Semaglutida genérica en India: 40 laboratorios desafían a Novo Nordisk y Eli Lilly

El vencimiento de la patente de semaglutida de Novo Nordisk en India abre la puerta a más de 40 farmacéuticas locales, que lanzarán más de 50 marcas genéricas con rebajas de hasta 60%, en un mercado de obesidad que podría trepar de 15.000 a 80.000 millones de rupias hacia 2030.

India convierte a Ozempic y Wegovy en “commodities” farmacéuticas

El mercado indio de fármacos para diabetes y control de peso entra en una nueva fase a partir de esta semana, cuando vence la patente de semaglutida, el principio activo de Ozempic y Wegovy, de la danesa Novo Nordisk. En cuestión de semanas, más de 40 laboratorios locales deberían lanzar más de 50 marcas genéricas, según analistas y médicos, lo que ampliará el acceso en un país altamente sensible al precio, pero también encenderá alertas sobre el uso inadecuado y la capacidad regulatoria en un segmento que ya estaba sobrecalentado.

Entre los jugadores de primera línea figuran Sun Pharma, Mankind Pharma, Dr. Reddy’s, Zydus, Lupin y Alkem, todos con planes para colocar versiones propias de semaglutida inyectable. Estas copias competirán de manera directa con los productos de Novo Nordisk y con Mounjaro, de Eli Lilly, que se transformó en el medicamento número uno por valor en India a los pocos meses de su lanzamiento, según datos de Pharmarack.

La apuesta de los genéricos se apoya en un contexto epidemiológico explosivo: India, el país más poblado del mundo, tiene la segunda mayor cantidad de adultos con diabetes después de China y podría superar los 440 millones de personas con sobrepeso u obesidad hacia 2050, de acuerdo con estimaciones de The Lancet y la Federación Internacional de Diabetes. Pharmarack calcula que el mercado de fármacos para obesidad en India podría crecer desde unos 15.000 millones de rupias actuales a 80.000 millones de rupias (unos U$S 856,6 millones) en 2030.

Descuentos del 50% al 60% y un nuevo piso de precios mensuales

Fiel a su modelo de “farmacia del mundo”, la industria india de genéricos apunta a competir con precios agresivos. Analistas prevén que las primeras copias se comercialicen con descuentos de al menos 50% a 60% sobre las marcas originales. El costo mensual de la dosis más baja podría bajar desde unas 11.000 rupias a un rango de 3.000 a 5.000 rupias, y más adelante estabilizarse entre 1.500 y 2.500 rupias, a medida que el ecosistema de oferentes madure.

Esa escala ya se percibe a nivel de pacientes. “Consultaré con mi médico para ver si puedo pasar a usar una versión genérica, ya que parece más liviana para el bolsillo”, dijo Vishal, un trabajador del sector tecnológico de Hyderabad de 32 años que evalúa cambiar Wegovy por una alternativa local. En la práctica, el interés se acelera: en un mercado donde el gasto de bolsillo domina, muchos pacientes han empezado a preguntar por opciones más baratas, algunas de las cuales podrían llegar a las farmacias tan pronto como el sábado, un día después del vencimiento formal de la patente.

“El rango de precios que se está mencionando es de 2.500 a 3.500 rupias, que es bastante bajo”, explicó el cirujano bariátrico Venugopal Pareek, quien señaló que seis de sus pacientes ya esperan el lanzamiento de genéricos para cambiar desde los tratamientos de Novo o Lilly. Para Sheetal Sapale, vicepresidenta comercial de Pharmarack, el abaratamiento ampliará la base de usuarios: “La incorporación de pacientes de estratos económicos más bajos puede darse sobre los genéricos de marca”, apuntó, aunque advirtió que la rentabilidad dependerá de la disciplina de precios que mantengan los laboratorios.

Riesgo de uso cosmético, efectos mal manejados y presión regulatoria

El desplome de precios y la multiplicación de marcas también trae riesgos. “Con alta demanda, caída de precios y múltiples marcas, podríamos ver compras directas en farmacias, fugas a nivel de distribuidores o un uso cosmético o de estilo de vida, especialmente en mercados urbanos”, advirtió el analista independiente Salil Kallianpur. Para el especialista, ese escenario “podría conducir al uso indebido, a una titulación pobre y a efectos secundarios mal manejados y, finalmente, a un endurecimiento regulatorio”.

Semaglutida es un medicamento de prescripción, pero en India la aplicación de las normas suele ser irregular y gran parte del control recae en médicos y farmacéuticos como “guardianes” de facto. Hasta ahora, la autoridad regulatoria local no respondió a las consultas de Reuters sobre cómo planea supervisar la ola de nuevas presentaciones, en un país donde otras experiencias de masificación rápida —como algunos antidiabéticos orales— dejaron lecciones sobre la necesidad de reforzar farmacovigilancia y control de publicidad.

De la guerra de precios a la batalla por la confianza médica

Más allá del precio, los analistas coinciden en que el verdadero campo de batalla será la receta. El mercado farmacéutico indio está fuertemente impulsado por la prescripción médica, por lo que la familiaridad y la confianza de los doctores en cada marca serán determinantes para la adopción.

En el corto plazo, se espera un “aluvión” de productos que podría desbordar a los prescriptores, con experiencias dispares y campañas de marketing agresivas. Muchos laboratorios optan por nombres comerciales que incorporan el prefijo “sema”, lo que podría sumar confusión entre presentaciones de distinta procedencia y calidad.

Con el tiempo, se proyecta que la confianza profesional se concentre en un puñado de actores capaces de garantizar suministro estable, dispositivos de administración seguros y resultados clínicos consistentes. “Los jugadores más débiles, con mala calidad y sin diferenciación, probablemente salgan del mercado en dos o tres años”, pronosticó Kallianpur.

Un laboratorio a cielo abierto para la próxima ola de GLP‑1

La irrupción de decenas de genéricos de semaglutida convertirá a India en un laboratorio a cielo abierto para observar hasta dónde los GLP‑1 pueden pasar de nicho premium a tratamiento masivo en países de ingresos medios. Pharmarack estima que el mercado local de medicamentos para obesidad podría multiplicarse por más de cinco hacia 2030, mientras informes de bancos de inversión proyectan que el negocio global de fármacos antiobesidad podría acercarse a los U$S 100.000 millones en el mismo período.

En ese contexto, la combinación de una población con alta carga de diabetes y obesidad, una industria de genéricos altamente competitiva y precios que podrían bajar a menos de U$S 40 por mes crea un escenario en el que las compañías indias no solo disputarán cuota interna a gigantes como Novo Nordisk y Eli Lilly, sino que también se posicionarán como proveedores clave de versiones más accesibles de semaglutida para otros mercados emergentes en los próximos años.



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