Cáncer de colon en Argentina: por qué se adelantan los controles a los 45 años y caen las muertes en los mayores de 50
En Argentina, uno de cada seis pacientes operados por cáncer colorrectal ya tiene menos de 50 años y la mortalidad en menores de 54 aumentó 25% entre 1997 y 2020, mientras nuevos datos muestran una baja sostenida de muertes en el grupo de 50 a 75 años, impulsando el debate para adelantar el tamizaje a los 45 años.
Más cáncer de colon en menores de 50: qué muestran los nuevos estudios
En el marco del Día del Cáncer de Colon, campañas como “La prevención del cáncer de colon es tu mejor jugada”, impulsada por LALCEC, Fundación Gedyt, el gobierno porteño, la Fundación Enfermeros Protagonistas y Merck, buscan que la población “juegue en primera” y se controle antes. “Cuatro años esperamos para volver a vivir un Mundial, en ese mismo tiempo 28.000 argentinos mueren por cáncer de colon. Cada año, más de 7.000 lugares quedan vacíos”, advierte uno de los spots de la herramienta digital Chequeátucolon, que remata: “a partir de los 45 años, con o sin síntomas, es importante chequearte”.
La evidencia que respalda ese mensaje es contundente. Un trabajo publicado a comienzos de 2025 en The Lancet Oncology, con datos de 50 países, mostró que en 27 de ellos —Argentina incluida— la incidencia de cáncer colorrectal de aparición temprana (antes de los 50) aumenta desde hace más de una década y progresa más rápido en hombres que en mujeres. A la vez, las tasas en mayores se mantienen estables, probablemente gracias a los programas de tamizaje que ya cubren a la población de más edad.
Uno de cada seis operados tiene menos de 50: el registro quirúrgico argentino
El primer registro quirúrgico multicéntrico argentino de cáncer colorrectal, publicado en The Lancet Regional Health Americas, analizó más de 1.800 adultos operados por CCR entre abril de 2022 y diciembre de 2023 en instituciones públicas y privadas. El hallazgo central: uno de cada seis pacientes intervenidos era menor de 50 años, y más de dos tercios de ellos tenían entre 40 y 49 años.

En comparación con los casos de inicio tardío, los pacientes jóvenes presentaron con mayor frecuencia tumores en estadios avanzados, mayor afectación ganglionar y mayor prevalencia de metástasis al momento del diagnóstico. Los autores concluyeron que “la alta prevalencia de enfermedad avanzada entre personas de 40 a 49 años justifica considerar el inicio temprano del cribado de cáncer colorrectal”.
¿Empezar a los 45? Lo que dicen las guías y los especialistas
A nivel internacional, el punto de inflexión ya se dio: hace cuatro años, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos bajó de 50 a 45 años la edad recomendada para comenzar los estudios de detección en población de riesgo promedio. En Argentina, en cambio, la guía del Programa Nacional de Prevención y Detección Temprana de Cáncer Colorrectal (PNCCR) mantuvo, hasta ahora, el umbral en los 50 años.
En su documento “Desafíos y controversias: el cáncer colorrectal en menores de 50 años”, el PNCCR ratificó “la recomendación condicional a favor de no tamizar de forma programática a menores de 50”. “En el documento se manifiesta la falta de evidencia para comenzar el testeo antes de los 50 años”, explicó Raúl Matanó, coordinador del programa. Sin embargo, reconoció que “es sabido el aumento de la incidencia de cáncer colorrectal en jóvenes y se evalúa de manera continua esta temática en conjunto con entidades científicas”, y anticipó que “probablemente no falte mucho para que se modifique la guía a nivel nacional”.
“Empezaron a aparecer datos de que el aumento de cáncer colorrectal en jóvenes también se está dando en Argentina. Es decir, tenemos datos del mundo y locales que dan cuenta de que sería útil empezar a los 45 años”, señaló Lisando Pereyra, gastroenterólogo y endoscopista del Hospital Alemán, uno de los desarrolladores de la app Chequeátucolon.
Cada vez más voces coinciden. “Hasta hace no mucho se aconsejaba, según las guías internacionales, que los controles debían iniciarse a los 50 años, sin embargo en la actualidad el cáncer de colon es una enfermedad que afecta a personas cada vez más jóvenes por malos hábitos. Es por esto que es recomendable realizar controles a partir de los 45”, sostuvo Pablo Sánchez, jefe de Cirugía Abdominal y Proctología del Instituto Oncológico Ángel Roffo (UBA).
Juan Manuel O’Connor, oncólogo clínico y jefe de Tumores Gastrointestinales del Instituto Alexander Fleming, resume el cambio de enfoque: “Cuanto más temprano se detecta, mayor es la probabilidad de curación. La colonoscopia es el método ideal de tamizaje y se debería comenzar entre los 45 y 50 años en toda la población, asintomática y de riesgo promedio, adelantando el inicio si hay antecedentes familiares o personales que incrementen el riesgo”.
Test de sangre oculta y colonoscopia: tamizaje según recursos
Las estrategias de rastreo más utilizadas son el test inmunoquímico fecal anual o la colonoscopia cada 10 años en personas de riesgo promedio. “Obviamente, a los 50 no se discute y a los 45 es una ganancia que hay que poner en contexto, ya que la realidad es bastante heterogénea según el ámbito en el que se trabaje, si es público o privado”, matiza Pereyra. “En función del aumento de casos y de la evidencia, la indicación sería empezar a los 45 en donde se pueda, y en los lugares en donde no se pueda, los 50 siguen siendo una opción”, agrega.
O’Connor destaca el rol del test de sangre oculta en heces para reducir inequidades: “La detección de sangre oculta en materia fecal ha demostrado ser útil para detectar cáncer colorrectal y podría ser preferida en sistemas de salud sin tanto acceso a colonoscopia o de menores recursos económicos”, porque “es un método que puede ayudar a reducir la inequidad y el acceso a la realización de algún tipo de estudio de tamizaje en la población general”. El test es simple, no invasivo y accesible: si da positivo, el paso siguiente es la colonoscopia.
Cuándo no esperar: síntomas de alarma y grupos de alto riesgo
Hay situaciones en las que no se trata de “edad de inicio”, sino de consultar sin demora: ante sangrado en la materia fecal, anemia por déficit de hierro, dolor abdominal persistente y/o diarrea crónica, los especialistas recomiendan estudios inmediatos, sin esperar a cumplir 45 o 50 años.
También deben controlarse antes y con mayor frecuencia quienes viven con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, quienes ya tuvieron cáncer de colon o pólipos adenomatosos, y quienes tienen antecedentes familiares cercanos (padres, hermanos o hijos) con cáncer colorrectal. En esos grupos, las guías sugieren adelantar el primer estudio y acortar los intervalos entre controles.
De la “semilla” al tumor: por qué 9 de cada 10 casos podrían evitarse
Se estima que 9 de cada 10 casos de cáncer de colon podrían evitarse porque, la mayoría de las veces, el tumor está precedido por un pólipo adenomatoso que puede detectarse y extirparse antes de que se vuelva maligno. “Es importante destacar el porqué del screening del cáncer de colon, ya que contamos con la posibilidad de detectar esa ‘semilla’ que llamamos pólipo y extirparlo antes de que se transforme en un fruto que se llama cáncer. Tenemos entre 7 y 10 años de tiempo de crecimiento, y estamos enfocados en interrumpir esa transformación de la semilla en fruto”, graficó Luis Caro, gastroenterólogo, endoscopista digestivo y presidente de la Fundación GEDyT.
“Cada vez que eliminamos un pólipo, estamos ganando una batalla, y esto se hace con estudios relativamente sencillos, que incluso nos permiten detectar el cáncer de colon en estadios tempranos y apelar a la cirugía para su tratamiento”, añadió Caro, en el marco de la campaña “La prevención del cáncer de colon es tu mejor jugada”.
Una “buena” para los mayores de 50: baja la mortalidad en la franja más afectada
Pese al aumento de casos en menores de 50, la edad sigue siendo uno de los principales factores de riesgo: el cáncer de colon es mucho más frecuente después de los 50 años. La novedad es que, en ese grupo, la mortalidad está bajando. Un análisis del SIVER‑Ca (Sistema de Vigilancia Epidemiológica y Reporte del Cáncer) sobre la mortalidad por cáncer colorrectal entre 2014 y 2024 mostró una tendencia descendente sostenida, especialmente en adultos de 50 a 75 años.
“En los varones, el ritmo de descenso fue estadísticamente significativo, con un porcentaje estimado de cambio anual de -1,5%, y lo mismo sucedió en mujeres con un -1,4%”, adelantó Matanó. Para el coordinador del PNCCR, este “dato nuevo y positivo” refleja no solo mejoras en quimio, inmunoterapia, radioterapia y cirugía, sino también la expansión del tamizaje y “la llegada tanto a la comunidad médica como no médica con información sobre hábitos y estrategias de detección, que es lo que aparentemente ha impactado en el descenso de la mortalidad en el grupo más afectado por este tipo de cáncer”.
En un país donde el cáncer de colon sigue siendo el segundo en incidencia y mortalidad —con casi 16.000 casos y más de 7.000 muertes anuales—, el corrimiento del debate hacia los 45 años, junto con la expansión de herramientas de tamizaje accesibles como el test de sangre oculta y plataformas digitales como Chequeátucolon, redefine la agenda de prevención y abre una oportunidad clave para el sistema de salud y para la industria ligada al diagnóstico endoscópico y los tratamientos oncológicos gastrointestinales.