
Yoga, biomarcadores y píldoras “inteligentes”: tres avances que cruzan salud mental y diabetes
- curecompass
- 11 enero, 2026
- Importante, Salud
- Abstinencia, Drogas, Exeter University, India, JAMA Psychiatry, Nature Communications, Nature Genetics, opioides, Portada, salud mental, Uganda, Yoga
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Un estudio en India sugiere que incorporar yoga a la terapia estándar acelera casi al doble la recuperación del síndrome de abstinencia a opioides, mientras investigaciones en Uganda identifican 58 variantes genéticas específicas de ascendencia africana vinculadas a diabetes tipo 2 y otro trabajo revela cápsulas capaces de “avisar” cuándo fueron ingeridas, abriendo nuevas fronteras en salud digital y medicina personalizada.
Yoga como aliado en la abstinencia de opioides
Un pequeño estudio realizado en India mostró que combinar la terapia estándar con buprenorfina con sesiones de yoga redujo casi a la mitad el tiempo de recuperación de la abstinencia a opioides, en comparación con el uso exclusivo del fármaco. Los 59 participantes, todos varones con síntomas leves a moderados de abstinencia, recibieron buprenorfina; a la mitad se le sumaron 10 sesiones de yoga de 45 minutos en 14 días, con respiración, posturas y relajación guiada.
El grupo que hizo yoga se recuperó en unos 5 días, frente a 9 días en el grupo solo con buprenorfina, según el trabajo publicado en JAMA Psychiatry. El líder del estudio, Dr. Hemant Bhargav, del National Institute of Mental Health and Neurosciences, explicó que durante la abstinencia “el sistema del estrés del cuerpo permanece sobreactivado mientras su sistema calmante está infraactivado”. Los pacientes pueden sufrir diarrea, insomnio, dolor, ansiedad, depresión, midriasis, rinorrea, anorexia y vómitos.
Con técnicas de atención plena, respiración lenta y relajación, “el yoga ayuda al cuerpo a salir de un modo de estrés constante y entrar en un estado que favorece la curación, algo que los medicamentos estándar no abordan por completo”, señaló Bhargav. El estudio también halló que el yoga redujo la ansiedad, mejoró el sueño, alivió el dolor y estabilizó la frecuencia cardíaca. El investigador aclaró que la muestra fue solo de hombres: “La muestra exclusivamente masculina refleja la población de pacientes de nuestro centro durante el periodo del estudio”, dijo, y añadió que “incluir mujeres podría revelar diferencias importantes” por factores hormonales y de percepción del dolor, por lo que ya planifican ensayos que las incorporen. También anticipó: “Queremos examinar si los beneficios del yoga persisten más allá del periodo de abstinencia, en particular en la reducción del riesgo de recaída”.
Nuevos biomarcadores para diagnosticar mejor la diabetes tipo 2 en África
Otro trabajo, realizado en Uganda y publicado en Nature Genetics, indica que los biomarcadores clásicos para diagnosticar diabetes tipo 2 —como la HbA1c— pueden ser menos precisos en personas de ascendencia africana, debido a diferencias genéticas y biológicas. El equipo estudió 163 personas con diabetes tipo 2 o prediabetes y 362 voluntarios sanos ugandeses, identificando 58 variantes génicas específicas de ascendencia africana no descritas previamente; 18 de ellas se asociaron directamente a diabetes tipo 2, incluyendo algunas que podrían ser blancos de fármacos ya existentes.
“Al centrarnos en poblaciones africanas, estamos descubriendo conocimientos biológicos que han estado ausentes en la investigación global sobre diabetes”, afirmó el líder del estudio, Opeyemi Soremekun, de la Universidad de Exeter. Y remarcó: “Este trabajo demuestra que un enfoque de talla única para el diagnóstico y tratamiento no es suficiente. Necesitamos soluciones que reflejen la diversidad de la biología humana”. Estos hallazgos reforzarán el desarrollo de algoritmos diagnósticos más precisos para África y diásporas africanas, con impacto directo en el diseño de estudios clínicos y en la estrategia de las compañías que desarrollan fármacos metabólicos.
Píldoras que “reportan” si el paciente las tomó
Un tercer estudio, publicado en Nature Communications, describe una cápsula experimental capaz de emitir una señal cuando fue ingerida, lo que podría transformar el monitoreo de la adherencia terapéutica. El sistema incorpora en cápsulas ya existentes una antena de radiofrecuencia biodegradable que, tras enviar la señal de que la píldora fue tragada, se desintegra en el estómago, mientras un microchip de RF de tamaño muy reducido atraviesa el tubo digestivo y se elimina naturalmente.
En modelos animales, la señal se transmitió con éxito desde el interior del estómago en los primeros 10 minutos tras la ingestión y pudo ser leída por un receptor externo a una distancia de hasta 0,61 metros (2 pies). Los investigadores imaginan, en humanos, dispositivos “wearables” que reciban esa señal y la envíen al equipo médico.
El contexto de necesidad es claro: la falta de adherencia a tratamientos contribuye a cientos de miles de muertes evitables y a miles de millones de dólares en costos sanitarios anuales. El sistema podría ser especialmente útil en pacientes trasplantados que toman inmunosupresores, o en personas con enfermedades infecciosas altamente contagiosas como la tuberculosis, hoy controladas mediante visitas periódicas para verificar la toma del medicamento.
“Queremos priorizar aquellos medicamentos en los que, cuando hay falta de adherencia, el efecto puede ser realmente perjudicial para la persona”, explicó el Dr. Giovanni Traverso, gastroenterólogo del Brigham and Women’s Hospital y profesor asociado de ingeniería mecánica en el MIT. La convergencia entre estas cápsulas conectadas y las plataformas de salud digital anticipa un nuevo nicho de mercado para fabricantes de fármacos de alto riesgo y compañías de tecnología médica enfocadas en adherencia y resultados en la vida real.


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