Pospandemia: el «Covid Prolongado» cuesta hasta U$S 135.000 millones anuales a las economías de la OCDE

Un nuevo informe de la OCDE advierte que el impacto del Covid persistente golpeará el PBI global durante al menos una década. El fenómeno, que afecta a 18 millones de adultos solo en EE.UU., genera pérdidas por baja productividad y deserciones laborales que superan el gasto sanitario directo. La Sociedad Argentina de Pediatría realizó un estudio el añño pasado.
A más de dos años de haber superado la fase aguda de la emergencia sanitaria mundial, las secuelas del coronavirus emergen como un freno estructural para el crecimiento económico. Según una investigación exhaustiva publicada este miércoles por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el impacto de las enfermedades a largo plazo derivadas de las infecciones por Covid-19 —el denominado «Covid Prolongado» o «Long Covid»— costará a los países miembros hasta U$S 135.000 millones cada año.
El estudio subraya que el golpe al Producto Bruto Interno (PBI) no provendrá principalmente del gasto en hospitales o tratamientos, sino de factores indirectos: la reducción de la productividad, el aumento del ausentismo y el retiro prematuro de trabajadores del mercado laboral. Este informe representa uno de los intentos más rigurosos hasta la fecha por cuantificar un fenómeno que, aunque científicamente sigue siendo poco comprendido, ya muestra efectos devastadores en la fuerza de trabajo de las economías más desarrolladas.
Guillaume Dedet, coordinador de la publicación y economista senior de salud de la organización con sede en París, destacó la relevancia de estos datos: “Este trabajo es importante porque proporciona por primera vez una estimación exhaustiva de la carga económica del Long Covid en los países de la UE y la OCDE”. Según el especialista, los hallazgos demuestran que “los costos del Covid-19 no terminaron con la fase aguda de la pandemia: el virus continúa, y continuará, pesando sobre las sociedades y economías en los años venideros”.
Un lastre estructural para la productividad mundial
El informe de la OCDE, que agrupa a 38 Estados miembros incluyendo a las principales potencias de Europa, América y Asia Oriental, pronostica pérdidas de entre el 0,1% y el 0,2% del PBI anual. Estas cifras se basan en escenarios donde la transmisión residual del virus, ya sea baja o moderada, continúa generando nuevos casos de manera persistente.
De acuerdo con el documento, las repercusiones son especialmente graves porque se suman a problemas preexistentes en las economías occidentales, como el crecimiento lento y el envejecimiento de la población activa. El impacto económico es “sustancial y proviene principalmente de los costos indirectos de la reducción de la productividad y la participación en la fuerza laboral”, afirma el reporte, advirtiendo además que estas proyecciones probablemente sean una subestimación de la carga real.
Los economistas han tenido dificultades previas para medir este impacto debido a que pocos países mantuvieron un seguimiento riguroso de los afectados tras el pico de la pandemia. Para este análisis, la OCDE utilizó evidencia de encuestas recientes en EE. UU. —donde se estima que el Covid persistente afecta a 18 millones de adultos— junto con estudios académicos de Reino Unido y Australia. La conclusión es uniforme: los síntomas persistentes post-infección no son solo un desafío sanitario, sino un “freno estructural a la producción económica”.
El desafío clínico y la brecha en las políticas públicas
El Long Covid se define como una condición que dura al menos tres meses después de la infección viral inicial. Los pacientes reportan síntomas debilitantes que incluyen dificultad para respirar, fatiga crónica y deterioro cognitivo (conocido como «niebla mental»), que pueden extenderse por meses o incluso años.
A pesar de la magnitud del problema, la respuesta de los gobiernos presenta lagunas críticas:
- Falta de coordinación: La acción oficial suele centrarse en el sector salud, con una coordinación limitada con las políticas de empleo, educación y protección social.
- Carencia de infraestructura: Existen deficiencias en la provisión de vías de atención a largo plazo y en la capacitación del personal sanitario para abordar esta patología específica.
- Incertidumbre científica: Los científicos aún no tienen certeza sobre por qué algunas personas desarrollan la condición. No obstante, las investigaciones sugieren que la infección desencadena una respuesta inmunitaria elevada e inflamación crónica, lo que indica que mitigar estas reacciones podría ser la clave para futuros tratamientos.
Impacto en el mercado laboral y la industria farmacéutica
El informe destaca que el ausentismo relacionado con la salud y la salida del mercado laboral han mostrado un aumento duradero. Para las empresas y emprendedores del sector salud, esto abre un campo crítico de investigación y desarrollo. Si bien muchas naciones han desarrollado políticas de reconocimiento del Long Covid, el apoyo a los trabajadores afectados sigue siendo fragmentado.
La persistencia de estos síntomas indica que la industria farmacéutica deberá enfocarse en terapias que aborden la inflamación crónica sistémica, ya que la recuperación de la capacidad laboral es esencial para la estabilidad de las finanzas públicas.
La consolidación del Covid persistente como una patología crónica de escala masiva redefine las prioridades de los sistemas de salud globales, desplazando el foco de la atención de emergencia hacia la gestión de la cronicidad y la preservación del capital humano en un mercado laboral ya tensionado.