ANMAT aprobó Wegovy 7,2 mg: semaglutida logra una baja de peso cercana al 21% en 72 semanas

La nueva dosis semanal de semaglutida para adultos con obesidad, con o sin diabetes, fue autorizada en Argentina. En STEP UP, cerca de uno de cada tres pacientes perdió al menos 25% de su peso corporal.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó en Argentina una nueva dosis semanal de 7,2 mg de semaglutida, comercializada como Wegovy, para el tratamiento de adultos con obesidad, con o sin diabetes. La autorización amplía desde los 2,4 mg disponibles hasta ahora una alternativa para pacientes que necesitan un descenso adicional por razones médicas.
En el estudio STEP UP, las personas con obesidad sin diabetes tratadas con 7,2 mg lograron una reducción promedio de peso cercana al 21% a las 72 semanas, y aproximadamente una de cada tres perdió al menos 25% de su peso corporal.
La nueva presentación llega en un contexto en el que los tratamientos farmacológicos alcanzan reducciones de peso superiores al 20%, lo que desplaza la discusión clínica desde la cantidad de kilos perdidos hacia la composición de ese descenso, la tolerancia y la preservación de la capacidad funcional.

Qué aprobó la ANMAT y para qué pacientes
La ANMAT autorizó la dosis de 7,2 mg semanales de semaglutida para adultos con obesidad, independientemente de que presenten o no diabetes. El medicamento será comercializado como Wegovy y puede utilizarse cuando las dosis inferiores no permiten alcanzar los objetivos terapéuticos vinculados con condiciones asociadas al exceso de peso.
Mónica Katz, médica nutricionista, explicó que la finalidad de aumentar la dosis es lograr un descenso adicional cuando existe una indicación clínica. “Lo usás cuando necesitás bajar de peso por un tema funcional, porque necesitás terminar de mejorar un hígado graso, una artrosis de cadera, una apnea del sueño o un problema funcional de artrosis de rodilla”, señaló.
La especialista agregó que también podría considerarse una mayor pérdida de peso en una persona con diabetes que no hubiera obtenido una respuesta suficiente con 2,4 mg. Sin embargo, aclaró que la dosis de 7,2 mg busca aumentar el descenso ponderal y no necesariamente potenciar los efectos cardiovasculares del fármaco.
Como referencia, el estudio SELECT, realizado con semaglutida de 2,4 mg, mostró una reducción del 20% de los eventos cardiovasculares mayores en personas con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular establecida. Por eso, según Katz, un antecedente de infarto o ACV no constituye por sí solo una razón para indicar la nueva dosis.
STEP UP: eficacia y composición corporal
La autorización se apoya en los resultados de STEP UP, realizado en personas con obesidad sin diabetes. A las 72 semanas, el descenso promedio de peso con semaglutida 7,2 mg se acercó al 21%; cerca de un tercio de los participantes alcanzó una pérdida de al menos el 25% de su peso corporal.

El análisis de composición corporal del estudio mostró que aproximadamente el 84% del peso perdido correspondió a masa grasa. También se observaron descensos en depósitos metabólicamente relevantes, como la grasa visceral y la grasa intramuscular.
El 16% restante se clasificó como masa libre de grasa, una categoría que no equivale automáticamente a músculo. “Alrededor del 70–75% de la masa libre de grasa está constituida por agua. Por eso, una reducción de masa libre de grasa no puede interpretarse directamente como pérdida de músculo”, explicó Marianela Akerman, médica nutricionista y diabetóloga.
Para Akerman, la magnitud de las reducciones obliga a ampliar la evaluación de los tratamientos. “Ya no alcanza con evaluar cuánto peso pierde una persona. Tenemos que evaluar también qué está perdiendo y qué está preservando”, afirmó. El propósito es que el mayor porcentaje de descenso provenga del tejido adiposo, preservando músculo, fuerza y funcionalidad.
Tolerancia y seguimiento profesional
La mayor exposición a semaglutida estuvo asociada con más eventos adversos gastrointestinales. En STEP UP, se registraron en el 70,8% de los participantes tratados con 7,2 mg, frente al 61,2% de quienes recibieron 2,4 mg. Náuseas, diarrea, vómitos y constipación fueron las manifestaciones más frecuentes.
La mayoría de esos eventos fue leve o moderada. El 3,3% de las personas que recibió 7,2 mg suspendió el tratamiento por estas complicaciones.
“La tolerancia puede mejorar mucho con una titulación progresiva, ajustando el ritmo de aumento de la dosis a cada persona”, indicó Akerman. Cuando aparecen síntomas digestivos, puede ser necesario prolongar la permanencia en una dosis antes de incrementarla; también pueden ayudar las porciones más pequeñas, una hidratación adecuada y evitar comidas muy grasas si empeoran las molestias.

Proteínas, fuerza y funcionalidad
El seguimiento resulta especialmente relevante en adultos mayores y en personas con mayor riesgo de pérdida muscular. Akerman identificó dos medidas centrales para reducir ese riesgo: un aporte suficiente de proteínas y la incorporación de ejercicio, en especial entrenamiento de fuerza.
Durante la etapa activa de reducción de peso, las recomendaciones nutricionales citadas plantean alrededor de 1,2 a 1,5 gramos de proteína por kilo de peso ajustado al día. Esa pauta debe individualizarse según edad, composición corporal, función renal, actividad física y otras condiciones clínicas.
El abordaje también contempla entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada y ejercicios de fuerza al menos dos veces por semana. “No se trata solamente de perder peso, sino de perder principalmente grasa, preservar músculo y mejorar la salud y la capacidad funcional”, resumió Akerman.
La disponibilidad de Wegovy 7,2 mg amplía las alternativas para el manejo médico de la obesidad en Argentina, pero sitúa la individualización de la dosis, la tolerancia y la preservación muscular en el centro del seguimiento clínico.
Fuente: La Nación, ANMAT