FDA aprueba Otarmeni de Regeneron: primera terapia génica para sordera genética por OTOF

La FDA autorizó Otarmeni, de Regeneron, la primera terapia génica para sordera congénita por mutaciones bialélicas en el gen OTOF, que afecta a entre 20 y 50 recién nacidos al año en EE.UU.; la compañía la ofrecerá gratis en ese país, tras una revisión prioritaria récord de 61 días y con datos que muestran mejoría auditiva clínicamente significativa en el 80% de los niños tratados.
Un hito regulatorio: de la ausencia de opciones a la primera terapia génica para sordera
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó Otarmeni, desarrollada por la farmacéutica Regeneron, como la primera terapia génica dirigida a tratar la sordera genética asociada a mutaciones bialélicas en el gen OTOF. Esta forma de hipoacusia congénita, poco frecuente y sin tratamientos específicos hasta ahora, afecta a entre 20 y 50 recién nacidos por año en Estados Unidos, de acuerdo con datos citados por Reuters.
El procedimiento obtuvo luz verde bajo el programa piloto National Priority Voucher (CNPV) de la FDA, destinado a acelerar terapias contra necesidades médicas prioritarias, y la revisión se completó en apenas 61 días desde la presentación formal del expediente. Según Reuters, Regeneron decidió ofrecer Otarmeni de manera gratuita en Estados Unidos, una decisión inusual en el segmento de terapias génicas de alta complejidad. “Esto marca una nueva era y una nueva forma de pensar en los tratamientos para la pérdida auditiva. Esto es solo el comienzo”, afirmó Jonathon Whitton, vicepresidente y director del programa global de audición de Regeneron.

Cómo actúa Otarmeni: vector AAV doble y una sola dosis por oído
La sordera congénita representa alrededor del 50% de los casos de hipoacusia detectados al nacimiento, y las variantes del gen OTOF explican entre el 2% y el 8% de los cuadros heredados no sindrómicos, según informó la FDA en su comunicado oficial. Los pacientes afectados carecen de otoferlina (OTOF), una proteína indispensable para transmitir los impulsos eléctricos generados por el sonido desde las células ciliadas internas del oído hasta el cerebro. Sin esta señal, el sistema nervioso central no puede procesar el sonido y, si no hay intervención temprana, la falta de estimulación auditiva puede provocar retrasos irreversibles en el desarrollo del habla y del lenguaje.
Otarmeni utiliza un vector viral adeno‑asociado doble (AAV1) para introducir una copia funcional del gen OTOF en las células ciliadas internas. El tratamiento se administra en una única dosis por oído, mediante una cirugía en la que el fármaco se inyecta directamente en la cóclea con una jeringa y un catéter conectados a un sistema de infusión. El procedimiento se asemeja a una cirugía de implante coclear: los médicos acceden al oído interno mientras el paciente permanece bajo anestesia general, según explicó el otorrinolaringólogo pediátrico Eliot Shearer, del Boston Children’s Hospital, a NBC News.
Resultados en 24 niños: 80% con mejoría auditiva y susurros audibles en cinco casos
La eficacia de Otarmeni se evaluó en un estudio con 24 niños de entre 10 meses y 16 años. En el grupo de 20 pacientes evaluables, el 80% mostró una mejora auditiva significativa tras recibir la terapia, un resultado que la FDA consideró inalcanzable en el curso natural de la enfermedad sin intervención.

En total, 16 de los 20 niños tratados presentaron mejoras auditivas clínicamente relevantes, y cinco de ellos desarrollaron la capacidad de detectar susurros, un hito sin precedentes para esta forma de sordera congénita. Antes de esta aprobación, no existían intervenciones modificadoras de la enfermedad para la sordera asociada al gen OTOF; la única alternativa disponible era el uso de implantes cocleares, según reportó NBC News.
Entre los efectos adversos más frecuentes se registraron infecciones del oído medio, náuseas, vértigo y dolor relacionado con el procedimiento, de acuerdo con la información oficial de la FDA. El perfil de seguridad será clave para el seguimiento a largo plazo, dado que se trata de una intervención única con potenciales efectos duraderos sobre la función auditiva.
Revisión prioritaria en 61 días y una terapia génica sin precio pero con advertencia de costos
La aprobación de Otarmeni bajo el programa piloto National Priority Voucher permitió acelerar de manera extraordinaria los tiempos regulatorios: la FDA completó el proceso en 61 días desde la presentación del dossier. Actualmente, la terapia solo cuenta con autorización en Estados Unidos y aún no tiene un precio internacional establecido.
Expertos citados por NBC News advirtieron que tratamientos génicos de este tipo pueden alcanzar “precios de varios millones de dólares” en mercados donde no existan acuerdos de gratuidad como el anunciado por Regeneron en Estados Unidos. En ese contexto, la decisión de ofrecer Otarmeni en forma gratuita en ese país se convierte en un caso testigo para aseguradoras, sistemas públicos y desarrolladores de terapias génicas que busquen modelos de financiamiento alternativos para indicaciones ultra raras.

Impacto para Regeneron, la industria génica y la medicina auditiva
Para Regeneron, Otarmeni abre un nuevo frente de innovación en otología genética, un campo hasta ahora dominado por dispositivos como los implantes cocleares y por abordajes rehabilitadores más que curativos. La combinación de un vector AAV1 doble, una sola dosis por oído y resultados funcionales concretos en el 80% de los niños tratados sitúa a esta terapia en la primera línea de la nueva ola de medicamentos génicos dirigidos a sentidos y funciones neurosensoriales.
En un mercado global donde se multiplican los proyectos de terapia génica para enfermedades ultra raras, la aprobación exprés de Otarmeni y su modelo de acceso gratuito en Estados Unidos fijan una referencia para futuros desarrollos en pérdida auditiva genética y para la negociación de precios y coberturas en otros países, donde el debate sobre cómo financiar terapias que pueden costar varios millones de dólares será inevitable.