BioNTech cierra plantas en Alemania y Singapur, recorta hasta 1.860 empleos y lanza recompra de U$S 1.000 millones

BioNTech Alemania

BioNTech, creadora de una de las vacunas contra el COVID‑19 más usadas en Occidente, anunció el cierre de sitios productivos en Alemania y Singapur que afectarán hasta 1.860 puestos de trabajo y, en paralelo, un programa de recompra de acciones por hasta U$S 1.000 millones, en el marco de su salida de la manufactura pandémica y una transición de liderazgo.

La compañía alemana informó que dejará de operar sus plantas en Idar‑Oberstein, Marburgo y Tubinga, en Alemania, así como su sitio en Singapur, como parte de la transferencia de la producción de su vacuna contra el COVID‑19 a su socio Pfizer durante este año. El cierre en Idar‑Oberstein, Marburgo y Tubinga está previsto “para fines de 2027”, mientras que las operaciones en Singapur se discontinuarán “durante el primer trimestre de 2027”. En todos los casos, BioNTech señaló que explora alternativas que incluyen la “venta parcial o total” de los activos.

De CureVac a los recortes y el giro financiero

Entre los sitios que se cerrarán figura la planta de Tubinga, incorporada hace menos de un año como parte de la adquisición de su par alemana CureVac por unos U$S 1.250 millones, operación acordada en junio de 2025 para reforzar la cartera de mRNA de la compañía. Con una plantilla global de alrededor de 8.400 empleados, el plan implica que cerca del 22% del personal se verá afectado por los recortes, “predominantemente en Alemania”.

El anuncio llega junto con los resultados del primer trimestre de 2026, en los que BioNTech reportó una pérdida neta de 532 millones de euros, frente a un rojo de 416 millones un año antes, en un contexto de caída sostenida de los ingresos por la vacuna y aumento del gasto en I+D oncológica. Pese a ello, la biotecnológica cerró el trimestre con 16,7‑16,8 mil millones de euros en efectivo y valores negociables y ratificó un presupuesto de investigación y desarrollo para 2026 de entre 2.200 y 2.500 millones de euros.

En este marco, la empresa aprobó un programa para recomprar hasta U$S 1.000 millones en acciones durante los próximos 12 meses, medida que busca sostener el valor para los accionistas mientras se ejecuta el ajuste de capacidad productiva. Tras el anuncio de cierres y resultados, los títulos de BioNTech caían alrededor de 6,1% en el mercado.

Salida de sus fundadores y cambio de fase para la biotecnológica del mRNA

Estos movimientos se dan en medio de un cambio de etapa en la gobernanza de la compañía. En marzo, BioNTech comunicó que sus dos cofundadores, Ugur Sahin (CEO) y Özlem Türeci (Chief Medical Officer), dejarán la empresa “antes de fin de año” para crear una nueva biotecnológica enfocada en investigación temprana de fármacos basados en mRNA de “próxima generación”.

Tras años de acuerdos y contrataciones para profundizar su pipeline y construir una organización comercial, el matrimonio que lideró el desarrollo de la vacuna durante la pandemia señaló que es momento de “volver a sus raíces” en la investigación básica. BioNTech, por su parte, aspira a operar “como una entidad plenamente integrada y multiproducto hacia 2030”, apoyada en una cartera oncológica en expansión y en plataformas de terapia génica y de anticuerpos conjugados.

En un escenario en el que los ingresos extraordinarios por COVID‑19 se desvanecen y la competencia en vacunas y terapias oncológicas se intensifica, el cierre de plantas en Alemania y Singapur, el recorte de hasta 1.860 puestos y el giro de caja hacia recompras de U$S 1.000 millones muestran cómo BioNTech reordena su estructura para pasar de “laboratorio estrella de la pandemia” a jugador de largo plazo en el negocio global del mRNA y la inmuno‑oncología, con implicancias directas para los polos de empleo calificado y la capacidad industrial de Europa y Asia en biotecnología avanzada.

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