
Yogur, microbioma y cáncer colorrectal: menor incidencia en tumores positivos
- curecompass
- 29 enero, 2026
- I+D, Salud
- Bifidobacterium, Brigham and Women’s Hospital, Cáncer, cáncer colorrectal, Cancer Research UK, Mass General Brigham, Massachusetts General Hospital, Optimisticc, Portada, Shuji Ogino, Tomotaka Ugai
- 0 Comments
Investigadores del Brigham and Women’s Hospital y del Hospital General de Massachusetts, integrados en el sistema Mass General Brigham y en el consorcio Optimisticc, analizaron datos de más de 150.000 profesionales de la salud y hallaron que el consumo prolongado de dos o más porciones semanales de yogur se asocia a una incidencia un 20% menor de cáncer colorrectal proximal positivo a Bifidobacterium, aportando “evidencias únicas sobre el beneficio potencial del yogur” y reforzando la conexión entre dieta, microbioma intestinal y riesgo de cáncer.
Un alimento funcional bajo la lupa del cáncer colorrectal
Con proteínas de alta calidad y mejor digestibilidad que la leche, el yogur aporta vitaminas del grupo B y A, además de minerales como calcio, fósforo, magnesio y zinc, y destaca por su valor probiótico gracias a las bacterias vivas que contiene. Diversos trabajos científicos sugieren que el yogur, al contener cepas vivas, podría proteger frente a múltiples enfermedades al favorecer la producción de células del sistema inmunitario y modular el microbioma intestinal.
En este contexto, un equipo del Brigham and Women’s Hospital y del Hospital General de Massachusetts, instituciones que forman parte del sistema Mass General Brigham, estudió cómo el consumo prolongado de yogur puede influir sobre el riesgo de cáncer colorrectal mediante cambios en el microbioma. El foco se centró en tumores positivos a Bifidobacterium, una especie bacteriana frecuente en el yogur y presente en alrededor del 30% de los pacientes con cáncer colorrectal analizados.
Dos o más porciones de yogur a la semana y un 20% menos de ciertos tumores
Utilizando datos de estudios que siguieron a los participantes durante décadas, los investigadores observaron que el consumo a largo plazo de dos o más porciones semanales de yogur se asociaba con tasas más bajas de cáncer colorrectal proximal positivo para Bifidobacterium. En total, se documentaron 3.079 casos de cáncer colorrectal, con información de Bifidobacterium disponible en 1.121 casos; entre ellos, 346 (31%) fueron positivos y 775 (69%) negativos a esta bacteria.
Los autores no encontraron una asociación significativa entre el consumo de yogur y la incidencia global de cáncer colorrectal, pero sí detectaron una incidencia un 20% menor de tumores positivos a Bifidobacterium en quienes consumían al menos dos porciones de yogur por semana. Esta reducción estuvo impulsada por una menor incidencia de cáncer de colon proximal positivo a Bifidobacterium, un tipo de cáncer que aparece en el lado derecho del colon y que se asocia a peores resultados de supervivencia que los tumores distales.
Cohortes históricas y análisis del tejido tumoral
El equipo, parte del grupo Optimisticc, utilizó datos de dos grandes cohortes prospectivas estadounidenses: el Nurses’ Health Study (NHS), con más de 100.000 enfermeras tituladas, y el Health Professionals Follow-up Study (HPFS), con 51.000 profesionales de la salud. Los participantes fueron seguidos desde 1976 (NHS) y 1986 (HPFS), respondiendo cuestionarios periódicos sobre estilo de vida y enfermedades, que incluían preguntas sobre el consumo promedio de yogur natural y saborizado y otros lácteos.
Además de los datos dietarios, los investigadores analizaron muestras de tejido tumoral de participantes con cáncer colorrectal, midiendo la cantidad de ADN de Bifidobacterium en los tumores. Esta aproximación les permitió separar los casos según estatus de Bifidobacterium y evaluar si la asociación entre yogur y cáncer variaba por subtipo tumoral, una estrategia alineada con la epidemiología patológica molecular.
“Evidencias únicas” y un “efecto protector específico”
Para Shuji Ogino, jefe del Programa de Epidemiología Patológica Molecular en el Departamento de Patología del Brigham and Women’s Hospital y miembro fundador de Mass General Brigham, los resultados aportan “evidencias únicas sobre el beneficio potencial del yogur”. Ogino, también profesor de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, explicó que el enfoque del equipo es “intentar vincular las dietas a largo plazo y otras exposiciones a una posible diferencia clave en el tejido, como la presencia o ausencia de una especie particular de bacteria”, y que “este tipo de trabajo detectivesco puede aumentar la solidez de las pruebas que vinculan la dieta con los resultados de salud”.
Por su parte, Tomotaka Ugai, del Departamento de Patología del Brigham y del Departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, señaló que desde hace tiempo se cree que el yogur y otros productos lácteos fermentados son beneficiosos para la salud gastrointestinal. “Nuestros nuevos hallazgos sugieren que este efecto protector puede ser específico para los tumores positivos para Bifidobacterium”, advirtió, aunque subrayó que “se necesitan más investigaciones que reúnan tanto la ciencia básica como los estudios de salud de la población para llegar a una conclusión definitiva”.
Dieta, microbioma y cáncer colorrectal temprano
El médico e investigador Andrew T. Chan, jefe de la Unidad de Epidemiología Clínica y Traslacional del Hospital General de Massachusetts, remarcó que “este artículo se suma a la creciente evidencia que ilustra la conexión entre la dieta, el microbioma intestinal y el riesgo de cáncer colorrectal”. Según Chan, el trabajo “nos brinda una vía adicional para investigar el papel específico de estos factores en el riesgo de cáncer colorrectal entre los jóvenes”, un segmento en el que los diagnósticos de cáncer colorrectal de aparición temprana vienen aumentando.
El consorcio Optimisticc, cofundado por Cancer Research UK y el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, busca transformar el conocimiento sobre cómo el microbioma contribuye al desarrollo de la enfermedad, su progresión y la respuesta al tratamiento, identificando exposiciones ambientales y factores de riesgo a lo largo de la vida que están detrás del aumento del cáncer colorrectal de inicio temprano.
En un escenario donde el microbioma se perfila como nuevo blanco terapéutico y diagnóstico, la evidencia sobre el rol del yogur y de Bifidobacterium en subtipos específicos de cáncer colorrectal abre oportunidades para la investigación traslacional, el diseño de alimentos funcionales y el desarrollo de estrategias de prevención personalizadas que podrían impactar de lleno en la agenda de innovación de la industria de la salud y la nutrición clínica.



Leave A Comment