Vacunación infantil en caída: refuerzos en 45% y la vacuna contra el VPH se hunde al 55%

Tras diez años de descenso, las coberturas de vacunación infantil en Argentina promedian entre 70% y 85% y los refuerzos críticos rondan el 45%, mientras la vacuna contra el VPH retrocedió del 87% al 55% en mujeres y del 71% al 51% en varones.

Diez años de caída en las coberturas pediátricas

Los últimos datos oficiales del Ministerio de Salud muestran una tendencia descendente en las coberturas de vacunación pediátrica que se viene consolidando desde hace una década. En 2025, las coberturas nacionales promedio se ubicaron, en la mayoría de las vacunas, entre el 70% y el 85%, con marcadas diferencias entre provincias. El patrón se repite a lo largo del calendario: muchos chicos inician los esquemas pero no completan todas las dosis ni los refuerzos indicados.

“Argentina cuenta con uno de los calendarios de vacunación más completos de la región. El desafío actual es el cumplimiento. Para que la protección sea efectiva, es fundamental que las familias y los equipos de salud revisen el carnet de vacunación y aprovechen cada consulta médica para verificar que las dosis estén al día”, advirtió Fernando Burgos, médico pediatra, jefe de la Sección Ambulatoria de Pediatría del Hospital Austral y miembro del Departamento Científico de la Fundación Vacunar.

La caída se observa con claridad al comparar etapas: en vacunas como rotavirus, quíntuple/séxtuple o poliomielitis (IPV), la cobertura desciende varios puntos porcentuales entre la primera dosis y las siguientes. El fenómeno es más marcado en los refuerzos, donde en algunos casos los niveles bajan incluso por debajo del 70%.

Segunda infancia y refuerzos al 45%: el punto más crítico

El escenario más preocupante aparece en la segunda infancia. A los cinco años, las coberturas de refuerzo de la triple viral y la vacuna contra la varicela rondan apenas entre el 45% y el 47%, lo que implica que más de la mitad de los niños no reciben las dosis necesarias para prevenir enfermedades que siguen presentes o que pueden reintroducirse en la comunidad. Estos porcentajes representan uno de los retrocesos más significativos del calendario y reponen en agenda el riesgo de reaparición de patologías que el sistema de salud argentino había logrado controlar, como el sarampión o la rubéola.

“A medida que los chicos crecen, disminuye la frecuencia de las consultas pediátricas y eso impacta directamente en la vacunación. Al quedar dosis pendientes, se genera una falsa sensación de protección, cuando en realidad la inmunidad plena se logra con el esquema completo”, remarcó Burgos.

Este mismo patrón de caída en las tasas de cobertura se replica en la adolescencia y afecta de manera directa la vacunación contra enfermedades prevenibles de alto impacto, como el Virus del Papiloma Humano (VPH).

VPH: caída de más de 30 puntos en menos de una década

La vacuna contra el VPH, que se aplica en la Argentina en niñas y niños de 11 años, muestra un descenso sostenido. A nivel nacional, en 2024 la cobertura alcanzó apenas el 55,5% en mujeres y el 50,9% en varones. De acuerdo con datos de la Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles, entre 2015 y 2024 la cobertura se redujo del 87% al 55% en mujeres y del 71% al 51% en varones.

El VPH es la infección de transmisión sexual más frecuente en el mundo: se estima que cuatro de cada cinco personas sexualmente activas la contraerán en algún momento de sus vidas. Aunque existen más de cien tipos, aproximadamente 40 pueden afectar la zona genital o anal, y basta un solo contacto sexual para adquirir la infección. No se transmite por compartir objetos ni por el uso de baños públicos, como se cree erróneamente.

“El VPH es muy común y muchas veces no da síntomas, por eso la información y la prevención son fundamentales. Contar con datos claros, hablar del tema sin prejuicios y acompañar a las familias desde el sistema sanitario permite reducir riesgos y cuidar la salud a largo plazo”, señaló la Dra. María Cecilia Torroija, directora asociada de Asuntos Médicos en Infectología de MSD Argentina.

En la mayoría de los casos, la infección se resuelve sola, pero cuando persiste puede provocar distintos tipos de cáncer. Se estima que el 99% de los casos de cáncer cervicouterino están vinculados a VPH de alto riesgo, y que, en Argentina, este tumor es el tercero más frecuente en mujeres y la cuarta causa de mortalidad por cáncer en mujeres jóvenes. El virus también puede causar cáncer de ano, vagina y vulva, entre otros.

Vacunas, ESI y controles: la tríada para evitar rebrotes

Aunque no existe un tratamiento específico para eliminar el VPH, sí hay herramientas probadas para reducir su impacto: educación sexual integral, uso de preservativo, controles ginecológicos de rutina y vacunación en la edad adecuada. En el marco del Día Internacional de la Concientización sobre el VPH, las cifras de cobertura muestran que la baja adherencia a la vacuna no es un fenómeno aislado, sino parte de un deterioro más amplio en el cumplimiento del Calendario Nacional de Vacunación.

Los datos indican que el principal desafío ya no es iniciar los esquemas, sino garantizar que se completen en tiempo y forma, tanto en la infancia como en la adolescencia. Esta situación expone a miles de niños y adolescentes a quedar sin protección individual y aumenta el riesgo sanitario para toda la comunidad ante el posible resurgimiento de enfermedades prevenibles.

En un contexto donde la industria farmacéutica sigue invirtiendo en nuevas vacunas y combinaciones, la capacidad de los sistemas de salud de la región —incluida la Argentina— para sostener altas coberturas será un factor determinante en la efectividad real de esas innovaciones en el terreno.

Leave A Comment

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com