Roche cuestiona la política de EE.UU.: Severin Schwan comparó los aranceles con “chantaje frío y calculado”

El presidente de Roche, Severin Schwan, criticó con dureza la estrategia arancelaria de Estados Unidos, la comparó con “chantaje” y advirtió que el proteccionismo de EE.UU. y China es hoy la principal preocupación geopolítica del gigante farmacéutico suizo, tras el acuerdo que la compañía firmó para evitar tarifas de hasta 200% sobre sus medicamentos.
En un evento realizado en la ciudad suiza de Interlaken, Severin Schwan fue consultado por el acuerdo que Roche cerró a fines del año pasado con la administración de Donald Trump para reducir precios de fármacos en el mercado estadounidense, luego de que funcionarios de EE.UU. amenazaran con imponer fuertes aranceles a los laboratorios.
“Si alguien te apunta con un arma y te dice ‘si no firmás, mañana habrá tarifas del 200%’, no lo describiría necesariamente como un acuerdo”, sostuvo Schwan en una entrevista emitida por la televisión suiza. Y remató: “Así que, en un sentido legal, quizá sea un acuerdo, pero básicamente es un chantaje frío y calculado”.

La administración Trump viene argumentando que las compañías extranjeras “se han aprovechado de Estados Unidos para cobrar de más a los consumidores” y utiliza la amenaza de aranceles punitivos como palanca para forzar recortes de precios y relocalización de producción farmacéutica en territorio norteamericano.
En ese marco se inscribió el pacto con Roche, parte de un paquete más amplio de entendimientos con al menos nueve farmacéuticas globales, que incluyó compromisos de bajar precios en Medicaid y en ventas directas a pacientes a cambio de exenciones arancelarias temporales.

El proteccionismo de EE.UU. y China, “la mayor preocupación geopolítica”
Más allá del cruce puntual por tarifas, Schwan puso el foco en el impacto estructural de las tensiones comerciales en la industria farmacéutica. “El proteccionismo de Estados Unidos y China es la mayor preocupación geopolítica de la compañía”, afirmó al ser consultado sobre los riesgos que observa en el entorno global.
El ejecutivo ya había anticipado en marzo que Roche “espera que su acuerdo con el gobierno estadounidense mantenga exentos de las tarifas los medicamentos que importa a ese país”, aunque admitió que la empresa sigue previendo un golpe sobre su negocio de diagnóstico si se reactivan aranceles sobre equipos y reactivos.
La combinación de presiones para bajar precios, amenaza de tarifas y exigencias de producción local reconfigura la ecuación de inversión en investigación y manufactura para multinacionales con fuerte exposición al mercado estadounidense como Roche.

En un escenario donde Washington y Pekín refuerzan sus políticas de “primero lo nuestro” en salud y tecnología, las declaraciones de Schwan ilustran el nivel de tensión entre las grandes farmacéuticas y los gobiernos que buscan simultáneamente reducir el gasto en medicamentos, asegurar stock estratégico y capturar inversiones productivas, una dinámica que seguirá moldeando precios, cadenas de suministro y decisiones de localización industrial en todo el sector salud.