Esteban Leguízamo, director del PAMI, admite “estrés financiero” y los plazos de pago actuales son los de siempre

esteban leguizamo pami

El titular del PAMI defendió la gestión, negó una crisis estructural y explicó el impacto del envejecimiento, moratorias y pagos a prestadores en el sistema.

El sistema de salud argentino -en terapia intensiva de manera crónica- enfrenta tensiones crecientes por el envejecimiento poblacional, el aumento de enfermedades crónicas y la presión sobre el financiamiento. En ese escenario, el Programa de Atención Médica Integral (PAMI), que concentra la atención de adultos mayores, atraviesa un momento de reordenamiento interno que combina ajustes, auditorías y una fuerte demanda asistencial.

El director ejecutivo del organismo, Esteban Leguízamo, le dio una entrevista exclusiva a Infobae y allí aseguró que la situación actual no constituye una crisis estructural, aunque reconoció dificultades financieras derivadas de factores demográficos y económicos. En ese sentido, el funcionario explicó que el instituto mantiene su esquema operativo mientras busca corregir desvíos y sostener la cobertura.

“El instituto no está en una crisis profunda, no está en un colapso. Está en esta crisis y en este estrés, como yo le llamo financiero, pero en base a eso nosotros estamos ordenando el instituto”, afirmó.

Presión demográfica y gasto creciente

Uno de los principales desafíos señalados por Leguízamo es el impacto del envejecimiento poblacional sobre la estructura de costos del sistema. El PAMI, a diferencia de prepagas u obras sociales, concentra afiliados mayores de 65 años, con mayor prevalencia de enfermedades crónicas y tratamientos de alto costo.

“La gente vive más y por suerte vive más, porque eso es logro de la medicina. Pero bueno, eso lleva a un reordenamiento del sistema, a mayores gastos en enfermedades crónicas, en medicamentos, y eso obviamente al instituto le impacta en forma directa”, explicó.

El titular del organismo también destacó que la duración de la cobertura se triplicó respecto de los inicios del sistema: “Cuando el instituto fue creado allá por el año setenta y uno, el promedio era diez años que el instituto iba a tener la responsabilidad de ese afiliado. Y hoy ya estamos prácticamente en treinta años”.

A esto se suma el efecto de las moratorias previsionales. Según detalló, el PAMI incorporó cerca de 2 millones de afiliados que no realizaron aportes completos, lo que incrementa la presión sobre los recursos disponibles: “El instituto recibió dos millones de personas que no hicieron los aportes correspondientes y hoy les tiene que dar una cobertura del cien por ciento”.

Pagos, auditorías y relación con prestadores

En medio de reclamos por atrasos y tensiones con prestadores, Leguízamo aseguró que el sistema de pagos no sufrió modificaciones estructurales y defendió la previsibilidad del organismo.

“El pago fue realizado ayer, o sea que no habría motivo para que haya corte. El único que realmente hoy alguien, y sobre todo un profesional, un médico, tiene una certeza que va a cobrar es el pago del PAMI”, sostuvo.

Además, aclaró que los plazos actuales responden a la operatoria histórica: “No cambió la forma de pagar el PAMI. Lo que yo estoy pagando hoy, en mayo, son prestaciones de sesenta días. Eso es tradicional en el instituto”.

En paralelo, la actual gestión avanzó con un proceso de auditoría y depuración de prestadores. “Desde que nosotros tomamos la gestión hemos dado de baja a mil quinientos prestadores. Encontramos un montón de prestaciones que no se daban, sobrefacturación, un montón de desvíos”, indicó.

Cobertura total en oncología y foco sanitario

En el plano asistencial, el PAMI mantiene uno de los niveles de cobertura más altos del sistema en patologías de alto costo, particularmente en oncología.

“El instituto cubre el cien por ciento de toda la oncología de nuestros afiliados. Es el cincuenta por ciento de toda la oncología de la Argentina y la cubre al cien por ciento”, destacó Leguízamo.

Este dato adquiere relevancia en un contexto en el que Argentina registra más de 130.000 nuevos casos de cáncer por año, lo que posiciona al organismo como un actor clave en el acceso a tratamientos complejos dentro del sistema sanitario.

Financiamiento y dependencia del Tesoro

En cuanto a los recursos, el funcionario subrayó que el presupuesto del PAMI es autónomo respecto del Ministerio de Salud, ya que se financia con aportes y contribuciones de trabajadores activos y pasivos.

“El presupuesto nuestro es independiente de lo que se está hablando del recorte que hace el presidente en el sistema de salud”, aclaró.

No obstante, reconoció que existen demoras en las transferencias estatales: “Por ahí tenemos algún atraso de quince días, te diría que más o menos es el promedio”.

El escenario refleja un equilibrio delicado entre ingresos, demanda creciente y necesidad de control del gasto.

En un sistema sanitario cada vez más tensionado por la transición demográfica y el aumento de costos, la evolución del PAMI se consolida como un indicador clave del rumbo financiero, operativo y sanitario del sector de salud en la Argentina.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com