Hims lanza la pastilla GLP-1 para bajar de peso más barata de EE.UU. y sacude el negocio

La batalla de precios de los tratamientos para vencer la obesidad está lanzada. Primero en Estados Unidos y en breve en Reino Unido. El campo de batalla será en todo el mundo. La plataforma de telemedicina Hims and Hers Health comenzó a ofrecer en Estados Unidos una versión compuesta de la nueva pastilla adelgazante Wegovy de Novo Nordisk a U$S 49 el primer mes y U$S 99 los siguientes, unos U$S 100 menos que el precio directo de Novo.

La presión ejercida desde el gobierno de Trump a los laboratorios no tardó nada en dar a conocer sus efectos. El anuncio de la compañía disparó caídas de 8,6% en las acciones de Novo y de 6% en las de Eli Lilly, mientras Novo acusó a la compañía de San Francisco, California, de “compounding masivo ilegal” y prometió acciones legales, en un mercado GLP-1 cada vez más presionado por los precios y con la inminente llegada de la píldora de Lilly y el canal TrumpRx.


Una píldora GLP-1 a precio de suscripción: U$S 49 y luego U$S 99

Hims and Hers Health informó que ya ofrece en su plataforma online una versión compuesta de la nueva pastilla de Wegovy de Novo Nordisk a U$S 49 el primer mes y U$S 99 a partir de entonces para quienes contraten un plan de cinco meses. El precio coloca su GLP-1 en un rango similar al de “un servicio de internet o streaming” mensual en EE.UU. y, de acuerdo con la compañía, podría abrir el acceso al tratamiento a muchos de los 200 millones de estadounidenses con sobrepeso u obesidad.

La oferta de Hims se ubica U$S 100 por debajo del precio de Novo, que lanzó su propia pastilla en enero a U$S 149 para usuarios iniciales y U$S 199 después. Eli Lilly, por su parte, prevé lanzar su píldora en abril y ha prometido a la administración Trump una política de precios “asequibles”, incluyendo su incorporación al nuevo sitio TrumpRx, orientado a compras directas en efectivo.


La reacción de Novo: “tirar USD 49 a la basura” y amenaza de demanda

El movimiento de Hims llegó un día después de que Novo Nordisk advirtiera que la presión de precios sobre sus medicamentos para bajar de peso es “sin precedentes” y recortara su previsión anual, lo que hizo caer sus acciones a su nivel más bajo desde julio de 2021. El anuncio de la pastilla compuesta por USD 49 profundizó el golpe: los títulos de Novo retrocedieron 8,6% y los de Eli Lilly un 6%.

En una reunión con inversores, el CEO de Novo, Mike Doustdar, fue tajante al desacreditar la propuesta de Hims: sostuvo que quienes gasten U$S 49 en la pastilla de la telehealth “estarían tirando su dinero a la basura” y remarcó que la píldora de Novo utiliza una tecnología única de absorción del fármaco que no sería replicable con una simple copia compuesta.

La vocera de la compañía, Ambre James-Brown, fue aún más dura: calificó el compounding masivo de Hims como ilegal y afirmó que “Novo Nordisk emprenderá acciones legales y regulatorias para proteger a los pacientes, nuestra propiedad intelectual y la integridad del marco de aprobación de medicamentos de referencia en Estados Unidos”.


Hims defiende seguridad, personalización y “más opciones”

Desde Hims, un vocero respondió que la empresa no ha comprometido la seguridad ni la eficacia del producto, y que utiliza una tecnología basada en liposomas destinada a favorecer la absorción. Además, subrayó que el tratamiento se puede ajustar para pacientes que buscan mitigar efectos adversos o que prefieren una pastilla en lugar de un inyectable.

Estamos entusiasmados por encontrar maneras de seguir incorporando tratamientos de marca a la plataforma en distintas especialidades. Más opciones en la plataforma es lo mejor para los clientes en todas partes”, afirmó el CEO Andrew Dudum en un comunicado, presentando la estrategia como una expansión de la oferta terapéutica más que como un desafío directo a Novo.

Hims ya venía en conflicto con la farmacéutica danesa desde que la FDA le autorizó en 2023 a vender versiones compuestas de los GLP‑1 inyectables de Novo durante un período de escasez de las marcas. Desde entonces, la plataforma ha ofrecido copias “personalizadas” con dosis y esquemas distintos a los disponibles de fábrica. Estos productos no cuentan con aprobación de la FDA, están sujetos a supervisión limitada y no pasan por ensayos clínicos para demostrar eficacia, a diferencia de la pastilla original de Wegovy, que en estudios mostró pérdida de peso superior al 16%.


Riesgo de guerra de precios y debate regulatorio sobre los compuestos

Analistas consultados advierten que no está claro si los pacientes obtendrán resultados comparables con la versión compuesta de Hims, pero reconocen que, si los compounders logran ofrecer grandes volúmenes de GLP‑1 orales a menor precio, podrían desencadenar una guerra de precios en el segmento. El analista de TD Cowen, Michael Nedelcovych, describió así la situación: “El statu quo desde hace meses es que un compounder puede crear una versión copia de un fármaco de marca, siempre que introduzca algún pequeño cambio que argumente que beneficia a grupos específicos de pacientes”.

El abogado de patentes neoyorquino Gaston Kroub sostuvo que, al orientar su producto a pacientes con efectos adversos o aversión a las agujas, Hims se posiciona como una opción más dentro del paraguas de “personalización” que contempla el marco regulatorio de la FDA. “Hims ha demostrado estar dispuesto a acercarse todo lo posible a la línea”, señaló, y graficó la estrategia con una metáfora: “Es una táctica del tipo: ‘Bien, si asomamos la cabeza por encima de la cerca de alambre de púas, ¿alguien va a disparar?”.

La FDA ya había enviado en septiembre una advertencia formal a Hims por su marketing de semaglutida compuesta, considerando engañosas frases como “el mismo principio activo que Ozempic y Wegovy”, dado que los medicamentos compuestos no son equivalentes terapéuticos aprobados. Además, el propio CFO de Novo, Karsten Munk Knudsen, expresó su frustración por la “comercialización masiva” de fármacos compuestos y sostuvo que corresponde a la agencia reguladora y a los políticos estadounidenses abordar el tema.


Lilly, TrumpRx y la expansión de la capacidad de Hims: lo que viene en la batalla por la obesidad

Más allá de la pulseada jurídica inminente, Novo también se prepara para la competencia directa de Eli Lilly en el frente oral: la farmacéutica de Indianápolis espera lanzar su propia píldora GLP‑1 en el segundo trimestre, y algunos analistas ya anticipan que podría ser el próximo objetivo de las versiones compuestas si muestra buena eficacia.

Por el lado del pricing institucional, el canal TrumpRx se perfila como otro vector de presión a la baja, con acuerdos anunciados para ofrecer las próximas pastillas de Novo y Lilly a USD 149 mensuales en programas públicos como Medicare y Medicaid.

En paralelo, Hims informó que en 2025 duplicó el tamaño de su planta en Ohio, y aseguró que esa expansión le permite ofrecer tratamientos a menor precio, consolidando su modelo de compounding a escala para atender la demanda creciente de fármacos para adelgazar.

En un mercado de obesidad dominado por GLP‑1 de alto impacto clínico pero costos elevados, el choque entre farmacéuticas como Novo y Lilly, plataformas direct‑to‑consumer como Hims y un regulador que endurece el tono frente a los compuestos perfila un escenario de tensión creciente en precios, propiedad intelectual y estándares de seguridad, con implicancias directas para el futuro del negocio de la obesidad y las terapias metabólicas avanzadas.

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