
Un gato doméstico podría ser la clave para comprender y avanzar contra el cáncer de mama
- curecompass
- 20 febrero, 2026
- I+D, Salud
- Cáncer, Cáncer de mama, Cornell University, Louise Van Der Weyden, oncología, Ontario Veterinary College, Portada, Science, University of Bern, Veterinaria, Wellcome Sanger Institute
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Un consorcio internacional secuenció tumores de 493 gatos domésticos con 13 tipos de cáncer y halló que genes clave como TP53, FBXW7 y PIK3CA comparten patrones con tumores humanos, incluidos los de mama. El 14% de los cánceres felinos presenta mutaciones ya “drogables” con fármacos usados en medicina humana, abriendo la puerta a ensayos compartidos.
La oncología felina dejó de ser una “caja negra” y se alineó, por primera vez, con los estándares genómicos que hace años se aplican en cáncer humano y canino. Un estudio publicado en Science secuenció de forma dirigida los tumores de 493 gatos domésticos, comparando pares de tejido tumoral y sano de 13 tipos diferentes de cáncer, y se centró en los ortólogos felinos de alrededor de 1.000 genes de cáncer humano. El resultado: un mapa detallado del oncogenoma del gato que revela similitudes profundas con el humano y que, según sus autores, coloca al felino como un modelo valioso para estudios comparativos y para la futura oncología de precisión en mascotas.
La autora principal, Dra. Louise Van Der Weyden, del Wellcome Sanger Institute, sintetizó el salto cualitativo: “Este es uno de los mayores avances en oncología felina y significa que la genética de los tumores en gatos domésticos ya no es una ‘caja negra’. Ahora podemos empezar a avanzar hacia la oncología felina de precisión”. Para ella, en plena era de terapias dirigidas en humanos, “resultaba profundamente injusto que en esta era de medicina de precisión, donde las terapias dirigidas son el tratamiento de elección para el cáncer en humanos, no existieran para los gatos”.
493 tumores, 13 tipos de cáncer y un protagonista recurrente: TP53
El trabajo, liderado por el Sanger junto con el Ontario Veterinary College, la Universidad de Berna, la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell y otros centros, analizó tumores de piel, huesos, tejidos blandos, sangre, pulmón, tracto gastrointestinal y sistema nervioso central, entre otros. Se identificaron 31 genes impulsores (driver), firmas mutacionales, secuencias virales y variantes germinales que predisponen a tumores.
El gen más veces alterado fue TP53, el clásico “guardián del genoma” en humanos. El resumen del artículo señala que “TP53 fue el gen mutado con mayor frecuencia” en los tumores felinos, mientras que las alteraciones recurrentes en número de copias incluyeron “pérdida de PTEN o FAS o ganancia de MYC”. La Dra. Van Der Weyden lo resume con una imagen potente: “Cuando mirás a un gato y luego a un humano, no nos parecemos en nada. Pero si pensás en que los genomas humano y felino son notablemente similares… probablemente no sea tan sorprendente, aunque sigue siendo súper emocionante verlo”. De hecho, humanos y gatos comparten alrededor del 90% de su genoma.
Cáncer de mama felino: FBXW7 en más del 50% de los tumores y PIK3CA en el 47%
El estudio profundiza en los carcinomas mamarios felinos, un tipo de cáncer “común y agresivo” en gatas. Los investigadores identificaron siete genes impulsores cuya mutación favorece el desarrollo del tumor. El más frecuente fue FBXW7: “más del 50% de los tumores en gatos presentaban una alteración en este gen”, mientras que PIK3CA estuvo presente en el 47% de los carcinomas mamarios felinos. Ambos genes son bien conocidos en cáncer de mama humano, donde las alteraciones de FBXW7 se asocian a peor pronóstico y las mutaciones en PIK3CA se tratan ya con inhibidores de PI3K.
Lo más llamativo para la práctica clínica es que el trabajo encontró que “ciertos fármacos quimioterapéuticos fueron más eficaces en los tumores mamarios de gatas con alteraciones en el gen FBXW7”. Aunque estos resultados provienen de ensayos ex vivo en tejidos y requieren más investigación clínica, “podrían ofrecer una vía terapéutica tanto para gatas con carcinoma mamario como para pacientes humanas con cáncer de mama”, según el comunicado del Sanger. El oncólogo veterinario español Juan Francisco Borrego lo traduce a la consulta diaria: “Saber que una gata con cáncer de mama y una mutación en FBXW7 podría responder mejor a la vincristina significa que, si logramos demostrarlo, dejaremos de tratar a ciegas y avanzaremos hacia la medicina de precisión”.
Un 14% de tumores felinos con mutaciones “drogables” y la validación del enfoque Una Medicina
El editor de Science destaca que el estudio “identifica 31 genes impulsores, firmas mutacionales, secuencias virales y variantes de la línea germinal que predisponen a tumores” y que el análisis “proporciona información sobre el oncogenoma del gato doméstico” y “demuestra similitudes clave con el oncogenoma humano, confirmando al gato como un modelo valioso para estudios comparativos”.
Desde la clínica, Borrego enfatiza el impacto inmediato: “El estudio revela que el 14% de los tumores felinos presentan mutaciones para las cuales ya existen fármacos en medicina humana. En la práctica, ya utilizamos terapias dirigidas como los inhibidores de KIT, y este mapa confirma su eficacia”. Y añade: “Este trabajo abre la puerta a que centros clínicos como nuestro hospital realicen ensayos clínicos más precisos”.
Para Bailey Francis, coautor principal en el Sanger, el mensaje es claro: “Al comparar la genómica del cáncer en diferentes especies, comprendemos mejor sus causas. Uno de nuestros principales hallazgos fue que los cambios genéticos en el cáncer felino son similares a los observados en humanos y perros. Esto podría ayudar tanto a los expertos veterinarios como a quienes estudian el cáncer en humanos, demostrando que cuando el conocimiento y los datos fluyen entre diferentes disciplinas, todos podemos beneficiarnos”.
Gatos, ambiente compartido y una plataforma para ensayos comparativos
Los autores recuerdan que los gatos domésticos comparten hogar, aire y, en muchos casos, alimentación procesada con sus dueños: “Nuestras mascotas comparten el mismo espacio que nosotros, lo que significa que también están expuestas a los mismos factores ambientales”, explicó el profesor Geoffrey Wood, coautor principal en el Ontario Veterinary College. “Esto puede ayudarnos a comprender mejor por qué se desarrolla el cáncer en gatos y humanos, cómo el entorno que nos rodea influye en el riesgo de cáncer y, posiblemente, a encontrar nuevas formas de prevenirlo y tratarlo”.
El profesor Sven Rottenberg, de la Universidad de Berna, subraya el valor traslacional del biobanco generado: “El acceso a un conjunto tan amplio de tejidos donados nos permitió evaluar la respuesta a fármacos en distintos tipos de tumores de una forma que no había sido posible antes a esta escala. Esta es una herramienta poderosa que nos ayuda a identificar posibles opciones terapéuticas novedosas que esperamos que algún día se puedan aplicar en la práctica clínica, tanto para gatos como para humanos”.
En palabras de Van Der Weyden, el estudio valida de lleno el enfoque “Una Medicina”: “Ganar información sobre el cáncer a través de distintas especies es claramente ventajoso para todos”. En un momento en que la oncología de precisión y las terapias dirigidas se vuelven pilar del negocio farmacéutico oncológico, disponer de un mapa genético detallado del cáncer en gatos no solo abre un nuevo capítulo para la salud de las mascotas, sino que también crea una plataforma de modelos naturales de enfermedad que puede acelerar el desarrollo de fármacos y biomarcadores con aplicaciones cruzadas en oncología humana y veterinaria.
Fuente: Wellcome Sanger Institute, Science, Financial Times



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