
Salud Mental: la vacuna contra el herpes zóster podría ofrecer beneficios contra la demencia
- curecompass
- 10 febrero, 2026
- I+D
- Demencia, herpes zóster, Kaiser Permanente Southern California, Nature, RZV, salud mental
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Es un hecho, las vacunas para prevenir el herpes zóster se han asociado con un menor riesgo de demencia. Ya desde el año pasado, con los primeros resultados de un estudio publicado recientemente en la revista Nature, estaba la sospecha sobre el inesperado beneficio del tratamiento.
Un estudio de cohorte en Kaiser Permanente Southern California con 65.800 personas vacunadas con dos dosis de vacuna recombinante contra el herpes zóster (RZV) y 263.200 no vacunadas observó una reducción del 51% en el riesgo de demencia (aHR 0,49; IC 95%: 0,46–0,51) en mayores de 65 años.
En paralelo, un “experimento natural” en Ontario, Canadá, con 232.124 pacientes de atención primaria mostró que ser elegible para la vacuna viva atenuada contra herpes zóster se asoció con una caída de 2 puntos porcentuales en los diagnósticos de demencia en 5,5 años (4,3% vs 5,3%), sugiriendo que la inmunización podría no solo reducir casos, sino también demorar el inicio de la enfermedad.
RZV en EE.UU.: 51% menos riesgo de demencia en más de 65.000 vacunados
El primer trabajo, desarrollado en Kaiser Permanente Southern California, analizó en forma retrospectiva a socios de la aseguradora de 65 años o más que recibieron dos dosis de vacuna recombinante contra herpes zóster (RZV), espaciadas entre 4 semanas y 6 meses entre el 1 de abril de 2018 y el 31 de diciembre de 2020. El estudio incluyó 65.800 vacunados y 263.200 controles no vacunados, todos sin diagnóstico ni medicación para demencia antes ni dentro de los 6 meses posteriores a la segunda dosis.
Mediante modelos de Cox con ponderación por probabilidad inversa de tratamiento, los autores estimaron que la vacunación con dos dosis de RZV se asoció con un 51% menos riesgo de demencia, con una razón de riesgo ajustada (aHR) de 0,49 y un intervalo de confianza del 95% entre 0,46 y 0,51. El trabajo señala que los aHR fueron comparables entre grupos de edad y entre grupos raciales y étnicos, pero que la reducción del riesgo fue más intensa en mujeres que en varones.
Para explorar el llamado “healthy vaccinee bias” —la posibilidad de que quienes se vacunan sean, en general, más sanos o tengan mejores hábitos— el equipo comparó el riesgo de demencia entre quienes recibieron RZV y quienes habían recibido vacuna Tdap. En ese análisis, el aHR de demencia para RZV versus Tdap fue de 0,73 (IC 95%: 0,67–0,79), lo que indica que, incluso luego de ajustar por este sesgo, la vacunación con RZV siguió asociada con un riesgo significativamente menor de demencia.
Microbios y cerebro: por qué una vacuna contra un herpesvirus podría proteger frente a la demencia
Ambos trabajos se inscriben en una línea de investigación que vincula a los herpesvirus neurotrópicos con cambios patológicos típicos de las demencias. Estudios preclínicos mostraron que estos virus pueden favorecer la acumulación de β‑amiloide en modelos murinos y aumentar la fosforilación de tau en tejido cerebral humano in vitro, dos marcas clásicas de enfermedad de Alzheimer.
Sobre esa base, los autores recuerdan que el sistema inmunitario juega un rol central en la fisiopatología de la demencia y plantean que las vacunas frente a herpesvirus, en particular las de herpes zóster, podrían ofrecer una protección que va más allá de evitar el “shingles”. Estudios previos ya habían observado que las personas vacunadas contra herpes zóster, e incluso con otros biológicos como la vacuna antigripal, presentaban tasas menores de demencia, sugiriendo efectos inmunomoduladores independientes del patógeno específico.
En ese contexto, la RZV representa hoy la única vacuna en uso clínico contra un herpesvirus neurotrópico, y los nuevos datos la posicionan como candidata a futuro intervención preventiva neurológica en adultos mayores. Los autores, sin embargo, subrayan que el trabajo es observacional y que aún se necesitan ensayos más directos para confirmar causalidad.
“Experimento natural” en Ontario: 2 puntos porcentuales menos demencia en 5,5 años
El segundo estudio, publicado en Lancet Neurology, aprovechó una política pública de Ontario que, en 2016, lanzó un programa de vacunación gratuita contra herpes zóster con vacuna viva atenuada (Zostavax), usando fechas de cumpleaños como criterio de elegibilidad. En particular, las personas que cumplieron 71 años después del 1 de enero de 2017 eran elegibles para la vacuna sin costo, mientras que quienes cumplieron 71 antes de esa fecha quedaban excluidos, generando dos grupos prácticamente idénticos salvo por el acceso al biológico.
La cohorte incluyó 232.124 pacientes de atención primaria, de los cuales 54% eran mujeres y 46% hombres, nacidos entre 1930 y 1960. En el punto de corte de 1 de enero de 1946, las personas elegibles fueron 27,4 puntos porcentuales más propensas a vacunarse que las no elegibles; con el corte de 1945, el incremento fue de 13,9 puntos, menor y menos preciso. Entre quienes nacieron alrededor del cutoff de 1946, 4,3% de los elegibles desarrolló demencia, frente a 5,3% de los no elegibles durante 5,5 años de seguimiento, una reducción absoluta de 2 puntos porcentuales atribuida a la elegibilidad vacunal.
Los autores replicaron el análisis con el umbral de 1945 y hallaron un descenso similar —también de alrededor de 2 puntos porcentuales—, confirmando la robustez del hallazgo. Además, comprobaron que quienes nacieron justo antes y después de las fechas de corte eran comparables en comorbilidades, medicación y nivel socioeconómico, y que el efecto se restringía a la demencia, sin discontinuidades similares en otras patologías. En provincias sin programas de vacunación contra herpes zóster no se observaron cambios equivalentes entre las mismas cohortes de nacimiento.
Menos diagnósticos y posible retraso del inicio: qué implican estos hallazgos para el envejecimiento cerebral
Durante el seguimiento de 5,5 años en Ontario, 10.259 pacientes (4,4%) fallecieron y 20.654 (8,9%) murieron o recibieron un diagnóstico de demencia. Los análisis de tiempo hasta el evento mostraron que los elegibles para la vacuna permanecieron más tiempo sin desarrollar demencia que los no elegibles, y las curvas de supervivencia sugieren que la inmunización no solo reduce el número total de diagnósticos, sino que también podría retrasar el momento en que aparece la enfermedad en quienes finalmente la desarrollan.
En conjunto con el estudio de RZV en Estados Unidos, que reporta una reducción relativa del 51% del riesgo de demencia con dos dosis, la evidencia de Canadá —una disminución absoluta de 2 puntos porcentuales en 5,5 años asociada a la elegibilidad para la vacuna viva atenuada— refuerza la hipótesis de que las vacunas contra herpes zóster podrían convertirse en herramientas clave para prevenir o demorar la demencia en adultos mayores, abriendo una nueva línea estratégica tanto para las políticas de vacunación como para la innovación de la industria farmacéutica en el campo de la neurología del envejecimiento.


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