controlarse, aunque no tengan síntomas”, insiste el especialista, al remarcar que una consulta anual puede marcar la diferencia.

Nuevas terapias: foco en expectativa y calidad de vida
Mientras los clínicos empujan el diagnóstico temprano, la industria farmacéutica avanza con terapias de última generación para los estadios avanzados y metastásicos. Bayer destaca una estrategia centrada en tratamientos diseñados para retrasar la progresión del cáncer de próstata, prolongar la supervivencia global y preservar la calidad de vida, un punto crítico en pacientes mayores y con comorbilidades.
“En la franquicia de oncología de Bayer estamos investigando y desarrollando nuevos tratamientos, como la hormonoterapia de nueva generación, que se caracteriza por tener menos efectos adversos y mejorar la calidad de vida de los pacientes”, explica el Dr. Darío Galmarini (MN 99848), oncólogo clínico y asesor médico de la compañía. “Además, reduce las interacciones medicamentosas, es decir, que están diseñadas para no interferir con otros tratamientos. Esto es especialmente importante en pacientes mayores, que muchas veces tienen diversas condiciones de salud por las que reciben otros tratamientos”.
Entre estos desarrollos se destaca un inhibidor de los receptores de andrógenos de administración oral, ya aprobado en más de 85 países, que permite bloquear el crecimiento de las células tumorales y optimizar el manejo del cáncer de próstata metastásico sensible a hormonas. A nivel local, Bayer presentó ante la comunidad médica la tercera indicación de este tratamiento, ya aprobada por la ANMAT, lo que amplía el espectro de pacientes que pueden beneficiarse tanto en líneas tempranas como avanzadas de la enfermedad.

Un mercado en expansión marcado por la prevención
La combinación de alta incidencia, envejecimiento poblacional y subdiagnóstico convierte al cáncer de próstata en un segmento de fuerte interés para los laboratorios oncológicos y para los financiadores del sistema de salud. De un lado, campañas como la Carrera Celeste buscan aumentar la demanda de screening con PSA y consultas urológicas; del otro, compañías como Bayer apuestan a terapias orales de nueva generación con mejor perfil de tolerabilidad, que se integran con cirugías, radioterapia y hormonoterapia clásica en esquemas cada vez más personalizados.
En un escenario donde más de 13.000 hombres al año reciben el diagnóstico y el 70% llega en etapas tardías, el cruce entre prevención activa, biomarcadores como el PSA y nuevas líneas de tratamiento oral define tanto el futuro clínico de los pacientes como la próxima fase de crecimiento del mercado oncológico de cáncer de próstata en Argentina y a nivel global.